lunes, 28 de marzo de 2011

El Partido Popular, ¿obrero?

Javier Gil

No deja de ser sorprendente, a mí al menos así me lo parece, lo que bautizaría como: deriva del PP, y ésta la vengo observando, hace tiempo, tanto en lo ideológico como en lo estratégico.
Tras la primera legislatura, del actual gobierno, en la que se utilizaron los atentados del 11-M, en Madrid, y poco más, como argumento de oposición. En el segundo periodo de gobierno socialista, apareció como caída del cielo: la crisis económica, lo que les permitió al Sr. Rajoy y a su equipo -aprovechando la enorme torpeza de José Luis Rodríguez Zapatero, primero al negar la misma y después al minimizarla-, utilizarla como único argumento, exclusivo y excluyente, de oposición, y aferrarse a ella, en la, para mí, débil estrategia de que lo mejor es no hacer nada, pues la propia crisis, por sí misma, hará el trabajo, por mor de la simple lógica.
Lo complicado, y que a la larga, puede suponer un enorme problema para el PP, dada la deriva que refiero, puede ser que en 2012 la economía, tras las medidas adoptadas por el gobierno, y a pesar del desgaste que las mismas llevan aparejado, resulten útiles y la economía, sin terminar de arreglarse, empiece a encaminarse, y vislumbre notables opciones de mejora, al menos a medio plazo.
Lo anterior, me surge tras escuchar, sobre todo esta última semana, aunque no es nuevo, las encendidas defensas y la gran preocupación manifestada por algún dirigente del PP, de los derechos y problemas de los trabajadores, de las pymes..., poco más o menos que erigiéndose en sus representantes naturales, desde siempre.
Más evidente se ha mostrado lo anterior, después de las noticias conocidas, en la que la gran empresa de nuestro país, manifestó su interés en que continuara el Presidente, ya que parece ser que las duras medidas adoptadas están empezando a dar sus frutos.
Y lo que debería se una gran noticia, en cualquier país civilizado del mundo: ¡aquí resulta que no!. Que al partido conservador no le gustan, que le rompen la estrategia de elecciones anticipadas, vamos, que sí todos mejoramos ellos no.
Por otra parte, pensarán, si en Francia Sarkozy, tiene problemas en las elecciones cantonales, así como Merkel en Alemania, no sea que ello se contagie, y salvo la experiencia de Portugal, donde han preferido derribar al mandatario socialista, en lugar de apoyarlo para intentar solucionar los problemas de todos.
Resulte, que en España en 2012, la ciudadanía no se crea que el PP, vaya a defender los intereses de los menos favorecidos, y no se queden en casa, y el PSOE presente otro candidato, y lo que, en principio parecía un auténtico paseo, se convierta en una nueva derrota, y en este caso, teniendo todo a favor.
Yo me permito modestamente indicarles, ¿no será señores del PP, si eso llegara ha ocurrir?, que la causa sea por la evidente deriva que al principio indicaba.
Vds., con todos los respetos, jamás han representado a los trabajadores, y ya sabemos aquello de: 'zapatero, a tus zapatos'.

viernes, 25 de marzo de 2011

Banco Público

Antonio Miguel Carmona


Este artículo se ha publicado en www.elplural.com, el 23/3/2011

La necesidad de una banca pública, cuyo tamaño dependerá del nivel de riesgo que quiera asumir la sociedad, debería servir para financiar aquellos nichos de la estructura económica que las instituciones financieras orientadas al mercado no ocupan a partir de una decisión lógica que mide el equilibrio entre riesgo y rentabilidad.


En el Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez ha propuesto la creación de una institución financiera regional pública que tenga como finalidad financiar el crédito solvente no dispuesto y determinadas actividades de riesgo cuyas externalidades son del todo beneficiosas para la sociedad.

