lunes, 28 de febrero de 2011

La mezquindad de la derecha

Javier Gil

Este artículo ha sido publicado en www.diarioprogresista.es, el día 12/2/2011

La altura de miras, la nobleza de espíritu, quizá sea la condición que cuando estudiaba la asignatura de Historia más destacaban, mis maestros de entonces, de la actuación de los mandatarios españoles, ya fueran éstos: reyes, militares, gobernadores o modestos ediles, ya fuera en las guerras o en tiempos de paz.

“Ningún hombre ha llegado a ser grande si no ha sido movido por cierta divina inspiración”, decía Cicerón. Nuestra actividad debe proyectarse no sólo para cubrir las necesidades del presente, sino para que en la posteridad nuestro paso por el mundo haya dejado huella.

Así, con nobleza de espíritu y altura de miras, en la historia reciente, actuó Adolfo Suárez, durante su dificil etapa de Presidente de Gobierno. Y más recientemente, con el mismo espíritu, han actuado los sindicatos y la patronal (con su nuevo presidente al frente), en el reciente acuerdo conseguido, y firmado con el Gobierno de España. Sin que hasta el momento el PP, sepa o al menos los ciudadanos conozcamos, si se producirá la adhesión al acuerdo, o no.

Lo anterior, lleva a preguntarme: ¿Porqué la actual derecha de nuestro país, se muestra tan mezquina? Mirando continuamente hacia el suelo, sin altura de miras, apoyando sólo aquello que sirva a sus intereses más inmediatos, y/o partidistas, pero sin pretensión alguna de dejar huella para la posteridad.

Mi conclusión es: o estudiaron otra asignatura de Historia de España, cosa que dudo, o la nobleza de espíritu y la altura de miras, únicamente los utilizan en los discursos, para así llegar lo antes posible a gobernar.

viernes, 25 de febrero de 2011

Rosa del desierto (en la serie: "Pensamientos decapantes")

Falstaff


Dicen que hubo un rey sabio, que se enamoro de una hija del desierto, pero un día tuvo que escoger entre su amor o su pueblo. El soberano escogió su pueblo, desde ese día, no solamente era sabio, sino también justo.

Pero esta separación le produjo tanto dolor, que se hirió con su espada y de su sangre esparcida por la arena, nació una rosa del desierto.

La política es un cúmulo de dilemas, cuyas soluciones pueden resultar dolorosas, pero ahí reside una de las diferencias entre la izquierda y la derecha, en la manera de solucionar los problemas y de superar las dificultades.

La perfección no existe y como tal, las soluciones absolutas tampoco, pero menos daños colaterales se produzcan, mas cercas del primor, nos encontraremos.

Las situaciones no son eternas y las soluciones menos, rectificar o cambiar, no es un signo de debilidad, solamente un carácter de humildad.

Pero ser dubitativo, vacilante, perplejo, produce inseguridad y incertidumbre en la población.

La lozanía, como las canas, no son unos síntomas de sensatez, solo unas etapas en la vida de un ser humano, pero la juventud a ultranza en el ámbito de la política, solo demuestra la falta de asentamiento de una sociedad.

La madurez no es una cuestión de edad, mas bien de sentido común, de inteligencia y de aptitudes.

Cuando la persona coge conciencia de su ciudadanía, expresa su adultez política,

demostrando su disposición para defender sus derechos y soportar sus obligaciones.

“Gobernar es escoger”

Gastón de Lévis

En algunos círculos, es bien sabido, que es más fácil crear una verdad, que disimular una mentira. La información, como la desinformación, parten del color blanco, hasta llegar al negro, recorriendo todo el espectro cromático, de los grises.

¿Pero realmente existe alguna diferencia entre crear y disimular?

Lo que algunos hombres turbaron, que los seres humanos lo arreglen.

“Delante había una mentira comprensible

y detrás una verdad incomprensible”

Milan Kundera

Pensar que las revoluciones son por lo general espontáneas, es pecar de ingenuidad.

Siempre existen unos catalizadores, que ralentizan o aceleran la insurrección.

Lo importante es identificar a esos fermentos, para diagnosticar cual va ser el posible

desenlace de la revuelta ciudadana y sus potenciales consecuencias.

“La insurrección es un arte, y como todas las artes, tiene sus leyes”

León Trosky

Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, tiene el derecho, tiene el deber, de derrocar ese gobierno y establecer nuevas garantías para su futura seguridad”

Declaración de independencia de los Estados Unidos de América , 4 de julio 1776

La Humanidad es tan dura y tan frágil , tan delicada y tan fuerte, tan justa y tan falsa, tan culta y tan ruda, tan temporal y tan eterna, que su Historia esta llena de sudor, alegrías, traiciones, victorias, derrotas, desencuentros, amores y sangre como una Rosa del Desierto.

“Basta que exista un solo hombre justo para que el mundo merezca haber sido creado”

Talmu

Persiste y firma, escuchando “Desert rose” performed by STING

Vuestro amigo y “Respetuoso”: Falstaff.

Alaban a unos, leen a otros

Marcial

N: B. Próxima entrega : ”La Unión hace la fuerza”

“Introducción

(Continuará)

martes, 22 de febrero de 2011

Yes, we Camps

Antonio Miguel Carmona

Este artículo se ha publicado en www.elplural.com del 21 /2/2011

Mientras un informe de la policía señala que el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, conocía perfectamente la trama de corrupción que se cocía en Valencia alrededor de la administración que él presidía, una cuerda de mentecatos e infelices defienden que Camps será absuelto en las urnas.

