viernes, 12 de noviembre de 2010

En el Café Le Procope no servían té


Sostiene Pereira

La cuna de la Ilustración, es el café Le Procope, este mítico café parisino, fundado en 1686 por el siciliano Francesco Procopio Dei Cotelli, para presentar en sociedad y difundir un brebaje proveniente de Oriente: el café.

Gran parte de la historia política y filosófica de occidente se gesto aquí, por aquí pasaron figuras de la talla de Voltaire, Danton, Robespierre, Marat y Benjamin Franklin.

Le Procope no sólo fue el introductor del café, además introdujo, la tertulias de café, las cuales traerían las ideas que cambiarían la historia reciente de la humanidad: La Ilustración y la Revolución Francesa.

La Revolución Americana es heredera de la Revolución Francesa, de hecho se miró en ese espejo de progreso y de libertad a la hora de tomar su decisión de acabar con el dominio inglés en las colonias y optar por una república y acabar con una monarquía arbitraria e injusta.

¿Qué pensaría Benjamín Franklin del invento del Tea Party? Él, que fue un gran inventor, seguro que se sonrojaría.

Benjamin Franklin, fue uno de los padres fundadores de Estados Unidos, además de un humanista, pensador y filósofo, sobre todo un gran filántropo. Fundó hospitales populares, para que atendieran a personas sin recursos, que pensaría de la obstinación de la extrema derecha norteamericana en no avanzar en algo tan importante como la creación de una seguridad social universal.

¿Qué pensaría de la obstinación de poner a dios en todas y cada una de las actuaciones de los Estados Unidos, incluso para determinar que el ataque a Irak, era un mandato divino? Lo vería cuando menos raro y sobre todo reaccionario, al ser su dios panteísta, un dios que lo envuelve todo, es el dios de Spinoza, de Giordano Bruno, su dios, era la naturaleza.

¿Habrían dejado pasar a Estados Unidos, a Superman, sabiendo que era un inmigrante, un viajero de las galaxias?.

En la reseña de un documental de televisión sobre Franklin, el sitio electrónico Underground Online dijo que, la figura de este hombre regordete y casi calvo, que vivió hace mucho tiempo es "no solamente el hombre en nuestra billetera en un día de suerte" (haciendo referencia a su imagen en el anverso del billete de 100 dólares),

"es el tipo a quien se debe la primera biblioteca pública circulante de Estados Unidos; la primera universidad no religiosa y el primer periódico nacional. Inventó todo género de cosas, desde instrumentos musicales y los anteojos bifocales hasta la estufa Franklin; documentó el fenómeno de la Corriente del Golfo de México y logró lo que se puede argüir es el avance científico más importante del siglo XVIII con sus estudios de la electricidad".

En fin nada que ver, pero ahora nos viene la secuela “allende los mares”, en Madrid, se prepara ya el “calimocho party”, con su musa y todo, algo más trastornados que los de allí, intentando hacer una bebida muy explosiva y poco refrescante. Este brebaje, tiene un toque de vino de misa, algo de refresco de cola de Atlanta y por supuesto un chorrito de sifón castizo, todo ello aromatizado con una pizca de canela.

España no es Estados Unidos, los conceptos políticos, filosóficos y sociales tampoco tienen mucho que ver, pero en la historia de España, es mejor hacer experimentos con gaseosa. Cada vez que España gana en libertades y derechos, la derecha se pone de los nervios, deberían darle a la tila, mejor que al te. Su estrategia histórica, es ir de víctimas, se sienten atacados en sus valores, creencias y demás privilegios ancestrales. Llegando incluso el gran inquisidor, a comparar la situación anticlerical que supuestamente existe en España, con la de la antesala de “la sacrosanta cruzada nacional”, en una mezcla de soflama incontinente, el personaje en cuestión heredero de Torquemada y Bernardo Gui, algo modernizado por el martillo de Thor y sus supuestos coqueteos con la esvástica. Normal que cada vez tenga menos audiencia, ya ni haciendo mal tiempo van a verle (es una teoría propia, cuando llueve o hace mal tiempo, el número de católicos que visitan las iglesias se multiplica por diez).

Pero el colmo de esta situación es la desfachatez de conceptos libertarios en su base ideario, de elementos en los cuáles cuando se dice, que es preferible la menor intervención del Estado, se alude a conceptos anarquistas, entendiendo que el anarquismo pide la abolición del estado.

Es el colmo de la desfachatez, o de la insensatez o de las dos cosas, que la extrema derecha, se apunte al carro libertario, a mi me conmueve.

En realidad creo que es un problema cultural, educacional, en realidad no quieren eludir al concepto libertario anarquista, sino más bien al concepto de Anarquismo Metodológico de Robert Nozich. Y sobre todo al darwinismo social, promulgado por Herbert Spencer, donde el capitalismo al no tener contrapesos, será la sacrosanta religión, pero también es bastante extraño, dado que no creen en Darwin. Están más cerca del concepto del laissez faire. En España la derecha no quiere menos estado, sobre todo le interesa un estado fuerte, desmembrado y cautivo, para poder exprimirlo como un limón, unos servicios públicos desmantelados, para, en aras de la libertad y de una supuesta mejor gestión, privatizar hasta el paroxismo.

Sostiene Pereira:

Benjamin Franklin, saldría corriendo hacía Paris a tomar café, en el Café Le Procope, para seguir intentando ayudar a la humanidad.


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