sábado, 23 de abril de 2011

La increíble historia de Mariano Rajoy

Ignacio Urquizu

Este artículo se publicó en EL PAÍS, el 20 de abril de 2011

Del ciclo político actual, una de las intrigas a analizar en el futuro será qué ha sucedido con el líder de lo oposición en España. Dada la situación económica, uno esperaría que Mariano Rajoy fuese un político bien valorado por la ciudadanía o, al menos, con mejor puntuación media que el presidente del Gobierno. Pero los datos nos muestran todo lo contrario. Nunca un líder de la oposición ha estado tan mal valorado por los españoles.

Si analizamos los datos el CIS, vemos que en el barómetro de enero Mariano Rajoy no solo empeora su nota respecto a encuestas anteriores, sino que todavía no ha conseguido superar en valoración media a José Luis Rodríguez Zapatero. Esto último es una novedad. Todos los presidentes del Gobierno se han visto sobrepasados en algún momento por el líder de la oposición.

A Felipe González le sucedió a lo largo de 1995. Durante gran parte de ese año, José María Aznar obtuvo mejores valoraciones medias que el líder socialista. Una vez alcanzó el poder, tanto Almunia como Borrell lograron superarle en algunas ocasiones en su valoración media.

Durante la legislatura 2000-2004, con excepción de tres barómetros, José Luis Rodríguez Zapatero siempre estuvo mejor valorado que el presidente del Gobierno. Pero desde que el líder socialista ganó las elecciones de 2004, Mariano Rajoy nunca ha conseguido aventajar al presidente del Ejecutivo.

La crisis económica actual parecía propicia para cambiar esta tendencia. De hecho, casi todos los primeros ministros europeos se están viendo superados por sus alternativas. En Francia, Nicolas Sarkozy ya es el presidente conservador más impopular de las últimas décadas. Según el Journal du Dimanche, su nivel de aceptación es inferior al que tenía Jacques Chirac en sus peores momentos, y es superado en aceptación por el político socialista Dominique Strauss-Kahn.

En Reino Unido, desde el comienzo de la crisis a principios de 2008, David Cameron siempre superó a Gordon Brown en grado de aprobación en todas las encuestas que publicaron The Sunday Times y The Telegraph. Finalmente, el político conservador acabó ganando las elecciones, aunque en estos momentos Ed Miliband ya posee un grado de popularidad similar a James Cameron. De hecho, las encuestas ya sitúan a los laboristas por delante.

En ocasiones, los dirigentes del PP argumentan que el problema de su líder es la mala valoración que le dan los votantes de otros partidos. Pero si analizamos los datos del CIS, vemos que los electores del PSOE han sido más benévolos con Mariano Rajoy que los del PP con José Luis Rodríguez Zapatero. Es decir, el líder socialista ha sido mucho más castigado por los votantes rivales que el candidato del Partido Popular. A pesar de ello, el político conservador nunca ha conseguido superar al presidente del Gobierno, puesto que gran parte de los problemas de Mariano Rajoy están en su propio electorado: desde que perdió las elecciones en 2008, sus votantes le dan poco más que un aprobado raspado.

La pregunta que surge es: ¿qué ha sucedido con el líder del PP para que se encuentre con este escenario? Dos son las posibles respuestas. El primero de sus problemas está en el origen de su liderazgo. Para ser designado candidato del Partido Popular, le bastó con tener la confianza de José María Aznar. No necesitó someterse a ninguna votación interna, ya fuese en forma de congreso o primarias. Este tipo de procesos, aunque algunos lo interpretan como líos, son un excelente ejercicio para forjar líderes. Los políticos se ven en la necesidad de explicar qué quieren hacer y por qué desean encabezar sus formaciones. Tienen que obtener la confianza de sus compañeros de partido, algo de gran ayuda para ganarse la confianza de los ciudadanos.

Es cierto que en 2008 Mariano Rajoy se sometió a un congreso en Valencia, pero entonces era un político mucho más débil que en 2004. El origen de su liderazgo no solo era producto del deseo de un solo hombre, sino que además había perdido dos elecciones consecutivas. Por ello, tuvo que firmar muchas hipotecas con sus compañeros de partido, saliendo de Valencia menos líder de lo que entró.