Se trata de financiar a emprendedores, a los que desean crear una nueva empresa, pequeña, uno o dos trabajadores, nuevos proyectos semilla que darán lugar, el día de mañana, a realidades más ambiciosas. A jóvenes creadores, de todo tipo, cuya idea puede orientarse al mercado con una escasa financiación que en estos momentos no existe. A los innovadores, escondidos y empobrecidos en nuestras universidades y laboratorios, cuyas patentes pueden multiplicar el valor añadido de las empresas y la prosperidad de nuestra nación. A los exportadores que pueden presentarse, con tan solo un poco de ayuda financiera, en los mercados internacionales, transformando nuestro secular crecimiento intensivo en demanda interna en desarrollo base exportación. A nuevos proyectos orientados a nuevos sectores, como la dependencia, sustentando la oferta en empresas de economía social o pequeños emprendedores que suministran el servicio de atención al dependiente u otros servicios sociales. A aquellas familias sobreendeudadas a las que, prudentemente, se les puede reconvertir la cuota mensual imposible en un crédito a largo plazo.

Un banco público que habrá de tener tres fases. Una primera, el nacimiento, en el que se cree el Instituto de Crédito de la Comunidad de Madrid, financiado a través de deuda avalada por la Administración regional, en la medida que sea posible en los mercados, y, también, con la participación de la financiación de la caja madrileña por excelencia, Caja Madrid, institución que acaba de conformar un banco, pero que, al menos en esta parte, no debe perder su compromiso histórico.

En una segunda fase habría que crear una pequeña red de oficinas, no más de una docena en la región, desde la que se pudiera estar cerca del propio terreno al mismo tiempo que acceder a financiación retail, de los propios consumidores y, especialmente, de los depósitos y movimientos de los prestatarios. De esta manera, en una tercera fase, la adquisición de una ficha del Banco de España, convertiría en banco un instituto que habría nacido como germen del mismo: el Banco de la Comunidad de Madrid.

Durante la crisis financiera y de liquidez que se inicia en Estados Unidos y se expande por todo el mundo, provocando, empero, un derrumbe de la demanda y la situación que aún padecemos, fueron precisamente los empresarios y sus organizaciones empresariales los que exigían la intervención del Gobierno sobre las instituciones financieras e, incluso, la creación de una banca pública.

Se trata de un proyecto, en principio modesto, pero representativo. Capaz de actuar con solvencia y prudencia, pero introduciéndose, respaldado por la Administración regional, en aquellos lugares donde no llega la financiación privada. No se trata de avalar, ni de participar en capital riesgo, sino de financiar. Financiar, por lo tanto, modestamente en principio, aquellas actividades que multiplican a una sociedad, que aceleran su prosperidad, que suman valor añadido, a nuestros creadores, a nuestros pequeños emprendedores, a los exportadores, a los innovadores.

lunes, 21 de marzo de 2011

Moratalaz Viejo

Joaquín Gil Gutiérrez

Nací un 11 de mayo del año 1954, en el seno de una familia modesta. Mi nacimiento se produce en la casa de mis padres, hecho relativamente común en esa época, en un barrio de casas bajas y chabolas, que se llamaba Moratalaz Viejo o barrio de las Latas, en esos tiempos en las afueras de Madrid. Éramos, bueno seguimos siendo, cuatro hermanos, uno mayor que yo y dos hermanas menores repetidas, es decir gemelas. Desde la distancia de aquellos tiempos, me queda el recuerdo de haber disfrutado de una niñez, adolescencia y juventud aparentemente normales, habida cuenta de los tiempos a los que nos estamos refiriendo. Sin embargo, en esa época se desarrollaron algunos acontecimientos que, lejos de ampararme y justificarme en esa situación social difícil, me han servido de acicate para mi desarrollo personal y humano.

Un día, por ejemplo, cuando estudiaba primero de bachiller, en un colegio público, en Moratalaz Nuevo, cuando yo contaba 10 años, aproximadamente, oigo decir a un niño que se dirigía a otro, refiriéndose a mí, no te sientes en el pupitre de ese, porque vive en Moratalaz Viejo. Seguramente, sus padres le habrían inculcado que por vivir en ese barrio éramos de una clase social más baja.

