sábado, 2 de octubre de 2010

Cañones o mantequilla

Noel Leunam

En esta tarde de sábado esperando los comicios de primarias de mañana en el PSM, dándole al magín, se me ha venido a la cabeza aquella disyuntiva que nos ponían los profesores de Económicas en la Facultad de Somosaguas, quizás citando a Lipsey, Samuelson o a J. Kennet Galbraihg, cuando nos peroraban sobre las distintas opciones alternativas que tenían que tomar los gobiernos a la hora de cumplir con su acción ejecutiva en la practica diaria y real.
¿Por qué? pues porque, con la vorágine de acontecimientos habidos en este mes de septiembre (primarias, huelga general,..), puede que se nos haya pasado por alto los injustos improperios y descalificaciones que ha recibido el Presidente Zapatero y el Gobierno que dirige.
En efecto, la multitud de ataques proferidos al leonés (nacido en Valladolid) le han llegado a erigir, en opinión de unos cuantos (unos de manera interesada y otros de forma equivocada), en un cuasi delincuente político y social, asaltabuelas y comebebes, que despoja a los pobres de sus bienes y se los otorga a los ricos.
Sin entrar en muchos detalles, ya muy debatidos por los sesudos, a mi forma de ver, el Presidente Zapatero y su Gobierno ha tenido que hacer una elección de las que comentábamos al principio de este escrito, es decir, ha gobernado y, con todas las cautelas que se puedan poner, la calificación que merece es que, a pesar de todo, la magnitud social de las políticas elegidas sigue siendo muy relevante, y mas en comparación con las adoptadas por otros gobiernos europeos y las, muy previsibles, que se presumen en la agenda oculta de los conservadores del popular partido.
Solo recordemos tres cosas: 1) ¿cuánto subieron las pensiones mínimas en los 8 años de gobierno del Sr.Aznar y cuánto han subido en los 6 que lleva el Sr.Zapatero?. 2) ¿cuál ha sido la política de becas de uno y cuál ha sido la del otro? y 3) ¿cuál ha sido la cobertura de subsidios por desempleo de uno y otro?. Esto, unido a que cuando los sindicatos se levantaron de la mesa de negociación con la patronal lo hicieron porque, entre los objetivos de ésta, se encontraba la consecución del despido libre, yo estoy seguro de que la reforma laboral emprendida por el gobierno socialista no recoge ni el 20% de las pretensiones empresariales, y que, también estoy seguro, acogerían con agrado y regocijo los populares si llegaran a gobernar.
Por otro lado, cabe recordar a los desmemoriados, que el actual sistema de pensiones fue diseñado por un gobierno socialista, el de Felipe González, en los años 80 y que también fue fuertemente contestado con: movilizaciones, huelgas y descréditos varios y, ahí le tienen, 25 años después fresco como una lechuga(9 millones de pensionistas y 63.100 millones de € de fondo de reserva para fin de 2010) y dispuesto a durar 20 años mas. Pero que, con buena previsión, se necesita hacer un nuevo traje para que dure 50 años mas y las generaciones futuras puedan disfrutar de un excelente sistema público de pensiones en que intervengan factores que nada tengan que ver con los de antes (mas esperanza de vida, mayor salud, mas riqueza, mas globalidad, mas complejidad, etc...). Por ello debemos estar tranquilos, pues si el PSOE emprende una reforma de esta naturaleza, la experiencia nos muestra que el saber hacer y la sensibilidad social están fuera de toda duda en la acción que emprenda este Gobierno.
Una cosa que no puedo olvidar de mencionar, en este escritillo, es que no se puede responsabilizar exclusivamente a este Gobierno de algo que, creo, es responsabilidad de todos nosotros en conjunto y es que la disparatada política de crecimiento consumista emprendida por el ministro Rato en los noventa, ha llevado a la economía española a un nivel de endeudamiento privado con el exterior tan elevado (3,5 billones de €) que a la nación le supone una sangría por transferencias al resto del mundo en concepto de intereses de esta deuda del orden de 100.000 millones de €, barbaridad que supone aproximadamente el 50 % del Presupuesto del Estado y que son recursos que se quedan fuera del alcance de los agentes económicos nacionales en beneficio de los internacionales. Eso lo esta resolviendo el Gobierno y lo esta haciendo todo lo bien que se puede hacer (que no es fácil) y no se le puede endosar toda la responsabilidad, que en buena medida corresponde a los 8 años de vida loca del Gobierno PP de Aznar.
Acabo alabando la decisión con que el Gobierno Zapatero ha encarado esta endiablada situación que, entre todos, debemos resolver y resaltando que el marcado carácter social sigue siendo una de las señas de identidad de los socialistas españoles. Por eso, cuando hay que elegir entre cañones o mantequilla, yo también lo tengo muy claro: entre la defensa de la pensión de mi madre, la beca de mi sobrino o el subsidio de paro de mi cuñado, frente al 5% de bajada de sueldo de los empleados públicos o las subidas de impuestos, u otras dolorosas medidas, para mi son indiscutibles la pensión, la beca y el subsidio.

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