Además, el origen de su candidatura también perjudica su imagen: está asociada al pasado, especialmente a la legislatura 2000-2004. Esta etapa fue muy negativa para el PP, puesto que pasó de la mayoría absoluta a la oposición en cuatro años, enfrentándose constantemente a la opinión pública.

El segundo de sus problemas está en la falta de un proyecto y de una estrategia. Todavía no sabemos qué quiere hacer Rajoy cuando llegue al Gobierno. De hecho, propone cosas contradictorias como subir el gasto bajando los ingresos. Por ejemplo, se opuso a los ajustes de mayo de 2010 y, al mismo tiempo, plantea constantemente rebajas fiscales. Además de no clarificar su proyecto político, nunca ha tenido una estrategia definida.

El gran dilema de un partido político es si se aproxima al centro renunciando a algunos de sus principios o, en cambio, se presenta como el guardián de las esencias ideológicas. En la legislatura anterior, Mariano Rajoy optó por la crispación, presentándose como un líder muy radical. En cambio, desde que comenzó la crisis, ha decidido que lo mejor es no tener estrategia, confiando en que los malos datos económicos harán su trabajo de oposición.

Quizás, el único consuelo que podría tener el líder del PP es que la valoración de los candidatos no es determinante a la hora de decidir el voto. Es cierto que en la literatura académica, algunos autores sostienen que la valoración de los líderes apenas tiene incidencia en los resultados electorales. No obstante, recientes estudios muestran que en algunas ocasiones un buen líder puede tener más impacto electoral que la valoración de la economía y el posicionamiento de los votantes sobre determinadas políticas. Por ejemplo, Guillem Rico demuestra que la valoración de Rodríguez Zapatero tuvo un mayor efecto en el apoyo al PSOE que la retirada de las tropas de Irak (Líderes políticos, opinión pública y comportamiento electoral en España, CIS).

En definitiva, aunque en las próximas semanas se hablará mucho del liderazgo en el Partido Socialista, en el momento que quede resuelta esta cuestión, el Partido Popular tendrá un problema. Con escasos meses para las elecciones, el peor líder de la oposición se enfrentará a un candidato socialista que, sea quien sea, seguro que estará mejor valorado que Mariano Rajoy.

Ignacio Urquizu es profesor de Sociología de la UCM y colaborador de la Fundación Alternativas.

viernes, 22 de abril de 2011

El futuro de Telemadrid

Eduardo Sotillos

Artículo publicado en EL PAÍS MADRID, el pasado 20 de abril de 2011

Durante muchos años, tanto con Joaquín Leguina como con Ruiz-Gallardón al frente de la Comunidad, Telemadrid fue una referencia de buen hacer profesional, de innovación en la programación y de respeto a las exigencias de pluralidad de un medio público. Los directivos de aquel periodo, sin distinción, lamentan hoy la decadencia experimentada. De la moderación se ha pasado al sectarismo, y eso ha supuesto la desafección de las audiencias. Durante 2011, ya son habituales los índices diarios inferiores el 6%, que se maquillan por las transmisiones futbolísticas. La cota del 7% nos sitúa a gran distancia de los seguidores de otras cadenas autonómicas en territorios demográficamente comparables e incluso respecto a algunas recientes: TV3, 14,6%, o AragónTV, 10,4%, por ejemplo.

La caída de los ingresos publicitarios durante el primer trimestre de este año supera el 40% y el mes de marzo el 47%. Telemadrid depende de la subvención de la Comunidad. Los resultados negativos en el balance de ingresos y gastos -casi 12 millones de euros en el primer trimestre de 2011- son una constante y, proyectados a final de año, generan una grave preocupación por su viabilidad. La actitud de RTVM es la de despreciar cualquier crítica y excluir cualquier culpa. En su libro de estilo, manejado en las sesiones del Consejo de Administración, figura el argumento de que con la escasez de recursos es imposible competir con las cadenas generalistas que invierten en costosas series de producción propia. La solución es llenar la parrilla con películas y series de bajo costo y similar calidad, así como prolongar programas que, en su momento, tuvieron aceptación, como Madrileños por el mundo, hoy en declive. También se mantienen programas sin ninguna justificación, permanentemente por debajo de la media de la cadena, que ni siquiera cumplen la condición de ser espacios de interés cultural o social. Un debate de contenido político, como Madrid opina, en horas de prime time tiene ya una audiencia irrelevante.

