jueves, 18 de noviembre de 2010

La doble vara de medir de la derecha

Javier Gil

Es curioso comprobar el comportamiento humano y no pensar en suicidarse directamente, y lo digo por las reacciones de un sinnúmero de amigos, y algunos conocidos, de lo que podríamos llamar de derechas, o así al menos ellos se manifiestan, y con los que constato a diario las noticias y la actualidad. Que si viene el Papa a Santiago de Compostela y a Barcelona, y se le ocurre decir que en España estamos como en los años treinta, en cuanto al laicismo y demás, van y se lo creen a 'pies juntillas'.
Pero si el Sr. Eguiguren, comparece como testigo en la causa contra Arnaldo Otegui, porque le ha propuesto la defensa de éste, diga lo que diga, van y no se lo creen, pues faltaría más: alguien que lleva un montón de años luchando por la democracia en el País Vasco, contra viento y marea, pero claro, es a su vez, el Presidente del PSE-EE PSOE, no es digno de ser creído.
Que tenemos que darnos cuenta, de que lo que está pasando en el Sáhara, es una salvajada, porque es cierto y lo es sin duda, y así yo lo considero, y se les ocurre a los Sres. del PP decir que es culpa del Sr. Rodríguez Zapatero y su gobierno, por mantener unas magníficas relaciones diplomáticas con Marruecos, y además al lúcido Sr. González Pons (que curioso), se le ocurre acudir a la manifestación que se celebra al efecto, van también y se lo creen.
Pero, por supuesto, lo que no se creen mis amigos de derechas, es que el Sr. Camps tenga que dimitir, o al menos tener la 'vergüenza torera' de no volver a presentarse, pues no hay razón para ello, pues realmente sólo son unos trajes de nada.
O que la Sra. Aguirre, no sea capaz de explicar lo de Gürtel, y lo de la red 6.000, de altos cargos, y algunos de la red de 10.000, de euros mensuales, para entendernos, como en el Canal de Isabel II, sin ir más lejos, para que todos, mis amigos, y yo mismo, podamos entenderlo. Pues no se lo creen, ya que para ellos no deja de ser una patraña socialista.
Por otra parte, si se creen mis amigos de derechas, que Alfredo Pérez Rubalcaba, es un implicado en el Gal, en el 11 M, y en la maquinación de la policía, para disponer a ésta contra la multitud de cargos del PP, en los asuntos de corrupción, muchos, muchísimos (más de lo que podamos imaginar), diversos, en casi todas la Comunidades de España, que son, por otra parte; claros, evidentes, notables, tangibles, manifiestos, y demostrados, en los que se encuentran inmersos ellos sólitos, y por sus propios méritos, pero, ésto último, curiosamente, no se lo creen.
Pero claro, y en cualquier caso, si así fuera, no se creen que los citados méritos sean de ellos, son sin ninguna duda de José Luis Rodríguez Zapatero, que a la sazón es masón, como lo decía, a modo de aviso para navegantes, la semana pasada, 'la ilustre comparecencia' en un debate del canal de televisión Intereconomía, rellenado, a más a más, con dos horas y media, y quizá me quede corto, de programa, dedicado al Valle de los Caídos, y al cierre del mismo por el Gobierno masón, laico, anticatólico y todo lo demás, que lleva aparejado, a Rodríguez Zapatero, como único culpable. Donde además, de los distintos comentarios enviados por sms, aparecidos a pié de pantalla, en lo que algunos solicitaban valor y disposición para desalojarlo, aunque fuera a la fuerza, de la Moncloa, increíble, inaudito, pero cierto, lo aseguro.
Y, a pesar de ello, mis amigos, me consta, buena gente, serios, trabajadores, cumplidores, pues los conozco sobradamente, se lo siguen creyendo, eso sí, todos ellos, curiosamente coinciden en que son lectores de El Mundo.
Uno de ellos, para mí muy querido, me regaló un libro, titulado: Por qué dejé de ser de izquierdas, de Javier Somalo y Mario Noya, sobre los testimonios de Federico Jiménez Losantos y nueve más, supongo que para ver, si con su lectura, me curaba de mi izquierdismo histórico, como de la poliomielitis, que me acompaña desde 1953.
Pero tristemente, lo he leído rápidamente, y con cariño, lo aseguro, para ver si así me curaba para siempre, y que pena, que decepción, que desastre, lo que pienso sinceramente, tras la lectura, es que quizá nunca fueron de izquierdas, por mucho empeño que ponga en explicarlo, pero además ninguno de ellos. Con esos argumentos, no pueden convencer a nadie, ni por asomo, y lo digo con todo respeto, y lo siento, pues ni por esas.
Después de todo ello, y todos los esfuerzos realizados. Como decía al principio: ¿no es para suicidarse?. Además, si finalmente lo decido, no creo ir al infierno, pues para eso soy agnóstico.

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