lunes, 8 de noviembre de 2010

Aguirre y el Tea Party


Antonio Miguel Carmona

El presente artículo ha sido publicado en www.elplural.com, el día 8/11/2010

Como convidada inesperada, Esperanza Aguirre se ha declarado la embajadora del Tea Party en España. Me preguntaba un diputado laborista británico la causa por la que los conservadores españoles se llaman liberales : no supe que responderle. Aguirre sí ha sabido hacerlo.

La paramnesia de Aguirre la traslada virtualmente al paraíso ultraconservador del Tea Party. A ella le han contado que el nombre venía del Motín del Té, cuando en Boston, un día de diciembre de 1773 se revelaron los nativos frente a los impuestos gravados por la metrópoli de Londres y, en un pasmo, de inmediato se ha imaginado las tropecientas firmas contra el IVA que ha sido incapaz de recoger.

El Movimiento ultraconservador del Tea-Party nace por la oposición de un grupo de iluminados a la Ley de Reinversión y Recuperación de los Estados Unidos de 17 de febrero de 2009, en definitiva a los estímulos planteados por Timothy Gaithner con el objeto de sacar a la economía norteamericana –y por lo tanto a la mundial-, de la crisis. Pero eso les da igual a los ultramontamos del té incluida la presidenta saliente de la Comunidad de Madrid.

El primer precepto de los aficionados a tan cálida bebida defienden el originalismo como su cuaderno de bitácora expresivo : volver a los orígenes de la nación americana, con Aguirre a la cabeza. Si Washington levantara la cabeza quedaría estupefacto al ver a una señora de este porte rodeada de un tal Granados y un tal González vestidos de Daniel Boone.

Me sorprende, sin embargo, que en el enquiridión de Esperanza se incluya las odas contra la masturbación y la crítica al evolucionismo de Darwin (han leído bien) de una de las principales líderes del movimiento : Christine O´Donnell.

Así que entonces, Aguirre es la turiferaria del PP dispersando incienso teapartiano a diestro y a ultradiestro, compartiendo entonces, digo yo, las posiciones anti-inmigración de la Gobernadora de Arizona, Jan Brewer, y -como el sheriff Joe Arpaio-, sacudiendo doctrina conservadora contra aquellos que no se le parecen.

Si los del Tea Party dicen que Barack Obama no es norteamericano, Aguirre –fiel seguidora según ella de este movimiento-, acabará diciendo que el Presidente del Gobierno de España es birmano. ¿Comparte Aguirre que los que no saben leer o escribir no voten? : así se manifestaba el mandrias de Tom Tancredo -exrepresentante de la Cámara-, en la I Convención del Tea Party en Nashville.

No me extrañaría ver a la inquilina de la Puerta del Sol recibiendo a Sarah Palin mientras esta, fiel devota de la Asociación Nacional del Rifle, le regala un Halger Mauser. Me imagino la conversación : la de Alaska contándole a la castiza que -tal como ha repetido una y otra vez-, los soldados norteamericanos van a Irak porque les envía Dios (sic), y la española, mientras tanto, mojando unas pastitas en una taza de té de origen desconocido apurando sus últimos momentos en la Puerta del Sol.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

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