Todos estos elementos se contemplan desde la dirección de Telemadrid con la lejanía de un espectador. Son "hechos inevitables" que conducen a la fórmula privatizadora defendida, sin ambages, por Esperanza Aguirre que confía más en el respaldo que pueda recibir por parte de las emisoras de TDT cuyas licencias ha distribuido entre amigos. Telemadrid, sin embargo, cuenta con una gran potencialidad de recursos técnicos, de instalaciones y de profesionales muy calificados e infrautilizados que permitirían, bien gestionados, una recuperación del crédito social y, por tanto, de la audiencia, sin necesidad de recursos extraordinarios. En una empresa de comunicación los trabajadores no son una carga sino el elemento clave para la producción a partir de que exista un proyecto ilusionante y participativo. Eliminado el actual cerco a la creatividad y a la libertad para informar, los platós de Telemadrid, producirían, hasta con coste más bajo, programas en los que se sentirían reconocidos los ciudadanos. La "televisión de cabecera del PP", como denunciaba recientemente el profesor Santos Juliá. Una definición para la historia.

Seis millones de ciudadanos necesitan una televisión pública que atienda preferentemente la información que se genera no solo en la capital sino en todas las ciudades y pueblos de la Comunidad. Su presencia en la programación de Telemadrid, pese a la importancia de núcleos como Móstoles, Alcorcón, Alcalá, Aranjuez, Fuenlabrada, Getafe, Pozuelo, Parla, etcétera, es prácticamente inexistente, salvo algún suceso o un incidente político en el caso de que afecte a un partido que no sea el PP. El tirón de Madrid como eje de la vida política nacional condiciona la atención del resto de las televisiones con sede en Madrid, incluida TVE que dispone de unos escasos minutos de desconexión territorial. Las nuevas emisoras, con alguna excepción, incumplen la obligación de atender a la información local, por falta de medios o por estrategia comercial. En este panorama, Telemadrid podría explotar su condición dominante en esta parcela y ser el motor del enriquecimiento en todos los órdenes de una región puntera. Más sencillo y más rentable, por ser una Comunidad uniprovincial, con distancias cortas, que el esfuerzo de sus homólogas en Andalucía, Galicia o Cataluña donde las autonómicas alcanzan grandes niveles de audiencia.

Una conjunción de intereses trabaja para construir la idea de que no tiene sentido la existencia de Telemadrid: "Ni es rentable, ni tiene audiencia, es un constante foco de polémicas...". Es, dicen, un enfermo terminal. Otros pensamos que todos los males proceden de un virus, detectado, que puede combatirse con la simple aplicación de un tratamiento intensivo de higiene democrática.

Eduardo Sotillos es periodista y portavoz del grupo de consejeros socialistas en el Consejo de Administración de RTVM.