Estamos ya esperando que el próximo lema de la campaña del PP valenciano sea, ni más ni menos, que “Yes, we Camps”. No es difícil encontrar en la historia intentos de urnas que pretendían absolver delitos.

Podemos estar discutiendo hasta que no sintamos las horas si Francisco Camps cometió un delito, un delito pequeño, un gran delito o tan sólo una falta. Pero, ni éste que firma, ni muchos de ustedes tenemos la sabiduría necesaria para dominar el oficio de Pomponio o el de Papiniano. Tengo la impresión que el director de este periódico, Enric Sopena, nos da la oportunidad de expresarnos, al menos en mi caso, para plasmar mi opinión política o análisis de régimen, sobre los asuntos que acontecen. Es pues, sobre todo, un asunto político, porque en lo penal no tenemos más que desear lo mejor al señor Camps y a la señora Aguirre. Pero en lo político -ay, al menos en lo político-, sus responsabilidades ya les tendrían que tener a ambos haciendo en su casa calceta, punto de cruz o canalé de ochos.

Un político de bien, que no se arrastrara por la carretera de Valencia -a Génova voy, de Génova vengo-, para suplicar seguir de candidato, habría ya asumido responsabilidades políticas cuando todos supimos del informe de la policía relativo a que el presidente de la Generalitat conocía la trama de corrupción bajo su gobierno que llevó a la empresa Orange Market a apropiarse de al menos 17 millones de euros en contrataciones y a sus cerebros, Correa et al, de más de cien millones de euros recaudados entre todas las empresas de la trama, incluida Orange Market. Efectivamente, lo de los trajes es sólo una consecuencia esperpéntica de todo esto.

Tendría ya que haber asumido responsabilidades políticas por faltar a la verdad y decir que no conocía a el Bigotes, cuando de la grabación de la policía se desprende que era su “amiguito del alma”. La asunción de responsabilidades políticas tenía que haber sido inmediata desde el momento en el que el Auto del Tribunal Superior de Justicia de Valencia reconocía que Camps había mentido, a pesar de que su presidente no se inhibió, habiéndolo tenido que hacer, empero, por su amistad con Camps. La mentira no debe pasarse por alto: si uno es capaz de mentir en algo así, qué no será capaz de hacer por otros intereses.

Las responsabilidades también son políticas cuando en el pen-drive descubierto por la policía en un piso de Correa se muestran anotaciones generales e indicaciones de presunta financiación irregular e ilegal para los gastos del Partido Popular en las elecciones europeas, municipales, etcétera.

El Partido Popular tiene, no hay quien lo discuta, una dirección débil y unas encuestas favorables. Si la izquierda no lo remedia –y a veces hace esfuerzos en sentido contrario-, nos podemos encontrar en algo más de un año con un gobierno conservador en el Palacio de La Moncloa, de repente, caído del Cielo o de la crisis económica, y a pesar de la Gürtel y del vacío de contenido programático del que siempre han hecho gala parlamentaria los conservadores sólo en España llamados liberales.

Si son los votos los que absuelven a Camps, en esta especie de enfrentamiento entre las urnas y el poder judicial al que nos quieren llevar aquellos cuya formación democrática es la misma que la de Cincinato, al menos veremos una campaña, a orillas del Mediterráneo, cuyo lema no será otro que el conocido…
Yes, we Camps.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

lunes, 21 de febrero de 2011

La solidez de Tomás Gómez

Eduardo Sotillos

Este artículo ha sido publicado en el www.elplural.com, el 21/2/2011

Alguien tiene que decirlo alguna vez. Y me apetece hacerlo a mí, desde la libertad mental que me proporciona, como ya había advertido ante la incredulidad de tantos, haber acompañado el esfuerzo de Tomás Gómez durante una auténtica travesía del desierto, y estar dispuesto a dar un paso atrás cuando es preciso que gente con mayor capacidad, incluida la física imprescindible, se enfrente al reto de administrar el 22 de mayo. Me apetece decir que el secretario general del PSM es un político de cuerpo entero al que nadie ha regalado nada. Por el contrario, su carrera ha sido una constante prueba de obstáculos, incomprensibles para mí, a pesar de una cierta experiencia política anterior que debiera haberme curado de espanto.

Pocas biografías políticas podrán exhibir un currículum tan rico en exámenes democráticos .Para ser candidato a alcalde de Parla, para ganar las elecciones y batir records, para ganar la confianza de sus compañeros en sucesivos congresos…y para conquistar la candidatura a la Comunidad, frente a tirios y troyanos.

Tomás posee una energía interior que desconcierta a quienes le valoran en función de viejas y manoseadas claves. No le han querido creer cuando ha proclamado hasta el aburrimiento que no iba a dimitir en su empeño de reconquistar Madrid para la izquierda. Ni siquiera cuando predicaba su convicción de que podía ganar las primarias y que no sucumbiría a cualquier tentación que le apartara de ese objetivo.