En la época que me estoy refiriendo, seguramente habrá gente de mi generación que recuerde, sobre todo en las familias modestas, tus padres te compraban un par de zapatos, casi seguro en Segarra, en la calle de la Montera, que te tenían que durar todo el curso sí o sí. Te creciera el pié demasiado rápido o tuvieses la mala suerte de que se rompiesen. Cuando contaba con las edad de 13 o 14 años, y comienzas a tontear con las niñas, como el barrio no estaba urbanizado, cuando llovía, era un autentico barrizal, subíamos a Moratalaz Nuevo, con otros zapatos más antiguos, que después dejábamos escondidos en las cambroneras para recogerlos a la vuelta que, cambiábamos por otros más nuevos, para no dejar rastro de donde proveníamos. Si a las niñas le contabas de primeras donde vivías, estabas listo para mantener si quiera una mínima conversación.

Y por último, como se dice vulgarmente, había que arrimar el hombro, porque el sueldo de mi padre se quedaba corto, a los 14 años empecé a trabajar de botones, privándome prematuramente, del derecho fundamental, a lo que hoy denominamos la educación integral de la persona.

Con esta concatenación de circunstancia, junto a un sentido muy profundo de la equidad y la justicia, se estaba gestando en mí, el denominado giro lingüístico, un chaval de izquierdas, a la fuerza, por “OBLIGACION”.

Hoy, con casi 57 años después, en lo que se refiere a mi vida personal, tengo una pareja que da sentido a mi vida, una hija, que entre otras virtudes, es la responsabilidad personificada que, además, me ha dado un nieto, un niño encantador que rezuma felicidad por los cuatro costados.

En edad madura, con mucho esfuerzo, debido a la falta de una base, al tener que abandonar los estudios a edad tan temprana, obtengo la diplomatura de Derecho en la Universidad a Distancia, teniendo aprobadas alguna asignaturas de cuarto y quinto curso, que algún día retomaré, para poder obtener la licenciatura. En el ámbito profesional, actualmente desempeño mi trabajo en una empresa pública, con una estabilidad laboral, sintiéndome respetado profesionalmente, por el que obtengo una remuneración media-alta.

Con este escenario se podría haber producido un fenómeno que, sobre todo lo he constatado en la Comunidad de Madrid, que las personas dan un giro a la derecha, en definitiva, se hacen más conservadoras cuando disfrutan de una cierta estabilidad y cuatro perras mal contadas en el bolsillo. Nadas más lejos de la realidad, he pasado de ser una persona de izquierdas por obligación a una persona de izquierdas por CONVICCION. Ser de izquierdas, progresista, es un “modus vivendi”, que está muy por encima de cualquier condición o situación social.

Desde este foro hago un llamamiento a las personas de izquierdas, progresistas, razonables y gente de bien, para que, masivamente, a pesar de la que está cayendo, el día 22 de mayo acudamos a votar en las elecciones Municipales y Autonómicas. No podemos permitir que esta derecha que abraza a la extrema derecha, que es esquizofrénica, de pensamiento único, crispante; pueda dirigir nuestros destinos políticos con el consiguiente peligro cierto, y el riesgo de la pérdida de nuestro régimen de libertades.

Buenas noches y buena suerte.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Eventos y dispendios

Antonio Miguel Carmona


Este artículo se ha publicado el www.elplural.com , el 14/3/2011

La mentira tiene las patas cortas. Cuando una administración presume, tan profusamente, de austeridad, es que peca –desafortunado privilegio-, de practicar el innoble arte del dispendio y la propaganda.

Así, venimos advirtiendo que la Comunidad de Madrid ha batido todos los récords de gastos superfluos y autopropaganda del grupo político, el Partido Popular, que sostiene al Consejo de Gobierno saliente. Calculamos en su día que se han gastado en propaganda durante los últimos siete años la friolera de 700 millones de euros, anuncios sobre la buena gestión, publicidad sobre una Administración tan “eficaz”, y, también, en eventos y copichuelas cuyos precios sonrojan al más dilapidador.

Así, las inauguraciones y premios de Aguirre, han tenido un coste que conviene resaltar para que podamos advertir que la austeridad manifiesta es solo palabrería innecesaria. El Portavoz de Prespuestos de la Asamblea de Madrid, Adolfo Piñedo, ha denunciado a lo largo de las últimas legislaturas, gastos que bien nos los podrían haber ahorrado a los madrileños. La organización de la presentación del programa “Made in Mad” el 14 de septiembre de 2009, por empezar al azar, costó la friolera de 29.253, que en copas de vino español viene a rellenar una ingente cantidad de botellas.