miércoles, 20 de abril de 2011

La constante deriva de José María Aznar

Javier Gil

Reconozco que, a pesar de no coincidir en nada, ni en el fondo ni en las formas, con el ex presidente Aznar, me gustaría que, más pronto que tarde, acabara con su, para mí, manifiesta deriva en lo que se ha convertido su vida pública desde que dejó la presidencia del Gobierno de España.
Y lo deseo por varias razones, la más importante, es el papel que lleva años desarrollando desde que en, el ya lejano año de 2004, dejara el gobierno, y sin más preámbulos se volcara a dar charlas en distintas universidades americanas, en las que el denominador común, ha sido su deleznable inglés y sus continuos y reiterados ataques al Estado español.
Seguramente será el único caso en el mundo donde un ex presidente, se dedique casi en exclusiva, a hablar mal de su país y a poner de manifiesto públicamente las supuestas debilidades que, a su juicio, el mismo país que presidió durante ocho años, tiene.
Nunca le consideré muy inteligente, pero tampoco nunca pensé que pudiera ser tan torpe. ¿A quién o quienes beneficia las afirmaciones, sobre las dificultades que tiene el Reino de España para devolver la deuda?, a ¿quién o quienes beneficia decir que nuestro país se encuentra, más o menos, en suspensión de pagos, y hacerlo de modo público, aunque su resonancia sea menor de la que él mismo cree?, al ¿Sr. Rajoy?, que el próximo año, si llegase a ganar las elecciones, deberá de convencer a todos que lo que decía su mentor, no era del todo cierto, pues en caso contrario, mal lo tendría para conseguir crédito y el prestigio mínimo en el orden internacional.
Simplemente, para perjudicar al PSOE se justifica su conducta, penalizandole para si volviera a ganar, obligarle a realizar un doble esfuerzo para ser creíble y tratar de enderezar la situación, a pesar de sus reiteradas manifestaciones en contra.
Sr. Aznar, de verdad, ni su voz es escuchada por tanta gente como usted cree en el mundo, ni sus comentarios son tomados en serio por tantos como piensa, últimamente ni siquiera en nuestro país, cada día menos. Realmente, ya no le toman en serio ni muchos de los votantes del PP.
Reconozco que para usted sea una fuente muy importante de ingresos, pero ¿le merece realmente la pena?, piense que la ciudadanía no es idiota, al menos no lo son todos los ciudadanos, y cada vez creen menos en Vd., se lo aseguro. Ni siquiera en su partido, metidos como están en la faena de ganar las próximas elecciones, les cuesta aceptar que, un día sí y otro también, Vd. se dedique a poner palos en la rueda.
¡Reflexione Sr. Aznar!, siempre he dudado de su patriotismo, siempre le he considerado, con todos los respetos, un simple y puro oportunista, que estuvo en el lugar oportuno y en el momento oportuno, pero si le queda un poco de sentido común, reconduzca su modo de actuar y no tire más piedras sobre su propio tejado.

martes, 19 de abril de 2011

Los gobiernos del PP y el MLNV

Sostiene Pereira

Estoy atribulado. Un gobierno que no negoció con ETA y sin embargo les elevó a la categoría de Movimiento de Liberación Nacional Vasco. Menos mal que no negoció, si llega a negociar, hubieran salido en los medios entonando el “Gudari eguna”.

Pudo ser síndrome de Estocolmo, puede ser Alzheimer partidario, memoria de tiburón, desmemoria selectiva o que la gaviota está perdiendo el norte.

Es posible que el Partido Popular no asuma, que el fin de la banda armada, se produzca con un gobierno socialista, sobre todo con un ejecutivo en el que está al frente Rodríguez Zapatero, ese gran fármacos nacional, chivo expiatorio por excelencia. Es muy posible que si ese hecho se produce la supuesta victoria del PP, en 2012, quedara en agua de borrajas.

No terminan de entender, que sería una victoria del Estado, al que ellos también pertenecen, aunque algunas veces se les olvida, otra vez el Alzheimer , sería un triunfo del conjunto de la ciudadanía, es decir de la democracia.

No estudiaron a J. Habermas, faltaron el día que se dio lo del Patriotismo Constitucional, pese a lo que diga el Consejero de la Presidencia de la Comunidad de Madrid: Cuanta más gente esté formada, menos votarán al PSOE. Curiosa sentencia, además de llamar incultos a casi once millones de ciudadanos, la historia demuestra que es todo lo contrario.

Es muy probable, que muchos lideres del PP, en sus mesillas de noche, esté siempre presente el príncipe de Krotpokin y su “Cuanto peor, mejor”, es posible que acaben recobrando la memoria.

A ningún gobierno, se le ocurrió, denominar a ETA y sus entornos, Movimiento de Liberación Nacional Vasco, sólo a gobiernos del PP, otrora complacientes y en la actualidad olvidadizos.

Por mucho que se empeñe el Consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, tampoco han estudiado a Heidegger, si así hubiera sido, sabrían que hay fenomenologías que son irrefutables, aunque el tiempo pase. Ni que todo, se puede deconstruir, como ya advirtió Derrida, y que lo que queda dicho y escrito, tiene su hermenéutica, su realidad y por tanto su necesidad sujeta a fines, como nos enseño Gadamer.