El domingo 20 de febrero, de nuevo todo el ruido producido y engrandecido en torno al siempre complicado proceso de elaboración de listas electorales se ha convertido en nada tras la votación del órgano máximo entre congresos, el Comité Regional. El respaldo a las propuestas de la Ejecutiva ha sido abrumadoramente mayoritario. Nadie debería tener derecho, a partir de ahora, a poner dificultades al proyecto colectivo, discutido hasta la saciedad.

Los socialistas madrileños tenemos la responsabilidad de romper de una vez por todas con la imagen que se intenta proyectar de que somos una rémora, un grupo incontrolable de ambiciones y rencillas. Es verdad que el PSM, antes la FSM, integra fuertes personalidades con criterio propio, difícilmente “domesticables”. Pero también es cierto que esa riqueza crítica resulta estimulante en unos tiempos de exagerada mediocridad dominada por la potencia de unos contados líderes. Una sociedad dinámica, como es la madrileña, tendría que sentirse más identificada con ese modelo que con el cerrado ejercicio del poder del PP, donde el dedo de Esperanza Aguirre controla hasta los pensamientos.

No confundamos, sin embargo, autoridad con autoritarismo. Tomás Gómez ha conquistado la autoridad gracias a haber sabido ser flexible en todo aquello que no suponía traicionar sus más profundas convicciones y a anteponer los objetivos colectivos a la supuesta comodidad personal.

Le quedan pocas semanas para explicar a los madrileños, ya sin interferencias, el diseño global de un programa de gobierno que no se ha de improvisar porque se viene trabajando en él durante años. Cientos de personas han dejado su huella anónima en las propuestas sobre sanidad, educación, empleo, servicios sociales o medio ambiente.

La inmensa mayoría de esos ciudadanos, militantes o no, han colaborado con sus ideas, con su tiempo, sin esperar aparecer en ninguna lista. Convocados por la tenacidad y el ejemplo de un político que ha antepuesto siempre el trabajo callado al relumbrón de una foto sin contenido. Solo falta que siga siendo cierta su apuesta: “ las encuestas están para darles la vuelta”. Después de lo visto, Gómez es capaz de conseguirlo. Vamos a intentarlo.

Eduardo Sotillos es periodista y secretario de Comunicación y Estrategia del PSM


viernes, 18 de febrero de 2011

Realidad y Fantasía

Javier Gil

Este artículo se publicó en www.diarioprogresista.es, el día 5/2/2011

Si entendemos la realidad, como la existencia real y efectiva de algo, debemos convenir que los momentos que vivimos no son los mejores, pues la existencia real de la crisis y los daños producidos por la misma, nos hacen ver el presente con un punto de negatividad, más que de esperanza.

Pero si entendemos la realidad como contraposición a la fantasía a lo ilusorio, la situación podría mejorar con el simple ejercicio de añadir más de lo segundo y restarle bastante de lo primero.

Desde una visión de la izquierda, desde una óptica progresista, sin perder la realidad como referencia, la visión no debe ser otra sino avanzar, pues el avance de la sociedad en todos los aspectos, es el fundamento de dicho pensamiento, desde siempre.

Y para ello se necesita incuestionablemente de la fantasía, de la ilusión... etc., un mundo quimérico, que trasformase la realidad, por difícil que ésta fuera, ha sido el objetivo de dicho pensamiento desde sus orígenes.

Siendo la realidad de entonces mucho peor que la de ahora, por grave que sea en la que nos encontramos, reivindiquemos el avance, la quimera, el paraíso, la utopía.

Sabemos que es a nosotros, y no al pensamiento conservador, a quién nos corresponde ese ejercicio y en consecuencia el esfuerzo. Dejemos la realidad y su estudio, y dediquémonos a cambiarla, a modificarla, con la imaginación necesaria y con las políticas que siempre hemos contado y seguimos contando. Por ello, dejémonos de análisis, y más análisis, del porqué de la crisis, algo que ya no tiene solución, y pongámonos, como digo a ilusionar a la sociedad, para que se movilice y todos juntos cambiar la realidad, y convertirla en fantasía y progreso.

Así se ha hecho siempre y debemos seguir haciéndolo para conseguir los avances que históricamente han logrado la socialdemocracia en el mundo, y que han mejorado incuestionablemente ‘las vidas de las gentes’.

El primer objetivo está relativamente cerca: acudir a votar masivamente, el próximo 22 de mayo, el momento parece oportuno, en plena primavera, con lo que la estación tiene de inicio del ciclo vital, y de transición entre el frío invierno y el cálido verano.

jueves, 17 de febrero de 2011

Anticorrupción

Antonio Miguel Carmona

Este artículo ha sido publicado en www.elplural.com, el día 14/2/2011

El Fiscal Anticorrupción ha presentado las conclusiones provisionales en relación al presunto cohecho impropio del presidente saliente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, solicitando su imputación y estableciendo como probada la recepción de regalos a cambio de desplegar su influencia.

Según el Fiscal el presidente valenciano recibió regalos de diversa índole, en cuyo caso conviene relacionar dichos presentes con la firma de determinados contratos de su gobierno. En ese sentido no tiene desperdicio la redacción del fiscal : “sabedores de que (los regalos) les eran entregados en consideración al cargo público que ejercían o (para) desplegar su personal influencia sobre determinadas materias”.