Mientras Esperanza Aguirre entregaba los diplomas Bescam, aquel 9 de octubre de 2009, nadie se podía imaginar que el acto nos iba a costar 30.269 euros. Ni que decir tiene que la simple apertura y presencia por parte de Aguirre del Curso de la Academia de Policía el 17 de marzo de 2009 ascendió a 13.590 euros. Aquel Concurso Narración en el que nos deleitó la presidenta con aquellas palabras y fina lección literaria el 5 de junio de 2009 costó 10.009 euros. O la Entrega del Premio Excelencia, el 13 de mayo de 2009, que nos salió excelentemente por 17.965 euros. Ni que decir tiene que la entrega de Premios de Periodismo el 17 de abril de 2009 ascendió a la friolera de 36.793 euros: ¿es posible?
Claro, así se explica, dispendio a dispendio, que hayan generado casi cinco mil millones de euros de déficit desde 2003, desde que gobierna Esperanza Aguirre. Que la deuda autonómica haya alcanzado los 14.000 millones de euros, sólo superada para su mismo nivel competencial –excluyendo Cataluña-, por Valencia con 18.000 millones de euros.

Por lo menos podían callarse. Que de una muestra de 36 actos se hayan gastado de media en cada uno 12.000 euros es para sentir vergüenza. Hasta la inauguración de una Casita de Niños, pobres infantes, que no tiene más que cuatro besos y un discurso, el 7 de septiembre de 2009, ascendió a 3.310 euros. Me imagino la cara de los niños y el bolsillo de los padres, algunos de ellos, pienso, votantes del Partido Popular. ¿Lo ven? : la mentira, efectivamente, tiene las patas cortas.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

jueves, 10 de marzo de 2011

¡Ojo a los redentores!

Baudilio Cavadas Gormaz

Yo ya sabía que Muammar al-Gaddafi era muy malo, rematadamente malo, pero a día que pasa descubro que eso a lo que se denomina Comunidad Internacional, sin saber quiénes son ni que objetivos pretenden, me recuerdan el error en que involuntariamente incurría. Pues bien, estoy dispuesto a reconocer, ahora, como los demás, que en realidad es malisimo y merecedor de que cualquier entidad o institución que se precie le quiera ajustar las cuentas. ¡Vamos, darle una mano de hostias!

Los últimos, aunque no estoy seguro porque la prensa me ha abandonado, quiero decir que yo la he abandonado y no gasto una perra gorda en ella ni así me maten, ha sido la INTERPOL. Dicen éstos que lo quieren poner a buen recaudo, que es lo mismo que decían los del Tribunal Penal Internacional. En realidad no sé quién lo dijo primero, porque de nuevo ahora ya lo dice todo el mundo.

Lo que no sé es si alguno de éstos o éstas han pensado en el pueblo Libio; o solo en cubrir algunas de sus vergüenzas, porque quizás de haber pensado en el pueblo Libio o parte de él, no hubieran hecho lo que hicieron en el pasado, y ahora no harían lo que están haciendo, esto es, encerrarle en un cajón y ponerle ante la tesitura de luchar o morir, o las dos cosas al tiempo. En fin, demandamos más eficacia y algo menos de oportunismo, porque el pueblo libio, o lo que queda de él no se merece otra cosa.

lunes, 7 de marzo de 2011

"La unión hace la fuerza" Introducción (En la serie "Pensamientos decapantes")

Falstaff

Un mundo globalizado, Europa debe unirse para sobrevivir. Esta Unión no representa la perdida de las señas de identidad de cada estado, las “hamburger” no son el futuro de la gastronomía europea, más bien, la riqueza culinaria de nuestros respectivos terruños. Esta reflexión es valida, simplemente porque existen diferentes gustos en la naturaleza, tantos como seres humanos, pero todos comemos; la dificultad reside en el numero de comensales sentados a la misma mesa.

“Pueblo despiértate a la Esperanza”.

Gracchus Babeuf

Con estos escritos intentare resolver el nudo gordiano, que representa la dicotomía: ” La Unión, en la diversidad”.

En la resolución de esta ecuación, me ayudarán, hombres y mujeres como : Adam Smith, Karl Marx, Philippe Herzog, René Descarte, Marguerite Yourcenar, Cicerón, Gaspar Melchor de Jovellanos, George Sand, Carl Gustav Jung, Juvenal, Simone de Beauvoir, Sócrates, Frantz Kafka, Emmanuel Kant, Leonardo da Vinci, John Meynard Keynes,Charles de Gaulles, Manuel Azaña, Willy Brandt, Isabel Iª de Inglaterra, Jean Monet, Federico Garcia Lorca, William Shakespeare, Moliere, Platón, Henri Beyle Stendhal, Miguel de Cervantes Saavedra, Honoré de Balzac, Fernando Pessoa, Johann Wolfgang von Goethe, Giuseppe Garibaldi, Victor Hugo, Raymond Aron, Lope de Vega, Gracchus Babeuf, Simone Weis, Miguel Servet,Winston Churchill, James Joyce, Wolfgang Amadeus Mozart y muchos/as más. Por cierto todos ellos y ellas

EUROPEOS / AS.

“Aprender de nuestro pasado, marca nuestro futuro”

Los temas que intentaremos desarrollar, a lo largo de los siguientes textos , tendrán como hilos conductores, entre otros, estos argumentos : “ Eficacia y eficiencia en los diferentes ámbitos económicos, sociales y burocráticos”, “¿Los sectores estratégicos; :para mejorar la competencia, deben ser de titularidad pública o no?”, “Nueva estructura de los sindicatos”, Determinación territorial de la Unión Europea”, La ciudadanía europea”, “Confederación o Federación”, “Personalidad, propiedad y organización” y muchos más contenidos.

“La Europa abstracta, forma geométrica dibujada sobre un papel blanco, es la caricatura que dan de ella sus detractores. La verdadera Europa tiene necesidad de las patrias, como un cuerpo viviente, de la carne y la sangre”

François Mitterrand

Firma y persiste, vuestro amigo y “Respetuoso” Falstaff

Alaban a unos, leen a otros

(Marcial)

(Continuará)

sábado, 5 de marzo de 2011

En mi barrio, por derecho

Sostiene Pereira.

Cuando oí la primera vez en mi vida ese concepto, fue en mi barrio, Simancas y contaba con unos 12 años. Ni se me paso por la cabeza que estábamos desarrollando la praxis de una de las ideas más complejas de la historia de la filosofía.

La Razón práctica de Kant, que se basa en como debe ser la conducta humana, por tanto no le interesa el ser , sino el deber ser.

Es el “Facttum de la moralidad”, el hecho moral; este hecho consiste en la existencia del deber: todos los hombres tienen conciencia de estar sometidos a prescripciones morales, se sienten obligados a hacer ciertas cosas y a evitar otras.

Los imperativos categóricos mandan la realización de una acción porque esa acción es buena en sí misma (o mandan evitar una acción porque dicha acción es mala en sí misma). No tienen una proposición gramatical, (debes hacer esto, para conseguir esto otro), ni una factibilidad, sino que están sujetos a derecho, es decir a necesidad. Se podría decir que son imperativos iusnaturalistas.

Ni que decir tiene que la frasecita de marras, encerraba una cierta amenaza velada , con un cierre institucional de seguridad, que era !! Pon un poquito de atención!!, cuando se pronunciaba toda está logomaquia junta y en un mismo contexto, se mascaba la tragedia, y quedaba algo así, Esto es por derecho!, !!Pon un poquito de atención!!.

Toda la situación acaecida en Oriente medio y el Magreb, dan la razón, a la Razón de Kant, la característica esencial de la ética kantiana consiste en indicar que una máxima describe propiamente una acción moral cuando cumple un requisito puramente formal: que se pueda hacer universal.

Cómo se han echado los ciudadanos a las calles, para derrocar a dictadores, sátrapas y demás tiranos de una forma global y universal. Igualmente si hubieran democratizado sus países, hubieran trabajado la participación, la solidaridad, la igualdad y no hubieran promovido gobiernos del terror, de una forma universal y sólida, ahora no estarían así.

Sus ciudadanos han seguido la máxima de mi barrio y les han dicho, Esto es por derecho!, Pon un poquito de atención.!!

viernes, 4 de marzo de 2011

Petróleo

Antonio Miguel Carmona

Este artículo ha sido publicado en www.elplural.com, el pasado 28/2/2011

Cuando aviones MIG 17 del ejército sirio entraron en el espacio aéreo israelí y la infantería egipcia se adentraba por las arenas de la Península del Sinaí, un día del Yon Kipur de octubre de 1973, los españoles nos surtíamos de gasolina aún a un precio relativamente bajo.

Fue entonces cuando, una vez declarado el alto el fuego entre Israel y Egipto en el kilómetro 101 de la carretera que une El Cairo y Suez, tras verse derrotada la Liga Árabe, primero la OPAEP (Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo) y luego la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), decidieron reducir -en aquella inolvidable reunión de Kuwait-, la producción mundial de crudo, provocando, entonces, una subida del precio del oro negro desde los tres hasta los doce dólares. Los efectos sobre la inflación, la demanda, la producción y el empleo fueron devastadores.

Cada diez dólares de encarecimiento del precio del barril nos cuesta a los españoles un billón de las antiguas pesetas, seis mil millones de euros, una cifra tan respetable como para tener en cuenta que el incremento del precio del oro negro puede llegar a ser razón más que suficiente para frenar nuestro crecimiento económico.

Los países más dependientes de las importaciones de crudo, aquellos cuya estructura económica es más vulnerable, sufren en mayor medida los incrementos del precio del barril que impacta de forma alarmante contra nuestra Balanza de Pagos. Máxime si nuestra estructura productiva, desde los años sesenta, se centra en sectores industriales intensivos en energía y, para mayor abundamiento, la producción de energía eléctrica se produce en una parte sustancial en plantas de generación termoeléctrica.

El ministro de Hacienda del Gobierno de Primo de Rivera, José Calvo Sotelo, había expulsado a la Exxon de España y creado la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos (CAMPSA). Las grandes compañías, en aquellos años veinte, boicotearon el suministro de España del mismo modo que habían acordado repartirse el mundo a partir de los acuerdos de Achanacarry y de la Línea Roja, tanto en relación a la extracción como a la distribución.

Así, en los años setenta los españoles nos encontrábamos con nuestro modesto monopolio y, al observar la fuerte subida del crudo a partir de la Guerra del Yon Kipur, pensamos que era el Estado el que tenía que soportar la supuestamente temporal subida, compensando su afectación sobre los ciudadanos y empresas con lo que se vino en llamar la política compensatoria. Grave error que provocó casi la quiebra de las finanzas públicas y el posterior incremento inmediato del precio del combustible en nuestro país. Desde entonces, como es natural, los aumentos del precio del crudo se transmiten al consumo de forma inmediata.

Hasta cierto punto, dado que, como se sabe, la escasa competencia entre las compañías distribuidoras provoca una presunta fijación monopolística en los precios, sin apenas concurrencia, y, con una fuerte capacidad de aumento y, sin embargo, una clara resistencia a la baja.

España es un país dependiente de energía y, especialmente, de una energía primara que no es otra que el petróleo. Nuestra Balanza de Pagos se resiente vía Balanza Comercial por una factura, la de las importaciones petrolíferas, cada vez más pesada. Y, además, para mayor abundamiento, apenas existe competencia, como digo, entre las empresas distribuidoras españolas.

Es menester, por lo tanto, desarrollar una política innovadora en busca de energías alternativas económicamente viables. Es necesario desarrollar iniciativas de ahorro y eficiencia energética que reduzcan en parte nuestra dependencia. Se impone una política de competencia que evite actuaciones lesivas contra la misma. Es hora de dotar de racionalidad a una política energética cuya importancia no ha sido tomada en consideración de forma racional durante los últimos ochenta años.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE