viernes, 5 de agosto de 2011

Reflexiones sobre el 15-M

Javier Gil

Llevo días tratando de entender las últimas actuaciones del movimiento conocido como 'Indignados' o 15-M. Y, sobre todo, intento averiguar, hacia dónde se dirige.
Las razones del mismo las entiendo sobradamente, y una parte de su actual acción también. Entiendo que no pueden dejar de llevar a cabo acciones, sean éstas: asambleas, concentraciones, manifiestos, o cualquiera de carácter similar. Se trata, sobre todo de mantener viva la llama, en caso contrario, el efecto del movimiento se irá olvidando y con ello la de sus reivindicaciones, y denuncias.
Su últimos desalojo de los lugares de acampada, por mor de la violencia policial ejercida, ha servido, a modo de balón de oxígeno, al mismo y lo ha revitalizado. Parece haberlo relanzado, más, si como mantienen algunos con la peor intención, sin duda, lo mezclan y lo asocian con la próxima visita del Papa.
Desconozco el porcentaje real de apoyo social con los que cuenta el movimiento, así como las franjas de edad, condición social, zonas del país...que más y mejor lo comprenden, y lógicamente se identifican con él, y consecuentemente lo apoyan, o estarían dispuestos a hacerlo.
Sí he podido contrastar, por otra parte, cierto rechazo hacia el mismo, proveniente de gente joven, con problemas parecidos, pero fundamentalmente por las formas más que por el fondo.
Considero que quizá el mayor acierto que tuvieron, desde el comienzo, fue alejar de él, cualquier atisbo de imagen de un colectivo: de gente antisistemas, de marginados, de jóvenes adictos al alcohol o la droga, -recuerdo la prohibición expresa de evitar el alcohol- que se daba en la concentración de Puerta del Sol. Y ese para mí fue su gran éxito.
Las afirmaciones posteriores, lleva casi ya tres meses; de 'perroflautas' de gente poco seria, o de antisociales, creo, que no ha calado entre la sociedad, a pesar de los grandes esfuerzos que algunos hacen para convencer a la ciudadanía de que se trata de ese tipo de gente.
Y no de un movimiento reivindicativo, que pretende poner de manifiesto los problemas de nuestra sociedad, las graves carencias del sistema, y llamar la atención, para exigir coherencia a los poderes públicos, y tratar de reconducirlos.
A partir de aquí y de este momento, es cuando me pierdo, y mi reflexión, a la que al principio aludía, es intentar averiguar ¿hacia dónde se dirige?.
En mi opinión, la actuación de ahora en adelante debe ser meditada y calculada suficientemente, para no tirar por la borda, lo que parece ser han conseguido, al menos, como agente de utilidad para concienciar a la sociedad, o a parte de ella.
Desconozco, ¿cuál serán sus próximos movimientos?, y si éstos están debidamente pergeñados, o nacen de la improvisación consecuencia del método asambleario, y horizontal, que utilizan.
Sería una pena que, tanto esfuerzo de muchos, no sirviera para nada, y quedara como algo anecdótico, o simplemente, la actuación de un grupo de gente, poco respetable, y con ganas de divertirse, acompañados con unos cuantos 'perroflautas', como afirman algunos, sin mayor transcendencia.

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