La exposición es demoledora. Lo de menos, efectivamente, son los trajes. Lo importante es el conocimiento de que se buscaba en ellos su efecto en la consideración de cargo público, en definitiva para tener influencia en las materias en las que estaban interesadas las empresas de la trama.

Es decir, en resumidas cuentas, la obtención por parte de Orange Market de al menos 16 millones de euros en contratos con la Generalitat valenciana. La consecución de influencia para la adjudicación presuntamente irregular de unos contratos, respondería solo en parte a los regalos recibidos. Así, se pide entonces la imputación de Francisco Camps, del vicepresidente Víctor Camps, del Jefe de Gabinete de Turismo Rafael Bertoret y de Ricardo Costa.

Nadie en su sano juicio desearía que esto se produjera. Nadie, creemos, desea que ninguno de los cargos públicos sean culpables. Sin embargo, las pruebas son tan contundentes como la realidad misma. Las grabaciones de la policía, sobre las que dio debida cuenta el diario El País, muestran que el presidente del Consejo de Gobierno valenciano conocía perfectamente la red sobre la que se estaba operando de forma irregular. Los trajes, por lo tanto, son una anécdota.

Peor aún, si se produjera la inhibición que pide el juez Pedreira desde Madrid, habría que ampliar la imputación a la trama a figuras como la financiación ilegal, los delitos electorales, los delitos contra la hacienda pública y el cohecho propio (no impropio). Si la información del Tribunal Superior de Justicia de Madrid recayera en su completitud en la causa, el escándalo sería mucho mayor que el que hoy aquí nos trae.

No cabe tampoco mentir y decir que no se conocía a una determinada persona, el bigotes, y luego referirse a él en grabaciones anteriores como su “amiguito del alma”. La mentira es también causa de dimisión en los cargos y responsables públicos, un lugar del que hay que huir, salvo que se intente ocultar actuaciones inconfesables.

No puede el Partido Popular seguir mirando para otro lado. No debe enredarse en el sordo laberinto de las sospechas de una conspiración. No quiere, sin embargo, afrontar la situación con la gallardía que exige la limpieza que debe obrar en las actuaciones de todos los hombres y mujeres de la vida pública española. Nunca la dirección del Partido Popular exigió la dimisión del tesorero y exgerente del partido, Bárcenas, a pesar de las graves imputaciones que sobre él recaen, sino que tuvo que ser él mismo, tras muchos meses (de conversaciones) el que dejara el cargo. ¿A qué espera ahora el Partido Popular para poner pie en pared a una corrupción, a una red clientelar, a un entramado societario, a una vergonzosa trama de financiación ilegal, que ha convertido en una fosa séptica las comunidades autónomas de Valencia y de Madrid?

No basta con serlo sino que además hay que parecerlo. Pero sobre todo no hay que serlo. La honradez se demuestra día a día, hora a hora, no caben excepciones, ni ventiladores. No hay que permitir que la influencia de los cargos públicos sea utilizada para el enriquecimiento personal de un grupo reducido de pillabocadillos sin formación ni mérito. Ni siquiera el afecto al poder puede ser excusa para permanecer un segundo más en un cargo que no se merece.


Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

lunes, 14 de febrero de 2011

En defensa de las Cajas

Noel Leunam

En diciembre de 1702 un cura aragonés, el Padre Piquer (de nombre Francisco), en el Hospital de la Misericordia de Madrid introduce en una cajita en su habitación un real de plata y delante de sus conocidos, con este pequeño discurso “Sean Vds. testigos de que este real de plata que echo en esta caja ha de ser el principio y fundamento de un Monte de Piedad que Dios ha de fundar para sufragio de las ánimas y socorro de los vivos” funda el Monte de Piedad de Madrid, antecedente remoto de la actual Cajamadrid, que se convierte en Caja de Ahorros de Madrid al estilo francés imperante en época siguiente cuando el Marques Viudo de Pontejos establece los depósitos remunerados para que “las clases menos acomodadas puedan depositar cortas cantidades, percibiendo réditos, con facultad para retirarlas siempre que les convenga”(así rezaba el Real Decreto de octubre de 1838 firmado por la Regente Maria Cristina que hacia nacer ala Caja de Ahorros de Madrid).

A lo largo del Siglo XIX el modelo de caja se consolida como un negocio con fin benéfico, entendido como una financiación a tipo de interés moderado (comparado con la usura practicada en la época) y casi sin necesidad de garantías, y también como una formula para premiar el ahorro, con una alta retribución de los recursos depositados por los pequeños ahorradores que no tenían acceso a la banca existente.

En el pasado Siglo XX, en la etapa republicana en 1933, se establece su carácter benéfico social, su acción coadyuvante del Estado y su fin complementario social, benéfico y cultural y tras la Guerra Civil amplia su actividad financiera colaborando en las inversiones sociales del Gobierno, en infraestructuras, en bonos del Estado, en proyectos del INI, etc.….

Como Monte de Piedad de Madrid (1702) se centró en atender las demandas económicas de los más necesitados, con préstamos gratuitos a 18 meses, garantizados con alhajas y ropas. El padre Piquer intentaba suavizar los abusos de la usura y captaba recursos a través de limosnas particulares, créditos contra la Real Hacienda, depósitos sin interés y otras vías. Pronto se detectó la insuficiencia de recursos. De esta actividad se beneficiaron al comienzo 3.037 personas que recibieron 598.342 reales. En 2002 en proyectos sociales mas de cinco millones de personas recibieron 143 millones euros procedentes de su actividad financiera.

