miércoles, 1 de junio de 2011

¡No les votes! son iguales



Javier Gil

Durante el periodo de gestación de Democracia Real Ya, y el posterior movimiento conocido como 15-M, o Indignados, se ha repetido el grito: ¡no les votes! dirigido, sin duda, al PP, al PSOE, y seguramente también a IU, aunque ellos piensen lo contrario. Lo anterior junto a los comentarios de personas, de mi entorno, de absoluta solvencia, relativos a que, últimamente, todos los políticos son iguales, de cara a la ciudadanía. Me han hecho reflexionar profundamente, mucho antes incluso del 22-M, con el augurio añadido, igualmente por ellos, del descalabro electoral socialista, y con el corolario, de "no os quieren" y lo peor es que no os enteráis de nada.
Reconozco el error pues en el fondo, ni de lejos esperaba los resultados de las recientes elecciones. Pero con el tiempo transcurrido, desde el 22-M, y mi interés por atender con mayor rigor a mis amigos y conocidos, que clavaron el desastre. Me he dedicado a comprobar lo lejos que a veces se está de la realidad, a pesar de creerse uno inmerso en la misma. El análisis sencillo, muy casero, si cabe, pero honrado, genera sorpresas y te hace ver lo que tienes enfrente y no eres capaz de darte cuenta.
Nadie se ha planteado seriamente porqué el PSOE Valenciano ha escondido las siglas durante toda la campaña, teniendo enfrente al mayor 'petardo' político, de la cercana historia, el Sr. Camps, donde la Sra. Oltra, ha conseguido creo 6 diputados, simplemente hablado alto y claro, sobre la realidad política en su Comunidad.
O tampoco se es consciente de que la gente, más o menos joven, de las acampadas dicen, "lo de no les votes" e incluyen, sin duda alguna, al Partido Socialista.
Los casos de corrupción cuantitativamente menores, seguro, pero cualitativamente, igual de repugnantes, en las filas del PSOE, ¿no indican nada?.
El empuje de toda la extrema derecha mediática, crecida, como hace años no estaba, no nos dan una idea de nuestra falta de fortaleza y seguridad, que consecuentemente les hace fuertes.
Ser igual al PP, en comportamientos, actitudes, tácticas, modos de actuar, esconder las siglas del partido en las campañas electorales, sólo lleva a perder la dignidad y al arrinconamiento, y en consecuencia, al abandono masivo por parte de la ciudadanía que siempre ha apoyado a la socialdemocracia.
Además, cuando no se pierde la dignidad, se muestra con claridad las siglas, se ofrecen alternativas y sobre todo se establece la diferencia clara y manifiesta con el PP, la ciudadanía, no sólo no te abandona, sino que te refuerza. Como ejemplo, el joven alcalde socialista de Soria: Carlos Martínez Minguez, que con lo que estaba cayendo, ha conseguido aumentar su apoyo ciudadano, en tres concejales más, en una ciudad nada sospechosa precisamente de izquierdista.
¿No es mejor ser como siempre se ha sido? mantener las señas de identidad, la dignidad el 'hacer histórico de la izquierda', evitar mimetismos malévolos, que sólo consiguen deteriorar la imagen de la izquierda y llevarla a terreno de la derecha, donde lógicamente ellos juegan a favor, juegan en casa, y con los conocimientos y métodos históricamente utilizados y ampliamente probados.
No sé si estoy en lo cierto, pero la reflexión que comentaba, me ha llevado en volandas, a reconocer los errores de la perdida de identidad, de lo que diferencia. Y señalar que aparecer como iguales al PP, es la causa principal de la derrota. Cualquier otra opinión, la admitiré, sin duda, como espero sea admitida la mía.

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