domingo, 12 de diciembre de 2010

Controladores aéreos, y otras hierbas


Javier Gil

Basta recordar el pasado fin de semana, para darnos cuenta, que en nuestro país debemos, de una vez por todas, apostar seriamente por la gobernabilidad, en lugar de seguir marchando, por donde caminamos de final incierto, seguro.
Y, lo anterior lo digo, de forma clara y contundente, por el comportamiento de la oposición. Legitimada, sin duda alguna, como está por los votos que la permiten ser la fuerza mayoritaria de la oposición, que previsiblemente, pueden convertirla en opción cierta de gobierno, se me hace más sorprendente, si cabe, su modo de actuar.
Si el que un grupo de señores, extraordinariamente bien pagados, mejor en proporción que cualquier profesional de este país, en cualquier sector o materia, deciden, por que sí, echarle un pulso al gobierno. Eso sí, coincidiendo casualmente, con el puente de la Constitución, cuando la previsión de salidas y llegadas de los aeropuertos del país, está al nivel más alto por las características de las fechas en que se producen más movimientos. Y, en consecuencia generar un absoluto caos, demostrando, por otra parte, la más total y absoluta falta de respeto hacia sus conciudadanos. No es razón suficiente, para cerrar filas con la solución que el gobierno, más o menos acertadamente , decide adoptar mediante una serie de medidas para paliar, los efectos del flagrante chantaje, ¿no se cuándo tendrán ocasión más clara y justa para demostrarlo?.
Las dudas, las opiniones distintas e incluso contrarias, de diferentes, pero todos relevantes, miembros de la oposición, confirman lo antedicho.
La absoluta coincidencia, a pesar del apoyo manifestado en el Congreso por el Sr. Rajoy, con los dirigentes de USCA, en las alusiones acerca del talante del Presidente de Gobierno, y la militarización, que supone su decisión. Son otra evidente muestra.
Si la política, los partidos, y las personas implicadas en su acción, están al mínimo de aceptación social, pero no precisamente sólo los del gobierno (que sufre como es lógico un desgaste constante, más si cabe en los tiempos que corren), sino de la oposición, sin ni siquiera haberse estrenado, ¿que pasará cuando presumiblemente gobierne?.
A quién le interesa que la clase política, esté 'bajo mínimos' en la aceptación por parte de la sociedad, ¿al gobierno?.
Creo honradamente que se equivocan, pues aunque solo sea por aquello: 'de quien siembra vientos recoge tempestades'. Deberían pensar en el futuro de este país, donde nada de lo conseguido, ha sido fácil, y perderlo puede ser extraordinariamente costoso.
Desear la liquidación del PSOE, similar a la que sufrió UCD, como le gustaría a Isabel San Sebastián, haciéndonos falazmente confundir sus deseos, con lo que ella define como augurios, en su articulo del diario El Mundo, de ayer, comparando incluso a José Luis Rodríguez Zapatero, con Hitler, (por cierto, cuánto me recuerda esta señora a Ernesto Sáenz de Buruaga, en todo, que limitaditos ambos) . Señala el camino incierto, arriba referido.
O es que su actuación responde, y todo se concreta, en la conocida frase del Nuevo Testamento, supongo que bien conocida por ellos, de: 'por sus obras los conoceréis'.
Y sobre todo, si como están convencidos gobernaran en breve en el país, no parece muy prudente, que ellos mismos, y los que les jalean, hagan 'política de tierra quemada'. Creo innecesario explicar la razón de ello, a no ser que lo que se pretenda, yo sinceramente no me lo creo, sea volver al partido único.

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