domingo, 19 de junio de 2011

La historia se repite

Javier Gil

Ahora que está de máxima actualidad el acuerdo de IU con el PSOE, o con el PP, en el gobierno de Extremadura, no puedo evitar lo que siempre he recordado y lo que, por desgracia, es hoy día IU en la democracia de nuestro país.
Aún recuerdo los años setenta, en mi etapa de universitario, cuando el autodenominado entonces "el partido", en alusión clara y univoca al PCE de entonces, forzaba todas y cada una de las situaciones para que el resto de los que militábamos en el antifranquismo, yo lo hacía en el PSI, antecedente del PSP, del profesor Tierno Galván. Nos sintiéramos deudores de ellos, de los que se sentían los auténticos demócratas, exclusivos y excluyentes, dejando y tratando al resto como sucedáneos de la lucha ante la dictadura y, obviamente, sin el pedigrí, que supuestamente ellos ostentaban, y el resto estábamos muy lejos de alcanzar, e incluso probablemente no alcanzaríamos nunca.
Años curiosos, por otra parte, que tras las primeras elecciones municipales y posteriormente generales, determinó, que la opción socialdemócrata representada por el PSOE, una vez consiguió Felipe González, y su equipo, aglutinar en torno a ellos las distintas propuestas existentes, entre ellas mi partido el PSP. Representaba el verdadero sentir de la izquierda de nuestro país. Quedándose el PCE, relegado al partido que mejor organizado estuvo con el dictador vivo, pero que ni de lejos representaba la opinión de la mayoría progresista del país.
Desde entonces y hasta nuestros días, de todos es conocida, el desastre continuo de la opción, que en tiempos de Franco, brilló con luz propia. Pero que dejó de lucir hace ya muchos años, aunque algunos legítimamente, se resistan a reconocerlo.
Los avatares de IU, las constantes luchas cainitas, que se han dado, y se siguen dando en la organización, lo demuestran, las recientes salidas de gente muy válida, como Reyes Montiel e Isabel Sabanés, lo acreditan de sobra.
Y así, nos encontramos con la actual situación, donde lejos de entender lo que representa dicha opción, yo al menos no termino de entenderla, resulta: que ante su tímida subida, apenas 200.000 votos, con el fuerte castigo sufrido por el PSOE, en las pasadas elecciones de mayo, que en condiciones normales, les hubiera supuesto un mínimo de un millón de votos para IU, pero que sí les ha permitido decidir en muchos municipios y hacer que el PP, consiga alcaldías, y no sé si finalmente incluso el Gobierno Extremeño.
Para ese viaje no se necesitan alforjas. Si votando a IU, se consigue finalmente que gobierne el PP, sin posibilidad de hacerlo sin su apoyo. Que me lo expliquen.
También, como no, recuerdo la pinza de Anguita y Aznar, inolvidable, sobre todo las explicaciones del insigne maestro de escuela cordobés, cuando justificaba las mismas.
También, igualmente, recuerdo a un importante número de afiliados al PCE, de mi etapa universitaria, como al principio decía, que hoy colaboran coco con codo, con el PP, desde asesorando al Sr. Rajoy, o dirigiendo en su día hasta la compañía aérea, Iberia, ocupando: alcaldías ministerios y diversos altos cargos, demostrando que su antigua, feroz y excluyente militancia, de entonces, en el conocido, como:"el partido", no dejó de ser "flor de un día".
No se me ocurrirá nunca negar la legítima y voluntaria evolución de las personas, pero no puedo dejar de sentir rubor, y bastante estupor, cuando los representantes elegidos en las listas de IU, terminan apoyando a los candidatos del PP, perjudicando a los del PSOE, negando un gobierno de progreso, cuando la suma de ambos indican claramente la voluntad de los electores.
La conclusión a la que llego, tras lo visto en estos días: es lo lejos que estamos desde aquellos años 70, con la actual realidad de nuestra sociedad, donde las opciones más progresistas, y como decía excluyentes, no saben hacia donde caminar y terminan en la confusión más absoluta, pues siempre les otorgo la buena intención que, sin duda, presiden sus acciones.


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