En cualquier caso, animo a los jóvenes y como no, a todos los ciudadanos, que se formen, lean, estudien y adquieran cultura, y así podrán decidir libre y conscientemente a quién quieren votar. Y sobre todo que se forjen en el Patriotismo Constitucional.

jueves, 14 de abril de 2011

República

Javier Gil

Hoy que se cumplen 80 años de la IIª República Española, parece oportuno realizar una serie de reflexiones sobre lo que significó, la percepción de la misma que actualmente se tiene y su influencia en la España actual.
Hasta la muerte de Franco, en el año 1975, los ideales de la República Española, conformaban todos los que ansiábamos los, entonces, jóvenes antifranquistas; un sistema político con parlamento elegido por los ciudadanos, una constitución donde se consagraran los derechos y libertades y una convivencia en democracia. Todos conocemos los hechos y el resultado de la llamada Transición española, lo que dio lugar a una monarquía parlamentaria, consagrada en la Constitución de 1978.
Desde entonces el valor y el referente del republicanismo, comenzó a perder fuerza, y la mayoría de la izquierda española empezó a sentirse cómoda con la Monarquía, hecho hasta entonces desconocido. Por otra parte monárquicos de toda la vida, empezaban a confesarse, sin pudor alguno, como republicanos, y lo siguen haciendo, demostrando así entiendo su repulsa hacia el monarca, por lo que significó de supuesta traición al régimen de Franco, más que en sus creencias en los anhelos e ideales que consagraba la República, que hoy cumple años.
Así las cosas, y reconociendo que el sistema de gobierno, no significa una garantía de derechos y libertades, al existir repúblicas sin libertades y monarquías que la garantizan sin duda alguna.
Es lo anterior, y no otras razones, la causa de la amplia aceptación social del Monarca español, y las alusiones y apoyos a una posible IIIª República Española, desde mí opinión, carecen de la fuerza necesaria, que sí contaba, sin duda, en 1931.
Sea como fuere, y en la actual situación de crisis -de casi todo- sí quiero reivindicar, desde aquí, algo que no deberíamos olvidar, obviando el sentido de la palabra república como simple forma de estado. Que no es otro, que el espíritu republicano de aquellos años, para muchos causa de todos los males, para mí ejemplo de vida, y comportamiento de muchísimos españoles, que a pesar de la corta y dramática existencia, del sistema político que, con tanta ilusión, apoyaron, prendió la llama para aprovechamiento de generaciones futuras y que hoy, 80 años después, parece oportuno recordarlo.




lunes, 11 de abril de 2011

EL GOBIERNO DE LA COMUNIDAD DE MADRID, NI-NI.

Sostiene Pereira

El rótulo inscrito desde el gobierno regional de Madrid, en el área de políticas activas de empleo -impulso del auto empleo y del emprendimiento y por ende del desarrollo de la Economía Social- es : “Oh vosotros que entráis, Abandonad Toda Esperanza”. Dante lo coloca a las puertas del infierno, en su Divina Comedia.

En los últimos cuatro años el gobierno regional de la Comunidad de Madrid, ha dejado de invertir mil millones de euros, en políticas activas de empleo, mientras en nuestra comunidad hay 482.025 desempleados. Este gobierno regional se ha convertido en un gobierno NI-NI. Ni promueve, Ni le interesa.

No promueve la ley de atención a personas con necesidades especiales (Dependencia), al ser el cuarto pilar del Estado de Bienestar y sobre todo al ser una Ley impulsada por el Gobierno Zapatero. En la Comunidad de Madrid hay censados 274.631 ciudadanos, con diferentes grados de necesidad y de atención y por ende no desarrolla uno de los niveles más importantes de yacimiento de empleo en Madrid, que a corto plazo podría crear en torno a 60.000 nuevos empleos.

Por otro lado no promueve, ni le interesa, la educación universal y gratuita de cero a tres años, según diferentes estudios existen unos 25.000 niños de cero a tres años, sin dicho servicio, y por ende tampoco se desarrolla otro yacimiento de empleo que podría crear unos 3.000 puestos de trabajo en el sector.

