domingo, 3 de octubre de 2010

Honor a Demetrio Madrid López

Javier Gil

En unos momentos en que está de plena actualidad las elecciones autonómicas y locales del próximo año (primarias, candidatos...), y no de menos actualidad, desgraciadamente, los diversos asuntos de corrupción de algunos los mas importantes dirigentes autonómicos del partido en la oposición al gobierno central, y lo que es peor, la posición de la dirección de éste ante tales situaciones. Me hace recordar un triste episodio que, además de por su injusticia, me duele especialmente al darse en la Comunidad de la que soy originario.
Se trata, como es evidente, de Demetrio Madrid (Villaralbo-Zamora-1936), en 1983, y después de haber conseguido ganar las elecciones autonómicas en Castilla y León, se convirtió en el primer presidente de la Junta de dicha Comunidad.
En 1986, dimitió de su cargo, tras ser procesado por el Tribunal Superior de Justicia, al ser denunciado por los trabajadores de una empresa, que ni siquiera en ese momento era suya, ya que había sido vendida a un antiguo empleado. El ruido mediático, tanto autonómico como nacional, fue escandaloso.
La empresa, de nombre Pekus, pasaba por apuros económicos, y su nuevo propietario decidió presentar un ERE (hoy, lamentablemente, tan de actualidad), la denuncia contra, el anterior propietario, Demetrio Madrid, de once de los trece trabajadores, por supuesta venta fraudulenta, consiguió el procesamiento, del entonces Presidente de la Junta.
Un desconocido procurador (denominación de los diputados autonómicos en Castilla y León) de nombre José María Aznar, del entonces partido llamado Alianza Popular, se lanzó a la yugular del Presidente y le exigió dimitir en 24 horas. Cuestión ésta absolutamente inútil, pues el Presidente tenía meridianamente decidido presentar la dimisión, en el momento en que el posible procesamiento se produjera, sus razones, a pesar de saberse inocente, no eran otras que: no perjudicar a la Comunidad que representaba, ni, por supuesto, al partido en que militaba.
Posteriormente el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, dictó una sentencia, que como no podía ser de otro modo, declaraba inocente a Demetrio Madrid, con todos los pronunciamientos favorables. A partir de ahí, jamás se ha oído, ni leído, ningún comentario, ningún testimonio, ningún gesto, que hiciera justicia a Demetrio Madrid, por aquellos que le habían condenado de antemano, y cuyo ruido se oyó hasta en las antípodas, lo que si es cierto que desde entonces la Junta de Castilla y León ha sido presidida siempre por el candidato del Partido Popular, incluido el que en su día decidió tirarse a la yugular del entonces Presidente.

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