Otro dato de interés, en 1945 abre una sucursal en un pueblo de Madrid: Villaverde Alto. ¿Se imaginan como sería Villaverde en ese año….totalmente alejado del centro capitalino?

Podríamos seguir dando mas y mas datos e hitos históricos, pero creemos que son suficiente muestra del porque de su existencia y a quien verdaderamente hacen la competencia, que es quien se ha encargado, no solo en España sino a nivel internacional, de denostar la encomiable labor ejercida por las Cajas de Ahorros en pro de una mayoría de ciudadanos que de no haber existido no hubieran tenido la oportunidad de emprender sus pequeños negocios, adquirir sus humildes viviendas, tener su primer coche de baja cilindrada, etc.….etc.…etc.….

Por eso solo decimos que cuidado con lo que hacemos con la Reforma de las Cajas, que, aunque seguro que en los últimos tiempos no han actuado con toda la diligencia y rigor que les era exigible, si las bancarizamos y privatizamos igual colaboramos en la creación de un oligopolio no deseado de presumibles no queridas consecuencias e igual conseguimos que en algún pequeño pueblo de la región madrileña (o de otro lugar de España) desaparezca la oficina existente y su moradores tengan que venirse a la capital a realizar sus ingresos, sus gestiones y sus reintegros de su pensión por la falta de rentabilidad que otorga esa oficina, en ese pequeño pueblo, al accionista de referencia.

Si desaparecen, las Cajas y sus sucursales ¿Quién va a socorrer a los vivos que queden en este mundo? ¿El señor Botín? No lo creo. ¿Va a tener que volver otro Padre Piquer a arreglar el desaguisado? No dejemos que eso ocurra.

viernes, 11 de febrero de 2011

El Sr. Vinagre tiene la palabra

Baudilio Cavadas Gormaz

Ayer, se celebró finalmente la asamblea para aprobación de listas y proposición de candidatos a la asamblea en la Agrupación Socialista de Chamartín. Cómo cuestión previa se debatió si había lugar a votación, toda vez que las listas al Ayuntamiento, dada la dificultad de las partes para entenderse, habían sido devueltas a los órganos del partido.

El presidente de la asamblea recurrió a los servicios del Sr. Vinagre, secretario de organización, quien, fiel a la consigna recibida por la Secretaría de Organización del PSM, ocupada por Trinidad Rollan, nos abrumó con toda suerte de enredo normativo. En suma, saltándose el hecho de que la asamblea es soberana, defendió el porqué debía procederse a votación. Pero se diga lo que se diga, el meollo del asunto no es otro sino votar una lista que ni siquiera ha cumplido el requisito previo de obtener la conformidad de las partes. En definitiva y, a modo de conclusión, todos nos hemos quedado muy contentos votando algo que todavía no existe o sólo existe para el papel y una de las partes.

La asamblea continuó y los distintos compañeros tomaron la palabra para defender lo que correspondía en cada caso. A mi particularmente me resulta muy desagradable hablar de una lista en la que hay compañeros a los que profeso algún afecto, pero tampoco me pongo en la tesis de uno, poco de fiar, que desde hace tiempo ha adoptado el cinismo como estrategia de comportamiento, y que dijo que cualquier lista presentada por el partido es buena, y que siempre hay que votarla para que en los medios de comunicación no observen resquicios. En fin, suprimamos las asambleas y las votaciones.

El secretario general, Teófilo Vidal, defendió la candidatura y, en cierto modo, justificó la misma posición del anterior, porque, en su criterio, en tres ocasiones había ocupado puestos de relleno y nunca se había quejado. Dijo también, lo cual es mucho decir, que la actual lista era buena porque estaban bien representadas las Agrupaciones, pues seis secretarios generales ocupaban puestos destacados. En fin, lo que parece obvio es que los lideres orgánicos, esto que denominamos aparato, han ocupado los puestos de ventaja y que los líderes sociales han desaparecido de nuestro muestrario. ¿Veremos cómo resulta el experimento? En todo caso, yo creo que el hecho de que Teófilo Vidal haya ocupado hasta ahora únicamente puestos de relleno se debe a varias causas: la primera, obviamente, es que este partido desde hace más de veinte años no rasca bola y por tanto casi cualquier puesto resulta de relleno; la segunda, el hecho de ser hombre en plena ola igualitaria mujer-hombre. También hay otras, pero es la vida misma. Pues bien, y para que conste en acta, el compañero Teófilo, una vez que se ha optado por componer la lista a partir de líderes orgánicos, se merece ir en puestos destacados. Y, como si se dice una cosa no conviene decir también la contraria, porque eso sería cinismo, y me parecería al sujeto que he mencionado con anterioridad, entiendo que Cabaco sobra.

Posteriormente se produjo la presentación de candidatos y, esta vez sí, hubo cierta moderación, por lo que resultó algo más creíble. Aunque insisto en la necesidad de que los nombres propuestos sean votados, de modo que lleguen a los órganos del partido aquellos que ostenten un mínimo de representación. Por cierto, que en estas, el compañero Vinagre obtuvo varias nominaciones: en una se dijo incluso que se le presentaba porque era un gran amigo. En fin, yo también presenté a dos amigos, pero lo hice como si no los conociera.

Por último y, antes del cierre, algunos presentaron una impugnación a la mesa, lo que desencadenó una nueva exhibición de trogloditismo político. En definitiva, tras el rifi-rafe de si era el momento procesal, el presidente de la asamblea solicitó de nuevo la presencia del Sr. Vinagre y lo hizo así: “el Sr. Vinagre tiene la palabra”. Yo en esas, me temí lo peor y, le entendí que de nuevo refería ciertos artificios sobre las impugnaciones: que si al día siguiente en Callao, que si………… En consecuencia la mesa se negó a coger cualquier papel, tal y como pedían los impugnantes, como si el recogerlo o no quitara o añadiera legitimidad al acto de impugnar. Verdaderamente, tanto en este acto como en la discusión previa sobre el procedimiento, dónde se debió optar por la votación de los militantes presentes en la asamblea para conocer su opinión sobre “si había o no lugar”, faltó cintura política. Y más aún teniendo en cuenta que dicha votación hubiera sido ganada por los partidarios del sí. ¡Mal augurio para la necesaria reconciliación!.

jueves, 10 de febrero de 2011

KIFAYA

Sostiene Pereira

LA SOLUCIÓN PASA POR KIFAYA. (El laberinto Egipcio).

Desde el año 1987, en muchas ocasiones he viajado a Egipto por diferentes razones. Cuento entre mis amigos algunos ciudadanos Egipcios, alguno de ellos teólogos de Al-Azhar, gracias a ellos he podido acceder a ese gran centro del saber, la cultura y la filosofía del mundo musulmán.

En el año 2003, tras más de dos décadas sin grandes movilizaciones, miles de egipcios salieron a las calles para protestar contra la invasión estadounidense de Irak. Estas manifestaciones se unían a las que se venían realizando en apoyo al pueblo palestino durante los meses más duros de la segunda Intifada.

En este contexto, observando este enorme éxito “un grupo de personas de diferente origen político, desde comunistas a islamistas pasando por liberales, se reunieron para intentar sacar adelante una declaración de mínimos, con la que poder dirigir este movimiento de protesta contra el Gobierno dictatorial de Mubarak, según informaciones de George Ishak, coordinador del movimiento Kifaya. (Basta ya).

El movimiento Kifaya, representa un movimiento laico y un movimiento de clase media. Ahora dicho movimiento está diluido.

En aquel contexto, la política del gobierno republicano de Bush (junior) y en boca de Condoleeza Rice : “estabilidad es mejor que democracia”.

Por otro lado los Hermanos Musulmanes, representan a las clases bajas egipcias, con una estructura social y asistencial bastante potente.

Parece claro que viene existiendo una alianza tácita entre este grupo y el presidente Mubarak, en base a plantear una amenaza latente y permanente, que pasa por que los países Europeos y EEUU, no dejen caer al régimen y tienda a un modelo democrático, por miedo a crear un estado integrista e intransigente en el país.

Egipto es el país más estratégico del mundo, en la actualidad, no sólo desde el punto de vista geopolítico, económico a través del Canal de Suez, en recursos naturales a través de la presa de Assuan, (teniendo en cuenta que el agua potable, ya, es un problema estratégico en todo el mundo y es muy posible que sea más importante que el petróleo, en las próximas décadas), además desde el punto de vista religioso-cultural, es vital para todo el mundo musulmán, dado que Al-Azhar es el centro de referencia para todo el mundo islámico de la mayoritaria fe sunni, además es la universidad más antigua del mundo con funcionamiento ininterrumpido.

El sheij de la institución musulmana de Al Azhar, Ahmed al Tayeb, condenó el atentado que el día de nochevieja donde murieron 21 personas, frente a una iglesia Copta, en la ciudad egipcia de Alejandría e instó a "la unidad entre la cruz y la media luna".

"Los enemigos del Islam y de los egipcios quieren empujar al país a una guerra sectaria", manifestó Al Tayeb, que dirige la máxima instancia sunní, en una rueda de prensa que dio en la sede de su institución, la más prestigiosa de esta rama del Islam.

El líder religioso insistió en que el ataque, que calificó de "raro", "no se puede atribuir ni a un musulmán ni a un egipcio", y aseguró que ha sido planeado desde el exterior del país.

"El terrorismo está al acecho de todos nosotros", señaló el jeque, que añadió que por eso "la unidad entre la cruz y la media luna [símbolos del cristianismo y el Islam] se necesita ahora más que nunca".

Kifaya puede ser la única Ariadna, que lleve a Egipto a la salida del laberinto.

martes, 8 de febrero de 2011

Yemen

Antonio Miguel Carmona


Este artículo se publicó en www.elplural.com, el 7/2/2011


Sobrepasado por los acontecimientos, temeroso de las revueltas, pendiente de las traiciones, Alí Abdalá Saleh ha anunciado, tras 32 años en el poder, que no se presentará a la reelección a la presidencia de la república, ni cederá la dirección del país a su hijo Ahmad. De nada ha servido el despliegue de dólares : la anunciada reducción de impuestos o el incremento del sueldo a los funcionarios.