En lo relativo a la promoción del emprendimiento y del auto empleo, su actividad NI está, NI se la espera. Desarrollando unas acciones formativas de 35 horas, de base teórica y 1,5 horas de tutoría por cada alumno, de cara a que hagan un Business Plan. La universidad de Stanford, se ha interesado por el programa, dado que no se explican como ellos tienen un programa de postgrado que puede durar como mínimo un año.

La Economía Social en Madrid, no tiene ningún tipo de apoyo, de hecho es la comunidad a nivel nacional con menos presencia del sector después de Melilla.

No existe una Dirección General, solo un servicio de inscripción y registro. No existen programas específicos, ni presupuesto al respecto.

La Economía Social es uno de los grandes impulsores de empleo, sobre todo en épocas de crisis, además de ser un sistema de economía más justa, solidaria, democrática, participativa y redistributiva, además de haber demostrado históricamente unas de las estrategias más efectivas para cubrir necesidades sociales y personales, derivadas de los yacimientos de empleo.

El 22 de Mayo, es posible que este gobierno regional, Ni gobierne, Ni mantenga a Madrid en la anomia. Y que entre un nuevo regional que cambie el NI-NI, por el SI-SI.

martes, 5 de abril de 2011

Camps: ¿y ahora qué?

Antonio Miguel Carmona


Este artículo se publicó en www.elplural.com el 4 de abril de 2010

La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado la imputación de la parte más significativa del Gobierno de la Generalitat y de los máximos responsables del PP de Valencia. Resuenan todavía en nuestros oídos las palabras de tantos miembros del Partido Popular señalando que sólo estaba imputado Camps y ¡por unos simples trajes!

Nos dejamos la voz en mostrar que la información que proviene de diferentes partes señala con el dedo a no pocos responsables del Gobierno valenciano, que existía un pen drive que mostraba la financiación ilegal del Partido Popular, que no se trataba de perseguir a nadie sino de esclarecer los hechos. Oídos sordos a la razón, palabrería defensiva, defensa de la tribu: ésa fue la respuesta.

La Fiscalía exige definitivamente la imputación de Francisco Camps, Vicente Rambla (vicepresidente de la Generalitat, Milagrosa Martínez (presidenta del Parlamento regional), Víctor Camps (exvicepresidente de la Generalitat), Ricardo Costa (diputado y exsecretario general del PP valenciano), Yolanda García (diputada y tesorera del PP valenciano), David Serra (diputado y vicesecretario del PP valenciano), Cristina Ibáñez (exadministradora del PP de Valencia), Pedro García (exdirector de Canal 9) y Rafael Betoret (jefe de protocolo de la Diputación de Valencia). ¿Qué ha de decir ahora el responsable máximo, Francisco Camps, ante estas imputaciones severas que le colocan al borde del abismo político?
No nos hemos cansado de decir que no deseamos mal a nadie, que los delitos a los jueces y las responsabilidades políticas al Parlamento, a los gobiernos y a las conciencias y a los actos de los políticos de bien. Porque sí, tiene responsabilidades políticas haber convertido tu gobierno en una fosa séptica.

La conexión Gürtel : además de estos, se pide la imputación por los mismos delitos, a Luis Bárcenas (extesorero y exgerente del Partido Popular nacional), así como a los principales cabecillas de la trama -Francisco Correa, Pablo Cresto y Álvaro Pérez-, junto con los empresarios implicados en la financiación irregular del Partido Popular.

No cabe mayor daño que ver a las instituciones afectadas, las valencianas, o las políticas, como el Partido Popular, una organización de hombres y mujeres honrados que no se merecen a sus dirigentes. Es demoledor observar cómo la Fiscalía pide la imputación genérica al Gabinete de Presidencia del PP valenciano, de todo el Gabinete de la Presidencia, convirtiendo casi la institución en un auténtico pozo de presunta corrupción.

Los delitos por los que la Fiscalía exige la imputación son, ni más ni menos, que los de cohecho (propio), delito contra la Hacienda Pública, delito contra la Administración Pública, falsedad en documento mercantil y delitos electorales en los comicios de 2007 y 2008.

No hay lugar en el mundo para ocultar la mierda. No existen sombras suficientes para esconder la vergüenza. El sentido común debe guiar los pasos para salvar a la democracia de una lacra incesante cuyo ocultamiento o disimulo nos perjudica a todos.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE