domingo, 2 de enero de 2011

Cuento navideño surrealista (En la serie: "Pensamientos decapantes")

Falstaff

El Señor Bluff miraba por la ventana y solo veía caer la nieve, yo podía ver a través de los cristales empañados, la gente correr buscando su futuro desesperadamente.

El Señor Bluff hablaba de unos sueños extraños, mientras el Señor Pepe no decía nada, solo disfrutaba de su cigarro, soñando, en un mañana reluciente y yo, no veía ningún presente resplandeciente, observándolos.

El Señor Bluff, nos mostraba sus fotos. Orgullosamente, el Señor Pepe fantaseaba con unas futuras instantáneas, rodeado por los poderosos mandatarios mundiales y yo, solo veía soledad a doquier.

El Señor Bluff, se creía el líder , el Señor Pepe, pensaba ser un futuro ganador y yo solo veía un espejismo, como un suspiro, muy ligero, en la inmensidad del universo.

La cena fue copiosa, extravagante, en algunos instantes cuasi ridícula, tragicómica y yo comía, bebía y ligaba lo que podía y así, hasta el brindis final, regado con Cava, en es momento preciso, me di cuenta, que mirando por la ventana, solo veía caer la nieve, era el momento de retirarme a mis aposentos. La fiesta había acabado y fue bonita mientras duro.

El Señor Bluff y el Señor Pepe siguieron la velada, acompañados por sus respectivas y complacientes sombras.

Cuando abrí la puerta del portal de la casa del Señor Bluff, sentí el aire fresco y puro de la calle, delicadamente rodearme, por fin veía a la gente mirarme con una sonrisa en la cara.

Un señor mayor, me dijo : “ Creía que nos habías olvidado”.

“Por un momento, yo también, lo he creído, por eso, estoy aquí” le respondí .

En ese momento solo veía las personas y no me importaba la nieve.

Ya no estaba solo, la calle estaba llena de gente y yo era uno más, entre ellos, ahora si, podía disfrutar de la Navidad.

Para destacar en política y dejar su huella en la Historia, es fundamental saber escoger la ocasión adecuada para salir de la sombra. También es preciso, percibir cuando ha llegado el momento, del transito a la penumbra.

Pero lo verdaderamente trascendental, reside, en que muchos, no soportan la luz.

He ahí la clave.

“ La mayor felicidad, del mayor numero

es el fundamento de la moralidad y el derecho”

Jeremy Bentham

N.B. ¿Me pregunto si no es el momento adecuado para salir de la

sombra a Falstaff?

Feliz AÑO NUEVO 2011. Quedamos en LA PUERTA DEL SOL en el edificio de la Comunidad de Madrid, no hay peligro de equivocarse, es el edificio, con las “luces” apagadas. HAY QUE AHORRAR!. La hora y el día es de vuestra incumbencia, esto no es un cuento navideño, es la realidad.

¡PUEBLO!, ya sabéis el camino, el de las urnas.

Persiste y firma, vuestro respetuoso amigo Falstaff

(Continuará)

Empezaremos 2011, hablando de Europa

“La Unión hace la fuerza”

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