jueves, 23 de junio de 2011

Pobres griegos y griegos pobres

Javier Gil

La propuestas de los distintos economistas, que constantemente escucho, y que curiosamente siempre coinciden, sean de la ideología que sean, nos hablan de reformas, de apretarse el cinturón, de gastar menos, de recortes, de ajustes, de repartos de costes, todo dirigido a conseguir el crecimiento económico del país, para sacarle del estancamiento o de la recesión. Hasta ahí, y en mi ignorancia que reconozco en esta materia, lo entiendo.
Pero me cuesta entender el papel de la Unión Europea, en todo el proceso, y sobre todo me duele especialmente la situación de Grecia.
Los pobres griegos, que tras un gobierno de derechas que, parece ser, engañó en las cuentas y le dejó al actual líder socialista un agujero, de un tamaño tal que solo faltaba echar el cierre y declararse en quiebra.
Con el llamado rescate, se endeudan, en unas cantidades y con unos intereses cada vez más altos, y que si no me equivoco, terminaran pagando las dos o tres próximas generaciones.
Alemania y Francia, a través de sus bancos son fundamentalmente sus acreedores, y los griegos deudores de los mismos.
La anterior, dentro de un país miembro, debería ser de otro modo, es mi humilde opinión, o de lo contrario, la UE, se convertirá en un club de países ricos, los del norte, y un club de países pobres, y pagadores, los del sur.
Si sólo tenemos un acuerdo monetario, a través del euro, que incluso dificulta las salidas de la crisis, al impedir la devaluación de la moneda, como te permitía antes con las monedas propias.
Si, finalmente la UE, y ahora con la crisis ha quedado en evidencia, solo es eso. Si no hay un comportamiento político, social, de solidaridad, un acuerdo supranacional de la Europa total. Que sea capaz de apoyar a sus países miembros cuando tienen dificultades, como actualmente le sucede a Grecia y a Portugal, poco recorrido tiene la UE.
Europeista convencido, como me he considerado desde muy joven, espero y exijo más, espero que los representantes de Alemania y Francia, tenga entre sus intenciones algo más que la duda permanente de que sus bancos cobren la deuda griega.
Basar su actuación en el convencimiento firme de que Europa existe, y es, o debería ser, algo más que un simple acuerdo monetario, que como tal, únicamente servirá a los países mas ricos de la Unión.
Deberá ser una nación, deberá defender, con convicción y firmeza, a todos sus países miembros, y conseguir que todos se sientan protegidos y amparados, cuando es necesario, lógicamente, en situaciones como éstas.
Pobres griegos, y, lo peor, griegos pobres para muchos años me temo, los alemanes cada vez más ricos y con un crecimiento mayor de su economía.
En esa diferencia, y en la solidaridad que debería darse en estos casos, estará el germen de algo más que un simple acuerdo monetario, que favoreció sin duda a Alemania, desde el origen de la moneda única europea, solo recordar que el €, en 2002, sale al mercado en paridad con el marco alemán, evitando la inflación, que se produjo en muchos países, en España, sin ir más lejos.
Por último, y a consecuencia de lo anterior, las políticas de ajustes, las marcadas por los países ricos de la Unión, aunque sean necesarias -todos coinciden-, han dañado a todos los gobiernos, al margen de la ideología de los mismos, la prueba es que en todos los países donde la crisis ha sido dura, los gobiernos del color que sea han pagado las consecuencia, donde han habido elecciones, por aplicar las políticas, todas iguales y dictadas desde Bruselas.

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