Yemen significa derecha en árabe. Probablemente porque se situara a la derecha de La Meca, esta república se asienta en el mismo lugar donde hizo de las suyas la Reina de Saba. Los británicos llegaron aquí en 1839 y, cuando lo dejaron, en un alarde de habilidad victoriana, vieron nacer al primer país árabe asistido por la órbita soviética : Yemen del Sur. Tras la reunificación entre el norte y el sur, Yemen se configuró como una república supuestamente democrática que no tardó en caer en las manos de un leal aliado de los Estados Unidos : Alí Abdalá Saleh.

Los Estados Unidos, nación que posee no pocas virtudes, se caracteriza también por su escasa capacidad para elegir aliados inteligentes. Podía ser Yemen un muro de contención del expansionismo islamista, y, sin embargo, posee en su seno no pocas madrigueras de aquellos que interpretan medievalmente el Corán. Para mayor abundamiento Saleh transformó su partido, el Congreso General Popular, en una suerte de finca privada; su hijo, heredero de la jefatura del Estado por mucho que lo niegue ahora el presidente saliente, es –ni más, ni menos-, que el Jefe de la Guardia Republicana, un cuerpo de élite que mantiene a raya al país.

Se juntan, pues, diversas situaciones que convierten al Yemen en un cocktail difícilmente manejable. Un mandatario patoso, un ejército impopular, una nación sembrada de madrigueras fundamentalistas, la mitad de la población en la extrema pobreza y un tercio de sus habitantes con desnutrición crónica. Es uno de los casos en los que la prosperidad y la inteligencia hubiesen convertido a este país en un firme aliado.

Se enciende una mecha en los países árabes que no entienden, siquiera, los expertos más cercanos, Londres y París, antiguos imperios a los que les basta recrearse en glorias pasadas que forman parte tan solo de los libros de historia. Mientras, en Washington, se producen largos paseos por el despacho oval esperando que las brasas se apaguen solas. Todo vacío en política es susceptible de llenarse de mierda. Una situación en los países árabes que nace de situaciones explosivas, torpes mandatarios, metrópolis asustadas y naciones castigadas.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

viernes, 4 de febrero de 2011

Un verano diferente

Julio García Carpio

Una experiencia real de acogimiento temporal de menores refugiados por una familia voluntaria

Hacía algún tiempo que a través de una emisora radiofónica habríamos tomado un número de teléfono en el que informaban sobre la acogida veraniega de niños - aquellos eran rusos -, que pasaba momentos difíciles - casi siempre guerras - y cuyas familias directas, de no haber perecido, sufrían grandes dificultades económicas que impedían incluso su correcta alimentación. Ya se que puede resultar insultante pensar en estas pequeñeces, cuando los noticieros nos dan cada día imágenes extremerecedoras de todo, incluso de niños que mueren de hambre o enfermedades en medio revueltas o guerras, a fin de cuentas, conflictos de adultos, pero a nosotros nos hizo reaccionar el comprobar que eran, o podían ser, nietos o biznietos de aquellos que acogieron a nuestros niños cuando tuvieron que salir de España durante nuestra última y odiosa contienda civil.

Había, por lo tanto, en nuestra conciencia un aliciente añadido para con estos niños que, de alguna manera, nos empujaba a tratar de ayudarnos con ese pequeño esfuerzo que se nos pedía a través de las ondas. Llamamos repetidas veces al que el número de teléfono, y no pudimos hablar con nadie que nos explicara algo sobre el asunto. Siempre, a través del auricular, aparecía el sonido característico de un fax; daba igual que llamáramos por la mañana, por la tarde o por la noche, aquel odioso sonido era la única respuesta que recibíamos. Pasaban los días y nuestras intenciones iniciales iban desapareciendo. En una desidia lenta y permanente se diluían nuestras inquietudes, de igual manera que tras ver imágenes desastrosas en televisión, al día siguiente y de forma poco honrosa, se nos arrinconan en las profundidades de nuestras mentes occidentales, y se olvidan prácticamente.

Pero el verano siguiente, un amigo, sin duda más concienciado y perspicaz, me comentó que traería a pasar el verano, con su familia, un niño proveniente de una de esas repúblicas de la extinta Unión Soviética y que, a través de la ONG que él empleó, yo también podría hacer lo mismo. Cuando lo comenté con mi familia todos opinaron al respecto y decidimos poner manos a la obra, de tal manera que el verano siguiente podía ser diferente. Y así fue, era un niño huérfano de padre, proveniente de Georgia, refugiado de una guerra civil que, sin entrar en detalles sobre ella, tenía unas connotaciones bastante familiares para los españoles en su historia más reciente. Me resultó conmovedor ver como mis hijos, dos días antes de que llegara Goguita - así se llamaba el niño - escondían todos los juguetes bélicos e incluso las pistolas de agua, para tratar de evitarle los recuerdos que éstos pudieran traerle.

Entrar en los detalles de convivencia de mi familia con Goguita durante mes y medio resultaría largo y entrañaría un sinfín de riesgos innecesarios y, finalmente, mi poca habilidad en la escritura, daría una imagen sesgada e inexacta sobre nuestra experiencia familiar que, sin duda, fue positiva. Explicar cómo llegó, qué trajo en su cabeza y cómo se fue, me haría parecer pretencioso; basta decir, sobre todo, que su cara reflejaba con claridad un antes y un después. Sólo comentar que algo que se originó con la única finalidad de ayudar a un niño, de hacerle pasar un verano alejado de los ambientes hostiles por donde residía, de hacerle vivir en el entretenimiento y de hacerle comprender que es posible la convivencia pacífica con diferentes personas, diferentes ideologías, diferentes creencias y diferentes idiomas, se transformó y finalmente las experiencias positivas también las vivimos nosotros, aprendimos a valorar las cosas de otra forma, a comprobar que vivimos en el mundo de la opulencia y que no todo es así, a encontrar en el mapa países que nos pasaban inadvertidos, a conocer conflictos ajenos y a interesarnos por ellos, a comprobar lo inútil de las guerras y a conocer de primera voz sus terribles efectos.

Deseo fuertemente que mis hijos, de trece y nueve años, hayan comprendido todo esto y que Goguita, ese niño georgiano de once años que no vamos a olvidar, también haya podido comprobar los resultados de una convivencia pacífica como la nuestra. Nuestra experiencia ha sido satisfactoria, y espero que también la de él y desde estas líneas animo a todos a vivirlas. De verdad que merecen la pena, para ellos y para nosotros, en esta pretendida Aldea Global y, créanme, el entendimiento, aún con idiomas diferentes, con un niño nunca es problema. Si deseáis hacerlo contactar con la Fundación Integración y Solidaridad a través del correo finsol@hotmail.es, os atenderán gustosamente.

martes, 1 de febrero de 2011

Privilegios

Antonio Miguel Carmona


Este artículo ha sido publicado en www.elplural.com, el 31/1/2011


Ningún ciudadano debe tener un derecho más que otro. Ninguna institución se consagra por encima de los derechos del común de los ciudadanos. Ningún derecho está exento de venir ineludiblemente unido a los deberes que conlleva, ni deben los deberes ser mayores en función de la persona que los ejerce.

Los privilegios son de derechas. La izquierda, si así se considera, se caracteriza por una lucha incansable contra los privilegios. Un diputado, por ejemplo, no debe de tener ni un solo derecho más que un ciudadano común. La existencia de un complemento para alcanzar la pensión máxima con el sólo cumplimiento de unos años en el Parlamento sienta las bases de un derecho por encima del común de los mortales; si lo que se pretende, sin embargo, es evitar que determinadas personas que han tenido la más honrosa responsabilidad legislativa puedan tener la dignidad de su función, búsquese un fondo de solidaridad o cualquier instrumento a este respecto, pero no un derecho por encima del resto de los ciudadanos.

Fue principalmente la Revolución Francesa, el movimiento del 14 de julio de 1789, el nacimiento de la fuente mayor de abolición de privilegios en la historia de Europa. Un mes después, se eliminó el feudalismo y se establecieron, el 26 de agosto, los Derechos del Hombre. Todos los ciudadanos en suma tienen los mismos derechos y los mismos deberes : ni la Iglesia, ni la Corona, ni ningún estamento, arraigado en la historia o en el sufragio, poseen unos privilegios superiores a cualquier ciudadano de la república.

La historia de la izquierda está repleta de una incansable lucha contra los privilegios, instituciones que nacen de las diferencias económicas y, a su vez, las alimentan sin remedio. Los privilegios que con mayor abundamiento se producen son aquellos que tratan de evitar que un estamento, clase o simplemente ciudadano, se mantenga en el poder político. Por eso, para evitar la confluencia de intereses y la perpetuación de determinados privilegios, el Gobierno socialista de Felipe González impulsó la Ley 53/1984, del 26 de diciembre, de Incompatibilidades.

La derecha, por su parte, se ha caracterizado, sin embargo, en mantener los privilegios asentados en las instituciones, estructuras que consagran –léase a Burke contra la Revolución Francesa-, situaciones que evitan la ósmosis social de las sociedades modernas. El mayor desatino de los últimos años ha sido la publicación en Italia de la Ley Alfano –anulada por el Tribunal Constitucional-, a partir de la cual Silvio Berlusconi pretendía no ser juzgado en ninguno de los casos. ¿Cabe mayor privilegio que evitar el castigo del delito?
En ese sentido, resulta paradójico que plantee el jefe de la oposición la eliminación de los privilegios de la “clase política” (sic) en España y apoye una serie de propuestas que meses antes había votado en contra. Una vez más la demagogia impera en un partido, el Partido Popular, que forma parte de la derecha social y política de nuestro país, de común la mayor defensora de los privilegios y las diferencias de clase. De la derecha lecciones las justas.

Otra cuestión bien distinta es la retribución de aquellos que dedican las horas a la noble función de legislar. No es de recibo, empero, que un diputado español cobre menos de la mitad que uno británico, que un francés, que un alemán o que un italiano. Ni un privilegio más, pero tampoco la persistente falta de respeto a la dignidad de la política que algunos tratan de verter deseando que aquellos que se dedican voluntariamente a la labor parlamentaria tengan una retribución menor que la del gerente de cualquier pequeña empresa. Ni privilegios, ni demagogia.

No debe existir la “clase” política como tal estamento, porque la única clase a la que aspiramos es la de los trabajadores. No, la política, definitivamente, no es una profesión; porque, si la política es una profesión y el político forma parte de una clase, entonces, la convertimos inexorablemente en una fuente de privilegios.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE