sábado, 30 de octubre de 2010

Memoria (1ª parte) En la Serie "Pensamientos decapantes"

Falstaff

En un mundo neo conservador, lleno de salvadores de patrias, que solo piensan en salvarse, ellos mismos.

“La gran masa del pueblo, puede caer más fácilmente

Victima de una gran mentira, que de una pequeña”.

Adolf Hitler “Mein Kampf”

En un mundo neo conservador en el que tanto tienes , tanto vales y donde las deudas son de todos y los beneficios de pocos.

“Todos los pecados, tienen su origen,

en el complejo de inferioridad,

que otras veces se llama ambición”.

Cesare Pavese

En un mundo neo conservador, de la nada, donde reina el no hacer nada, no decir nada, para tapar todo.

“Debía empezar a quedar muy claro,

que eran quienes nos habían encausado,

quien andaban en malos pasos”.

Miguel Angel Aguilar

En un mundo neo conservador, en el que: “Pienso, luego miento”, aunque se note, porque siempre surgirán algunas oportunidades para negarlo.

“Se puede engañar a todo el mundo,

por un tiempo y a algunos siempre,

pero no a todos siempre”.

Abraham Lincoln

En un mundo neo conservador, en el que algunos se envuelven en las banderas de todos, para tapar sus particulares vergüenzas.

En un mundo neo conservador, en el que, ni siquiera queda sitio para el centro derecha, porque donde reina el dogmatismo, el fanatismo y la hipocresía, no hay lugar para el pensamiento racional.

“La hipocresía es un homenaje,

que el vicio, rinde a la virtud”.

François de la Rochefoucauld.

En un mundo neo conservador, en el que el negocio es la vara de medir de los derechos humanos.

“Los privilegiados arriesgarán,

siempre su completa destrucción,

antes que ceder una mínima parte de sus privilegios”.

John Kenneth Garbraith

En un mundo neo conservador, en el que las deudas gigantescas, propiciadas por la megalomanía y la autopropaganda de algunos, son imputados al adversario político, olvidando que los gestores, elegidos democráticamente, del bien público, son Ellos.

“¿Cómo es posible jactarse de gobernar

y, a la vez, reformar el Estado, con

el beneplácito de la prensa?”.

Joseph Fouché

En un mundo neo conservador, donde un enfermo terminal no tiene derecho a morir dignamente, pero sin embargo, que alguien pierda su vida en una cuneta, en un país extraño, en una montaña, en un desierto o en una selva tropical, porque ellos, lo decidieron, en Las Azores o en cualquier otro lugar del mundo, es considerado, heroico.

Un asesinato, te convierte en criminal.

Un millón, en héroe.

El numero santifica.”

Charlie Chaplin

En un mundo neo conservador, en el que la Libertad tiene nombres y apellidos, lOS SUYOS. Olvidando que el derecho a la libertad real, es universal e innato y por consiguiente de todos.

Cuando el fascismo finalmente, llegue en Occidente.

Lo hará en nombre de la libertad”.

George Orwell.

En un mundo neo conservador, cuyo pensamiento profundo, se fundamenta, en la interpretación de los posos de una taza de te, considerando que la solución de la crisis económica y de todos los problemas, se encuentra en el “Laissez faire, Laissez aller” y en la Providencia, siendo ellos, los elegidos para salvar la Humanidad.

“Mi patria es el mundo, mi religión hacer el Bien”

Thomas Paine

En un mundo neo conservador, en el que todos los verbos y en todos los tiempos, se conjugan, exclusivamente, a la primera persona del singular, permítame Señores y Señoras, rendir homenaje, a todos esos hombres y mujeres, que pensaban, actuaban, hablaban y vivían, a la primera persona del plural.

Pero eso, es otra historia, que seguirá en la segunda parte de este escrito.

“Ojala que llueva café, en el mundo”

Próxima entrega el 3 de noviembre de 2010.

(Continuará)

miércoles, 27 de octubre de 2010

Hungría infortunada: epíteto constante


Javier Pérez Bazo

El presente artículo se publicó en la Tribuna del diario EL PAÍS, el dia 8/10/2010

El autor explica que el pueblo húngaro se hace muchas preguntas en silencio y contempla resignado y triste este nuevo infortunio, con la calma social como antídoto de alarmas suicidas

En su letra, el himno nacional húngaro es sin duda el más afligido y luctuoso del mundo. Un canto a modo de plegaria para que el Señor bendiga y ampare al pueblo con la abundancia, porque a lo largo de sus días ya sufrió innumerables penurias, adversidades e infortunios y merece que "vea su trigo al fin maduro / pues ya ha pagado por su pasado y por su futuro". Los húngaros lo entonan con muy singular manera, con emoción contenida por la tristeza y orgullosos de sí mismos, recordando infelices las sucesivas ocupaciones de sus tierras por mongoles, turcos, austriacos, nazis, soviéticos... Porque así fue destejiéndose la historia magiar, a sangre y fuego de voluntades invasoras hasta perder dos terceras partes de su territorio con una firma de paz ciertamente desventajosa: la aún hoy añorada Transilvania, enajenada tras el versallesco Tratado de Trianon (1920). Pese a todo, el húngaro muestra su altivez por haber logrado conservar su identidad y ese idioma endiablado y de beldad extrema para el oído, de ignorada procedencia, convertido en honra nacional; tal vez sólo una especie de aflicción alojada en el tuétano del alma colectiva y hasta cierta postura resignada ante la malandanza y las desdichas empañan su carácter. El resto son decires sobre gentes tristes y soñadoras, preparadas para construir utopías, acaso castillos que imaginan pero que nunca levantan, que convierten en realidad pero que habitan otros. Es ésta una de las paradojas húngaras, acaso el inmarcesible lamento por un destino que, según parece, se percibe reiteradamente inevitable.

Mucho de este particular temperamento magiar ha aflorado más visible al rostro húngaro en estas últimas fechas, tras producirse la ruptura de una balsa de enormes dimensiones que contenía residuos de aluminio, próxima a las localidades de Kolontár y Devecser, al noroeste de Hungría. Sabíamos que el país es uno de los mayores productores de aluminio en el mundo por su riqueza de bauxita, pero ignorábamos el peligro que, en caso de un accidental suceso, podía generar el almacenamiento de esta criminal escoria, del lodo rojo y de la lejía abrasante que lo cubre. Y nadie presuponía que el quebramiento de un muro dejara a varios pueblos tintados del más que simbólico color carmesí, que el barro y líquido tóxicos quemaran la flora y fauna con consecuencias impredecibles y amenazara con su contaminación hasta al mismísimo Danubio. El creyente húngaro habrá pensado que la Candelaria, virgen patrona del país, o incluso el mismo san Esteban, extendieron su manto protector para lograr el milagro de que este desastre, de proporciones todavía desconocidas, se saldara sólo con cuatro muertes, tres desaparecidos y no pocas personas gravemente dañadas por el ácido.

Como casi todas las catástrofes, accidentales o intencionadas, ésta llega acompañada con los consabidos enigmas e hipótesis, con conjeturas más o menos contrastadas: sobre su naturaleza y consecuencias, sobre la culpabilidad humana, si la hubo, y sobre si acaso pudo haberse evitado. Para comenzar, convendrá exigir explicaciones a la empresa Mal Zrt (Sociedad Húngara de Comercio de Aluminio), dirigida por una de las veinte personas más ricas del país. Desde luego, lo ocurrido empequeñece a la inundación de Pest, provocada por el Danubio en 1838, en la que el altruista conde Wesselény salvó con su barco a muchos compatriotas; e incluso supera con creces al siniestro que el 30 de enero de 2000 se produjo al romperse una presa en la explotación de oro en Baia Marc, al norte de Rumanía, liberando un fango con alta concentración de cianuro que contaminó irremediablemente los ríos Somes y Tizsa (éste tan emblemático para los húngaros y desde entonces tan herido) hasta llegar al mar Negro. Hungría reclamó una importante indemnización a la empresa australiana considerada responsable de lo sucedido.

Hoy el pueblo húngaro se hace muchas preguntas en silencio. Contempla resignado y triste este nuevo infortunio, con la calma social como antídoto de alarmas suicidas, con la contención que el drama y la razón aconsejan, con la misma solidaridad de la que en tiempos muy recientes acudió a paliar inundaciones sin precedentes. Tal vez porque desconoce la auténtica magnitud de la catástrofe, o porque, ante su impotencia, únicamente espera y reclama que le digan las causas creíbles, verdaderas, de la tragedia y a quién o a quiénes tienen que atribuirse las correspondientes responsabilidades. Del conocimiento y de la veracidad no merece privársele y la comunidad internacional así debería recordárselo a la República húngara. Lo demás quedará al recaudo de los propios húngaros, de su solidaridad y de su solicitud de auxilio urgente a otros pueblos, y que éstos no se la escatimen. Porque hoy temen, no sin razones ya evidentes, que la herida se llague todavía más y alcance al corazón del Danubio. Les sobrecoge la posibilidad de que se agrande la tragedia sin remedio. Sólo la unión de las naciones, de la Europa solidaria en el esfuerzo y la ayuda sin dilaciones, evitará que el Duna -el río que imanta las miradas y embellece a Budapest con sus abrazos, el de sorprendentemente flujo azul en primavera, al que se acercó József Attila para llevar a su poema una cáscara de sandía, que flotaba en sus aguas, el "zorro viejo", del también poeta Endre Adi, a cuyas "orillas nunca vivieron pueblos felices", el "río divino" al que Garcilaso en su Canción IIIescuchaba el "manso ruido de agua corriente y clara" -, discurra con ondas carmesíes y muerte en sus entrañas y dilate el epíteto constante de la Hungría infortunada.

Javier Pérez Bazo es director del Instituto Cervantes de Budapest y catedrático de Literatura española de la Universidad de Toulouse (Francia).

martes, 26 de octubre de 2010

A propósito de la ética. El paradigma del PSM


Sostiene Pereira


Una primera acotación está en aproximarnos al concepto. Wittgenstein en su Tractatus ... “Es claro que la ética no se puede expresar” “La ética es trascendental” (Ética y Estética es lo mismo)... Las consecuencias de una acción debe ser irrelevante, al menos estas consecuencias no pueden ser acontecimientos.

Si queremos llegar a la esencia de la ética, necesariamente tenemos que llegar a la Nicomaquea de Aristóteles , no es casual que uniera esta ética cronológicamente a su Política.
Tanto ética como moralidad, es un hecho, que parece acuñado en exclusividad por las diferentes órdenes estructuradas dentro la iglesia católica, con lo cual encontraríamos una ética naturalista en los Franciscanos, una ética del pequeño trabajo y la voluntad en los dominicos , una ética transformadora en los Jesuitas, pero esta la de los seguidores de Ignacio de Loyola es la que se impuso en los ámbitos políticos y su rotulo sería:
Internamente la moralidad es herramienta de los objetivos, externamente es retórica. Con este modelo la “Ética real” queda no sólo devaluada, sino y sobre todo transformada y superada.
Desde comienzos del S. XIII, la autoridad eclesiástica en el mundo latino intervino para impedir lo irremediable: La difusión de la filosofía Aristotélica y la paulatina afirmación de un movimiento racionalista que pretendía implantar la plena autonomía de la filosofía como disciplina.
Las célebres condenas dictadas por el obispo de París, Estaban Tampier en 1.270 y 1.277, y las reprobaciones de los arzobispos de Canterbury, Robert Kilwardby y Juan Pecham, en 1.277 y 1.286. Representan una reprobación del “pensamiento pagano” por ser considerado fuente de error y origen de un Naturalismo Filosófico* que rechaza la superioridad de la teología sobre la filosofía, de la fe sobre la razón, del orden sobrenatural sobre el orden natural. Entre los filósofos que se vieron implicados en esta condena estaban: Aristóteles, Avicena, Averroes y Tomás de Aquino, entre los más notables; aunque parece que la censura apuntaba directamente a Siger de Brabante y Boecio de Dacia.
* Este Naturalismo Filosófico, se funda en el pensamiento Presocrático (Corriente y época barrida por el catolicismo, por se imposible manipularla). Anaximándro inaugura el pensamiento fundacional del pensamiento crítico “De donde las entidades (tahontas), tienen origen, hacía allí tiene lugar su corrupción (catatogeón) por necesidad, han de pagarse mutuamente(aldelois)”.
Anaximándro además de una lección magistral sobre metafísica, física, ontología natural, etc... nos da la mayor y más imperecedera lección de ética natural y social de toda la historia del pensamiento: Son los opuestos los que han de pagar mutuamente (Los unos a los otros), por necesidad esto quiere decir que la ética queda inscrita indefinidamente en una suerte de caos cosmológico, e incluso la propia existencia (Ser) incurre en una injusticia del uno con su opuesto, al no dejarle desarrollarse (ser).
A simple vista podría parecer que a partir de este rótulo, todo es injusto, absoluto y por tanto relativo; es decir inaceptable, pero la síntesis es la contraria: Lo injusto no es (Ser) y por tanto no dejar delimitarse al opuesto, sino que es que uno mismo, no se sobrelimite y niegue así las potencialidad del ser, del opuesto. Pero esto desde el punto de vista epistemológico no es viable, lo saben muy bien tanto Hegel como Marx.
Entonces ¿podríamos expresar la Ética?, decimos con Wittgenstein que si , que la étcia es trascendental, pero que se puede expresar.
ETICA : Es la facultad del ser, su voluntad y su inteligencia de ponerse en el lugar de su opuesto.
Esto quiere decir que el ser ético y su acción y por ende su estética no se efectúa buscando premio o castigo (omisión) , objetivos económicos o de poder, sino que la acción es en si misma en su esencia, sin más (Cercanía a la virtud de magnimidad).
Sin embargo el común piensa y actúa , según la ética católica, más bien basada en una relativización de causa-efecto, pero esto es poco científico y viene dado por el triunfo de la TECHNE sobre la ARETE., el enterramiento del Ethos y la Arete Socrática y sobre todo de la imposición mema y anodina de lo Apolíneo sobre lo Dionisiaco. Esto llevado a la Praxis, tiene mucho recorrido y sobre todo una profunda reflexión.
Cuando un sistema económico y político es injusto, inmoral y se sigue la estrategia de imponer la anomia , la relativización y sobre todo un cierto anarquismo metodológico, con lo cual lo Noético ocupa el lugar de lo ético, gracias a la sofística más depurada.
¿Existe algo más ético que crear un caos económico, condiciones globales de miseria para millones de personas y atenderlas posteriormente con organizaciones caritativas y de ayuda, creadas por los mismos “macarras de la moral” que la impusieron a la vez que sus anatemas. Pero la justicia social no es ética, sino refractaria.
La idea de Khun de que “Los nuevos paradigmas y por tanto los cambios más profundos, vienen dados por los grupos más dinámicos de la sociedad. ¿Estamos ante un nuevo paradigma en el PSM?. . Sostiene Gramschi que un partido político tiene el deber de plantear una “guerra de posiciones” y no mantener una “guerra de maniobras”. Lo ético y real es plantear una estrategia, un ideario de “posiciones”, el poder viene dado por la lógica social, por necesidad, desde abajo y desde dentro.
Es lógico que los políticos orgánicos se sientan incómodos e incluso amenazados por los políticos sociales, pero irremediablemente el futuro es de estos últimos, por necesidad de los ciudadanos. La política orgánica muere en si misma, no llega a desarrollarse. Político es el servidor de la Polis, un ciudadano que gobierna a otros ciudadanos , a sus iguales.
Aristóteles unió su más importante ética la Nicomaquea a su obra Política, en esta obra nos da noticia de una especie de “oido moral” y dice que quienes la posean están destinados al gobierno de sus ciudades: la Soprhonesis, comprende tanto la razón como el hecho.

Por lo tanto compañeros busquemos la Soprhonesis e impregnaremos a la sociedad madrileña de la Ética que nos demandan los ciudadanos de nuestra Polis.


lunes, 25 de octubre de 2010

Laborismo (III): el niño de la foto

Antonio Miguel Carmona

Este artículo ha sido publicado en www.elplural.com, el 25.10.2010

Aquel niño de ocho años soñaba con ser político como su padre, mientras le fotografiaban en la puerta del 10 de Downing Street, retrato que, años después, se utilizaría en la campaña que le llevó a ocupar la silla de primer ministro.

Hijo del político liberal, Herbert Wilson, Harold comenzó en política también de la mano del Partido Liberal para posteriormente trasladarse sin esfuerzo al Partido Laborista, llegando definitivamente a liderarlo a principios de los sesenta.

Este profesor de Economía, especialista en Estadística, fue el encargado en los años cuarenta de la aplicación de los fundamentos estadísticos del Ministerio de la Energía y de la redacción de la Ley de Estadística y Comercio. Fue nombrado diputado en 1945 en aquellas elecciones que llevaron a Clement Atlee a Downing Stret, siendo el joven Harold Wilson responsable de varios departamentos de aquel Gobierno. Ya desde el principio se adhirió al ala izquierdista del labour, llegando a decir que “este partido es una cruzada moral o no es nada”.

Cuando alcanzó el liderazgo del partido en 1963 pretendió inferirle un rearme ideológico: quiso redefinir al socialismo en relación a la revolución científica. Los conservadores, mientras tanto, le miraban con recelo por sus continuos viajes a la Unión Soviética. Sin embargo, fue capaz de ganar las elecciones en 1964 y en 1966, haciendo célebre aquella foto en la que aparecía con cuatro cantantes de Liverpool: The Beatles. Llevó a cabo un gobierno empeñado en mantener al Reino Unido por la senda del progreso y la socialdemocracia; intentó, de forma contundente, frenar las agresiones conservadoras a los avances de Atlee: “La única institución humana que rechaza el progreso es el cementerio”. Si viera las contrarreformas actuales de Cameron, en las que de un plumazo el neoconservador está aniquilando el Estado de Bienestar británico, acabaría pensando que su esfuerzo pudiera ser vano.

Fueron los problemas internacionales –las revueltas de Rodhesia y el fracaso de su integración en la CEE-, los que le llevaron a la derrota en 1970 frente a su oponente conservador, músico y amigo Edward Heath. Sin embargo, las elecciones de 1974 recuperaron al laborista para la residencia de primer ministro. En 1976 anunció su dimisión, siendo sustituido por el simpático James Callagham, argumentando que siempre había calculado retirarse a los sesenta años, si bien sospechaba de una extraña evolución de su mente, pérdida de memoria y escasez de reflejos que vino a ser, como descubrió más tarde, Alzheimer. Aquel niño de la foto, con aquella camisa blanca, se convirtió a lo largo de los años en una de las referencias más importantes de la historia de la izquierda europea.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

domingo, 24 de octubre de 2010

Lo que es, lo que debería ser y lo que parece

Javier Gil

Lo que es, y así yo lo recuerdo, me suena mucho a la última etapa del Gobierno de Felipe González, cuando el Sr. Aznar de manera constante, y bastante cansina, terminaba sus intervenciones públicas, con el reiterado: 'váyase Sr. González', el éxito de la muletilla, y obviamente el desgaste de un gobierno con trece años en el poder, consiguió que llegara a la Moncloa, todo lo demás, lo conocemos sobradamente.
Entonces, igual que ahora, la derecha no presentó ni una propuesta, ni una mínima información a los electores, de como iba a ser, una vez que gobernara, su acción política, ni hacia donde iba ir dirigida ésta. Entonces, como ahora, la derecha adoptó el mismo método, para conseguir llegar al poder, entonces como ahora, no hacer nada de nada, simplemente dejar que las situaciones, sean de la gravedad que sean, se pudran, por supuesto, añadiendo leña al fuego, y sin aportar nada para mejorar la situación, pues siempre se corre el riesgo de mejorar también la situación del gobierno y de que siga.
Lo que debería hacer una oposición con responsabilidad y coherencia, y con ganas de acceder al poder por medio de la acción, y no de la inanición como ocurre con la que representa el Sr. Rajoy, y en su día el Sr. Aznar. Es ejercer de alternativa real y sólida, explicando en cada caso (en esta legislatura ha tenido múltiples ocasiones de llevarlo a la práctica), lo que harían si ellos gobernaran, y llegar al poder después de convencer al electorado, pues su acción política, ampliamente explicada, sería sin lugar a duda la más apoyada.
Lo que favorece es no hacer nada (el consejo que de manera metafórica hace el Sr. Arriola, de meterse en la cama, es ejemplarizante), dejar que en este caso sea la crisis, como en su día la razón utilizada fue la corrupción, haga el trabajo, genere el desánimo, convenza a unos y a otros; de que mientras no lleguen ellos nada cambiará, y los daños, los múltiples perjuicios que de todo tipo se producen y demás desastres para el país, no importan. Basta con no aceptar el poder a beneficio de inventario, cuando finalmente se consigue, pues al final cae como manzana madura, y, por ende, que la ciudadanía se lo agradezca, y los reciba como auténticos salvadores de la patria.
Por ello, es un error ofrecer propuestas, indicar posibles soluciones, por torpes que éstas pudieran ser, comentar siquiera que algo realmente se acerca a lo que la oposición hubiera hecho, y que acaba de aprobar el gobierno. No hacer nada, meterse en la cama, y dejar pasar el tiempo, hasta llegar a las elecciones, como dice el conocido sociólogo de cabecera y esperar, solo esperar.
Al país, y consecuentemente a sus ciudadanos, que le 'parta un rayo', que no hubieran votado la mayoría, como lo hicieron, a los socialistas.

sábado, 23 de octubre de 2010

Y ahora, comunicar

Eduardo Sotillos


En las Facultades de Periodismo y en los libros de Estilo de las redacciones debería figurar una norma de obligado cumplimiento: ningún periodista debe perder el tiempo preguntando a un Presidente de Gobierno si va a hacer cambios de ministros o si va a adelantar elecciones. Ni en los momentos de mayor debilidad psicológica del personaje cabe pensar que vaya a ofrecer una respuesta fiable. Sería un auténtico insensato si no administrara ese recurso y programara el conocimiento de su decisión. Zapatero no ha incumplido esa regla y ha administrado el momento para anunciar la profunda remodelación de su gabinete en el contexto de un relanzamiento de su política, al rebufo de unos acuerdos parlamentarios que le han permitido sacar adelante sus Presupuestos y garantizar la estabilidad hasta 2012.

De las muchas lecturas que se están haciendo y se harán de la nueva estructura del Consejo de Ministros quisiera fijarme en el aspecto que ha subrayado con insistencia el Presidente Zapatero al valorar el perfil de dos de sus colaboradores, Rubalcaba y Jáuregui, su capacidad de comunicadores. Es cierto que en las biografías de ambos veteranos políticos hay rasgos sobrados de experiencia y eficacia en la gestión que podrían situarse en un primer plano, pero no parece gratuito que el presidente haya resaltado su capacidad para explicarse ante los ciudadanos a través de los medios. Descubrir a Pérez Rubalcaba como un mago de la comunicación es un atentado a la inteligencia de los lectores. Basta recordar sus tareas como portavoz del gobierno y del grupo parlamentario socialista. Pero hoy no es suficiente contar con una brillantez expositiva, aunque se trate de una cualidad que no abunda, sino que es preciso saber navegar con soltura, generar complicidades y confianzas en el océano de medios que configuran la creación de la opinión publicada, correlativa, en cierto grado, con la sanción electoral. Y esa asignatura no es que la apruebe, sino que puede impartirla con suficiencia el nuevo vicepresidente.

Hay un momento en la acción de gobierno, coincidente siempre con malos resultados en las encuestas, en el que, convencidos los dirigentes de que sus políticas son las acertadas, se reflexiona sobre los fallos en la comunicación: “Hacemos bien las cosas, pero no sabemos explicarlas”. A veces se dan palos de ciego y se aceptan fórmulas milagrosas que se venden al mejor postor. En otras ocasiones se prefiere dar un golpe de timón al barco, enderezar el rumbo y anunciarlo simultáneamente a los pasajeros. Es una resolución más consistente y por la que parece haber apostado Zapatero. Con la colaboración de Rubalcaba, al que ninguno podemos negar su capacidad para hacer llegar sus mensajes. A Rubalcaba se le entiende todo.

Eduardo Sotillos es periodista y secretario de Comunicación y Estrategia del PSM

Artículo publicado originalmente en la web de Fundación Sistema

jueves, 21 de octubre de 2010

20.000 Gotas

Mar Espinar

Somos gotas de agua, sencillas, inmersas en un viaje inesperado, frágiles, transparentes si no arrastramos impurezas en nuestro corazón. Nos necesitamos unos a otros porque juntos somos capaces de sacarle luz a la mismísima oscuridad. Podemos, si nos lo proponemos, llenar de vida desiertos inhóspitos, podemos hacer que rebosen de esperanza manantiales antes secos y agotados. Las personas, cuando nos unimos y creemos en un mismo sueño, somos capaces de todo.

Por eso escribo estas líneas, para compartir con vosotros la idea de que transformar nuestra realidad no es imposible. El Partido Socialista de Madrid quiere compartir el derecho al entusiasmo con los madrileños, quiere devolverles la fuerza imparable que brota de su condición de ciudadanos. Los madrileños tienen que sonreír al futuro porque ellos son los únicos que tienen la capacidad de decidir su destino. No debemos rendirnos y aceptar el sino que otros nos imponen. La posibilidad del cambio vive entre la gente, el mañana de Madrid está en su Pueblo. El Poder de nuestra sociedad radica en la base, en la gente normal y corriente, no en la cúspide ahíta de privilegios y snobismos.

Ha llegado el momento de hacer del Gobierno de la Comunidad de Madrid un espejo de la voluntad de sus ciudadanos. Juntos podemos convertir la Administración Pública autonómica en un referente de solidaridad y eficiencia. Podemos conseguir una Administración próxima y amable.

Ha llegado el momento de apostar por la Sanidad Pública, que es la Sanidad de todos, la Sanidad que todos necesitamos. Como dice Tomás Gómez: una Sanidad Pública tan buena que la persona más rica de Madrid quiera ir a ella cuando tenga un problema de salud. Una Sanidad Pública para que el hijo de un trabajador reciba el mismo trato que el hijo de una marquesa.

Ha llegado el momento de convertir la Educación Pública en el motor más potente que podamos construir para nuestro futuro. Hay que apostar por el trabajo insustituible de los profesionales de la enseñanza en los Centros Públicos, hay que fomentar la integración en un mundo de relaciones interculturales. Hay que educar en valores compartidos por todos, en valores que unan y no discriminen.

Ha llegado el momento de dejar de adorar a la Economía como si fuera un becerro de oro, ha llegado la hora de colocarla en su lugar, que es al servicio de las personas. La dignidad y el futuro de una sociedad no pueden estar en manos privadas, manos que disfrutan abriendo y cerrando sus codiciosas manos.

Ha llegado el momento de volver a confiar en la Política, ha llegado la hora de hacer que los políticos sean servidores de los intereses generales. Políticos que nos conozcan, que conozcan nuestras necesidades, que luchen por nosotros. Políticos con ideología, con vocación, honrados. Políticos que sepan que sus palabras y promesas son lo que más vale.

Ha llegado la hora del Partido Socialista, la hora de Tomás Gómez, y con él los que queremos cambiar las cosas. Tengo la intuición de que los madrileños han sabido comprender la necesidad de nuestras propuestas, el calado de nuestros proyectos, la sinceridad de nuestro inquebrantable compromiso.

Somos gotas de agua, un litro lo conforman 20.000 gotas de agua unidas. Juntos podemos, ahora sí. Ha llegado la hora de devolverles Madrid a los madrileños. No es tarde para empezar a creer que todos podemos y es demasiado pronto para rendirse a los poderosos.


martes, 19 de octubre de 2010

La Farmacia del Partido Popular

Sostiene Pereira

El planteamiento se basa en el concepto FARMACOS.

El Fármacos, en la Grecia de Platón, hacia las veces de chivo expiatorio, por lo tanto era sacrificado a las afueras de las ciudades, normalmente, hasta que se producía la ejecución, era muy bien tratado, bien alimentado, etc.

De una forma ritual, moría después de ser azotado en sus zonas genitales con ramas de avellano o castaño, de forma que era torturado y vejado.

En general el fármacos, era sacrificado de una forma consciente por toda la sociedad griega, él, pagaba por el resto de los ciudadanos, en forma simbólica y global, no solo era un crimen ético-social, además era un acto de absoluta injusticia global, dado que era elegido un ciudadano, no corriente, sino diferente, en base a diferencias físicas o ideológicas. El PSOE sintetiza un FARMACOS, y viene a ser el gran culpable de la crisis, y por ende su secretario general, por tanto según esta tesis debe ser destruido de una forma ritual y simbólica, esta tesis esta siendo desarrollada por los medios de la derecha, por los partidos de derechas y por cierta izquierda, haciendo que seamos el fármacos.-chivo expiatorio actual.

Hay una cuestión que en filosofía pura es el opuesto del fármacos, es el ostracismo, curiosamente el Partido Popular en su estrategia de acoso y derribo, está desarrollando un sistema ostracista en el cuál puede quedar enredado para muchos años y eso es algo nefasto para España.

El máximo exponente de la “vanguardia” de esta táctica, se da en la Comunidad de Madrid, un gobierno y una presidenta regional que no se responsabiliza de las tasas de paro, teniendo un 67% del presupuesto cedido por el gobierno nacional, sólo le caben dos premisas, responsabilizarse en su parte alícuota o dimitir en pleno e irse a casa. Pero su ideario político está enmarcado en la anomia social, en el "anarquismo conservador" de su maestro Robert Nozick

En un momento como este es necesario un gran acuerdo nacional, no sólo de los partidos, sino de todas las fuerzas sociales y la sociedad civil en su conjunto.

El problema del cambio de modelo económico y social a nivel mundial se basa en nuevos paradigmas, en la creación de sinergias entre todos los actores de la sociedad.

La crisis económica no se soluciona buscando victimas propicias que, de forma simbólica, paguen todos los errores acumulados durante muchos años por un tipo de economía neoliberal y depredadora, de forma que la sociedad piense que una vez sacrificado el fármacos, ya estamos todos sanados y hasta la próxima. Y tampoco puede ser sano que políticamente un partido termine metido en una ostra y aislándose per se.


lunes, 18 de octubre de 2010

Laborismo (II): el taxi vacío

Antonio Miguel Carmona


Este artículo se ha publicado en www.elplural.com, el día 18/10/2010


Se burlaba Winston Churchill del reducido tamaño de su rival en las elecciones del cuarenta y cinco, ministro de Defensa de su propio Gabinete, líder laborista, personaje tan enjuto como inteligente, diciendo aquello de “llegó un taxi vacío y de él salió… Clement Atlee”.


Hay veces que el mantenimiento de una estructura orgánica eficaz y compacta, garantiza en mayor medida los avances electorales, la hegemonía social e incluso el debate y la crítica. Atlee, en el mejor de los sentidos, era un hombre de aparato ; sabía que sin una organización robusta las expectativas de gobierno y la esperanza de cambio social no serían posibles.


Pertenecía a una de las mejores familias de Londres. Aún así se afilió a principios de siglo a una de las organizaciones más izquierdistas de la isla : el Partido Laborista Independiente (ILP). Precisamente el paso de Atlee por el ILP muestra como, mientras él consideraba una necesidad la creación de una organización laborista líder y mayoritaria, muchos de sus compañeros del Independent se perdían en disquisiciones inútiles. Detengámonos en ellos.

El Partido Laborista Independiente (ILP) era una organización socialista nacida como resultado de la huelga de Manningham Mill. En 1906 el ILP, manteniendo sus estructuras, se afilió al Partido Laborista, fundado aquel mismo año. En 1908, Atlee se afilió, con 25 años, al ILP, y, por lo tanto, pasó a formar parte inidrectamente del Partido Laborista.

En el ILP observó que muchos de sus miembros consideraban al Labour como un partido moderadamente reformista (me suena), motivo por el cual unos acabaron escindiéndose y fundando el Partido Socialista Británico y otros el Partido Comunista de la Gran Bretaña ; algunos, como George Orwell (Homenaje a Cataluña), participaron en la Guerra Civil española y se alistaron en el troskismo.

Podemos decir entonces que Atlee provenía del cuerpo orgánico más izquierdista y más desorganizado del laborismo : el ILP. Pero el londinense, sin embargo, no sé dejó llevar por el aventurerismo ideológico, por un dilentantismo disperso, y pensó en ser más útil aportando su valor añadido en una organización más compacta : directamente el Labour Party.
Le sorprendió la I Guerra Mundial habiendo estado en Gallipoli, en Egipto y en Francia, acabando la contienda con el rango de Mayor y el futuro político por delante. A los 37 años fue elegido alcalde de un distrito de Londres. Diputado de los Comunes, participó en el gobierno de Ramsey MacDonald -quien tampoco se caracterizaba por ser un campeón de la organización-, como subsecretario de Defensa y como director general de Correos.

Convencido de la importancia de la organización como núcleo de la transformación, participó en la expulsión de Ramsey MacDonald tras haber éste conformado un gobierno de coalición con liberales y conservadores en 1931. Nos encontramos entonces a un Partido Laborista dividido y desorganizado, sin futuro, sin programa y sin estructura. La expulsión de MacDonald, de muchos diputados y cientos de sus seguidores, llevó a Atlee, tras la figura de George Lansbury, al número dos de un Partido Laborista dividido, escindido y hundido.

No hay tiempo para detenernos, sin embargo, en la figura de George Lansbury, un político pacifista, cristiano y liberal, no en vano provenía del Partido Liberal, enormemente popular entre la militancia laborista y entre los ciudadanos aún hoy en día.

Tras la dimisión de Lansbury, Clement tomó las riendas del partido, encaró las elecciones de 1935 obteniendo una sonora derrota en la Cámara al conseguir tan solo 154 escaños versus los 429 de la coalición ; sin embargo, fueron 8,3 millones de votos frente a 11,7 millones de sufragios : muertos en el Parlamento, vivos en la calle. Lo importante era mantener la organización porque la base social estaba garantizada.

Durante la II Guerra Mundial, Clement Atlee fue ministro de Defensa y vicepresidente en el Gobierno de Winston Churchill. Contra todo pronóstico, aquella persona enjuta, aquel que supo mantener una organización unida calando en cada uno de los distritos y fábricas del Reino Unido, vencía a Winston Churchill en 1945 : es lo que tiene estar organizado.
El Partido Laborista actual debe tener en cuenta que posee una base social abundante, que necesita entonces tan solo organización y proyecto. Organización al fin y al cabo que vertebre una masa social amplia. Por de pronto, el sistema de votación en tres tercios, no parece razonable llegándose, como se ha visto, a resultados sorprendentes.

El gobierno de Atlee, aún de una sola legislatura, vino a imponer en la reconstrucción del Reino Unido, el bienestar, el intervencionismo y el atlantismo. Capaz de crear el National Health Service, inició la universalización de la sanidad en la Gran Bretaña, tomándose como referencia mundial desde entonces como el principal impulsor del Estado del Bienestar ; centralizó la política monetaria al nacionalizar el Banco de Inglaterra ; nacionalizó a su vez la industria del carbón y la siderurgia, la aviación y los ferrocarriles, la electricidad y el gas ; en política exterior fue protagonista de los principales hitos, desde la independencia de la India, la descolonización de Israel y la entrada en la OTAN.

Puede decirse que, si Ramsay MacDonald representaba en la fundación del laborismo el debate como garantía de creación, Clement Atlee garantizaba la organización como núcleo para el desarrollo de reformas ambiciosas. El trabajo minucioso, organizado, el día a día, es garantía de éxito : “llegó un taxi vacío, y de él salió… Clement Atlee”.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

viernes, 15 de octubre de 2010

Algunos jóvenes y la acción política


Javier Gil

A lo largo del fin de semana, y por una serie de casuales circunstancias, he tenido ocasión de cambiar impresiones con diversos jóvenes de entre 20 y 30 años, incluidos los de la familia (pues la tranquila comida familiar de los domingos lo facilita), sobre cuestiones de actualidad política, al hilo de las elecciones primarias del PSM, y debo reconocer que la conclusión a la que he llegado, tras el cambio de impresiones, me ha dejado preocupado.
Y digo preocupado, por utilizar un termino suave, pues realmente la sensación que he sentido, ha sido más que preocupante, y trato de explicarlo. Todos los jóvenes, salvo alguna excepción, con los que he hablado, son hijos de padres que podemos considerar de izquierdas, o, al menos, progresistas, pues así ellos lo manifestaban, y porque la mayoría me son conocidos, todos ellos también, estudiando o trabajando, y con una vida que podemos considerar normal, pero sin militancia política alguna.
Sorprendentemente, y de manera unánime, terminaban su relato diciendo que su opción para las próximas elecciones autonómicas y municipales sería seguramente (después de reiterar su manifiesto desinterés por las cuestiones políticas), el partido de Rosa Díez.
Mi alegato razonado sobre porqué votar a la fundadora de UPyD, pues no dejaba de ser alguien que ha sido Consejera en diversas ocasiones del Gobierno Vasco por el PSOE, en los años de gobierno en coalición con el PNV, y que decide abandonar el mismo, tras perder, curiosamente, las elecciones, por la secretaría general del Partido Socialista, con José Luis Rodríguez Zapatero. Y, por otra parte, ¿qué tipo de oferta conocen de UPyD para la Comunidad de Madrid, que mejore la del programa del partido que abandonó, para ser acreedora de sus votos?, la pregunta no ha sido contestada, justificando exclusivamente, el prometido apoyo futuro a Rosa Díez, y como única razón, su objetivo de poner fin, y conseguir romper, de una vez por todas, el bipartidismo, ya que la opción de votar a I.U. era, más o menos, tirar el voto.
Abundando, por mi parte, en la opción de Tomás Gómez como alternativa al PP, como portador de un mensaje ilusionante (y las conversaciones que relato no fueron el mismo día, ni con los mismos jóvenes), la respuesta dada, es que aún aceptando la posibilidad de creer en el mensaje del ex-Alcalde de Parla, seguía siendo simplemente el candidato del PSOE.
Tras diversos intentos, de nuevo, por hacerles ver la necesidad de cambiar a la responsable política actual en la Comunidad de Madrid, donde encontraba unanimidad, chocaba con que el posible sustituto fuera alguien del Partido Socialista, pues consideran que la permanente confrontación dialéctica entre los dos partidos mayoritarios, fundamentalmente, y casi exclusivamente, llena de reproches, impide una buena gestión, y lo que es peor, les aburre profundamente. Encontrando en la alternativa de Rosa Díez, una posible opción válida para dejar de reprocharse constantemente todo, y romper con algo que realmente, por la insistencia manifestada, como digo, les aburre profundamente, y les aparta, aún más si cabe, de la tan necesaria, para mí participación de todos sin excepción en la acción política.
Desconozco el número mínimo necesario, de personas opinando, para que una muestra de opinión sea considerada relevante, pero si reconozco mi sorpresa en la unanimidad manifestada por más de una docena de jóvenes con los que he hablado, como digo, de manera casual este fin de semana, y sobre todo, porqué no decirlo, por la simpleza de sus argumentos.

martes, 12 de octubre de 2010

Laborismo (I): El hijo de la criada

Antonio Miguel Carmona


Artículo publicado en el www.elplural.com el día 11/10/2010

Corría la segunda mitad del siglo XIX, el ejército imperial y la Compañía Británica de las Indias Orientales se abrían paso por el Hindustán, mientras un soldado de su majestad como Peachy Carnehan -Michael Cane en la película El hombre que pudo reinar de John Huston, basada en la inolvidable novela de Rudyard Kipling-, le decía al rey de Kafiristán : “no somos dioses, somos ingleses, que es casi lo mismo”.

En aquella época, la verde Escocia permanecía atenta a sus tradiciones : no estaba bien visto, a finales del siglo XIX, ser hijo natural en el país de Arthur Conan Doyle. Cabía pensar que el vástago de una doncella, peor aún ilegítimo, sólo podía aspirar a mayordomo en Edimburgo o a cocinero en la India.

En aquel otoño de 1866 nacía en Lossiemouth, Escocia, James MacDonald, hijo bastardo del granjero John MacDonald y de la criada Anne Ramsay, ajeno entonces a las tradiciones escocesas y a las aventuras de la metrópoli en la India. Abandonado a su suerte, la verde Escocia vio como el joven James, autodidacta, fue tomando conciencia de clase. Maestro y ávido lector, socialista desde muy temprana edad, no le deslumbraba ni la vida de los sirvientes, ni la milicia del Imperio. A los veintisiete años fundó el Partido Independiente del Trabajo, germen del actual Partido Laborista británico, momento en el que se cambió el nombre, en honor a su madre, por el de Ramsay MacDonald.

Ramsay fue uno de los principales responsables de la fundación en 1900 del actual Partido Laborista a partir del Comité de Representación de los Trabajadores. Bajo esas nuevas siglas MacDonald obtuvo un escaño en la Cámara de los Comunes en 1906 y logró presidir la organización en 1911.

Durante estos días, quizás desde siempre, muchos no han entendido el espíritu crítico que contienen genéticamente las organizaciones de izquierdas. El propio Ramsay MacDonald y su grupo en la Cámara, rompiendo la disciplina de voto, se negó a votar la intervención de Gran Bretaña en la I Guerra Mundial.

En 1922, el mismo año en el que el hijo de la fámula recuperaba su escaño, fue de nuevo elegido presidente del partido. A pesar de su espíritu crítico fue votado primer ministro en 1924, y, definitivamente, cuando los laboristas obtuvieron una firme victoria en 1929, formó parte en plena Depresión de uno de los gobiernos más difíciles de la historia del laborismo.

En estos momentos el Partido Laborista británico tiene ante sí algo más que una pelea entre hermanos. Tomar la vanguardia de una isla en el Atlántico llamada Gran Bretaña significa influir en una Commonwealth de millones de personas. En el debate y en la crítica, que no se ha producido del todo, está el gen de una izquierda inconformista que en el Reino Unido tiene como su más firme valedor a su fundador : Ramsey MacDonald.

Tras un par de años como jefe del Ejecutivo, dimitió en 1931, si bien fue capaz de formar un par de días después, con el apoyo de liberales y conservadores, un gobierno de unidad nacional, lo que le mantuvo como primer ministro hasta 1935, valiéndole sin embargo la expulsión del Partido Laborista que él mismo había fundado.


Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

lunes, 11 de octubre de 2010

Daguerrotipos de unas primarias



Juan Muñoz Mansilla

“Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre”

A. Einstein

Pues ya estamos aquí, pasó el huracán y quedó la verdad de lo cotidiano. Es el momento de la reflexión y del nuevo impulso en clave de victoria para el próximo mes de mayo.

Durante los últimos dos meses y medio los socialistas madrileños hemos vivido algo impagable. Hemos recuperado la ilusión por la política como hace décadas no nos ocurría. Me atrevería a decir que, personalmente, no había vuelto a sentir lo que significa, de verdad, militar en un partido político desde finales de los años 80 y comienzos de los 90, hasta ahora.

Tomás Gómez ha conseguido, con su liderazgo y valentía, mucho más de lo que inicialmente se puede deducir de los comentarios en prensa y diatribas de los sesudos tertulianos, ha conseguido que muchos volvamos a ver la utilidad real de los proyectos comunes y, sobre todo, que la resignada izquierda madrileña tenga una bandera y un objetivo: recuperar para los madrileños nuestra política y nuestras instituciones.

Cuando algunos hablan de que las primarias no son buenas o de que, sobre todo, sirven para enseñar a los otros nuestras “vergüenzas”, me pregunto si realmente el desprestigio que la política y los políticos sufren en nuestros días no es, precisamente, consecuencia de esa forma de pensar.

La ley de partidos políticos tiene algunas partes que son manifiestamente mejorables a la luz de la realidad actual de nuestro país y de la sociedad occidental en general. ¿Por qué la obligación de funcionamiento democrático que nuestra Constitución impone a los partidos políticos, no se traduce en la obligación de realizar elecciones primarias en todos ellos?

Creo que a muchos no nos asusta tal posibilidad, pero también creo que esa imposición sería un riesgo para aquellos que han vivido, viven y piensan seguir viviendo de la política, escudados en el “centralismo democrático”, en un “continuum” interminable.

Como ha dicho en numerosas ocasiones Tomás Gómez, a la política hay que llegar desde el conocimiento de la realidad (conocimiento que se consigue viviendo los problemas y dificultades de un ciudadano de a pie), trabajar para mejorar la vida de los ciudadanos y marcharte después para seguir viviendo la realidad. Esto no es incompatible con que, tras un periodo nuevo de inmersión en el día a día social y laboral, posteriormente se vuelva a la política para completar otro ciclo.

Es posible que algunos hayan visto la oferta de integración, después de las primarias, como la última posibilidad de seguir adocenados en no se que cargos o instituciones. Yo creo que se han equivocado, que el Partido Socialista de Madrid debe aglutinar a todos y todas sus militantes y simpatizantes detrás del mismo proyecto de recuperar Madrid para sus ciudadanos. Pero esa unidad debe ser compatible con la idea expresada por J. F. Kennedy en su famoso discurso: “no te preguntes que puede hacer tu partido por ti, pregúntate qué puedes hacer tú por tu partido”.

La izquierda madrileña necesitaba un Tomás Gómez y ya lo tiene, ahora dejémosle actuar sin hipotecas ni trabas.

sábado, 9 de octubre de 2010

Más cerca de ganar Madrid

Eduardo Sotillos


Publicado en el www.elplural.com el día 09/10/2010

Lo que se intentó presentar como un grave riesgo para las expectativas del socialismo madrileño, la celebración de unas primarias, parece constituir hoy un elemento de unidad y fortaleza interna. Por el espinazo de la militancia ha circulado durante dos meses una corriente vigorizadora de protagonismo a la hora de tomar decisiones. Las agrupaciones han recuperado la que debiera ser siempre su principal misión: ser escenario de debates y libre circulación de opiniones. La sociedad española ha mirado con un interés extraordinario lo que sucedía en un colectivo de 18.000 personas, seguramente porque era un símbolo de lo que se viene reclamando para el conjunto de la política española: la apertura a la autenticidad, la apuesta por la democracia, la competición abierta para la selección de los mejores representantes de unas ideas.

Entre compañeros de partido, en cualquier proceso de estas características, no cabe hablar de vencedores y vencidos. Nuestra mejor tradición, la primera lección que aprendí cuando ingresé en el PSOE, se traducía en la norma de que los debates internos habrían de ser lo intensos y sinceros que hiciera falta, pero que, cuando se votaban nombres y resoluciones, todos pasaban a asumir el resultado decidido por la mayoría. Esa regla fue determinante para conseguir los mayores éxitos electorales tanto en los mandatos de Felipe González como en el tiempo de José Luis Rodríguez Zapatero. Hoy se recuerda, y es oportuno hacerlo, la eficacia de un Congreso con nada menos que cuatro opciones. Apenas nueve votos de distancia bastaron para que un diputado leonés pasara a ser, primero, el líder indiscutible del PSOE, y más tarde el Presidente del Gobierno de España.

Nuestro reto, ahora, es conquistar para la izquierda la Comunidad de Madrid, y resulta alentador comprobar el cierre de filas producido a partir de la noche del 3 de octubre. Eso es lo que he venido propugnando en los comentarios previos a la votación y es lo que sigo defendiendo, con absoluta convicción. Un rasguño no es una herida: tarda muy poco tiempo en desaparecer de la epidermis, y no impide estrechar la mano de quien ,soberanamente-al fin, soberanamente en Madrid-,la utilizó para introducir una u otra papeleta. Las dos, con el símbolo del puño y la rosa.

Eduardo Sotillos es periodista y secretario de Comunicación y Estrategia del PSM

Artículo publicado originalmente en la web de Fundación Sistema

lunes, 4 de octubre de 2010

Días de Gloria (en la serie "Pensamientos decapantes")


Falstaff

Hay días que forman parte de la pequeña historia de cada uno y de los cuales nos sentimos orgullosos. Otras jornadas, forman parte de las particulares vivencias de muchos y repercuten en la existencia de todos.

Las ideas no son buenas o malas, son los resultados, que derivan de sus aplicaciones, que se consideran positivos o negativos en términos globales.

Por consiguiente, si consideramos que toda acción, está seguida por una reacción, lo importante es el resultado de este desencadenamiento de fuerzas.

Pero según la opción “Sinergia”, lo importante no es la magnitud de cada fuerza aplicada en oposición a la otra, sino la sinergia de estos impulsos en provecho de la mayoría social.

“En el tiempo , la fuerza va hundiéndose y las ideas levantándose”:

Ángel Ganivet

Muchas de las acciones humanas, no se originan por interés, codicia, venganza, grandeza o honores, son el fruto, del dictado de la conciencia de cada uno/a. Esos actos, no se adoptan con el fin ultimo de cambiar la “Historia”, se propugnan, impulsados, por la inquebrantable convicción, que es lo “Justo”.

Por eso el interés de las manifestaciones utilizadas como colofón a una protesta cívica (de ámbito social o político), no reside en sus importantes movilizaciones populares, ni si las diferentes tambores que “amenizan” sus trayectos, tocan armónicamente o no; lo significativo, es el pulso vigoroso de la ciudadanía, que resuena en ellas y que despierta, de su letargo, a la sociedad en su conjunto.

“Una sociedad se autoproduce sin cesar, porque se autodestruye sin cesar”

Edgar Morin

No existe la perfección absoluta, por lo tanto existe la posibilidad del error.

El miedo a equivocarse, inmoviliza, frena, colapsa, las iniciativas en general.

Pero el yerro más estrepitosos, es el no hacer nada o peor, negar lo evidente.

Pero crear un falso entorno, para intentar falsear una realidad no deseada, tiene, por lo general, el CAOS, como resultado. Este panorama no es maquiavélico, es grotesco, dado que los efectos deseados , por lo general, solo se quedan, en Deseos.

“En las situaciones difíciles y sin esperanza , los planes más seguros son los más

audaces”.

Tito Livio

Cuando un juguete se descompone en varios trozos, ningún arreglo es lo suficientemente adecuado para satisfacer a todos.

Los padres y los/as hijos / as sienten desasosiego, estupefacción y la alegría que producía el objeto lúdico, se transforma en una pesadilla. Solo el cambio del juguete producirá una nueva ilusión general.

Esta situación es trasladable a la crisis de un sistema económico o de una manera de concebir la política.

Pero cuando hablamos de Cambio, no contemplamos la extirpación traumática del escenario económico o social, de los elementos nocivos .

Contemplamos una transformación profunda, con la integración de nuevos factores económicos y sociales, como revulsivos y controladores del funcionamiento ponderado de las actividades relacionadas con ellos. Esta nueva organización económica y social tendría como cúspide la adecuación de las diferentes fuerza motrices económicas y sociales, a un nuevo escenario global y su sinergia, siempre en beneficio de la mayor parte de la población. Esto es la idea subyacente.

“...Que el gobierno del pueblo, por el pueblo y

para el pueblo no será destruido sobre la tierra”.

Abraham Lincoln

Tuvimos hace poco, Los Arcángeles, Miguel , Gabriel y Rafael, hoy es San Francisco de Borja, como hubo hace muchos años un San Crispín y Crispián.

“Esta historia, el buen hombre le enseñara a su hijo y la fecha de Crispín y Crispián nunca llegara desde este día hasta que se termine el mundo, sin que nosotros en ella, seamos recordados

Nosotros pocos , felices pocos, esta banda de hermanos, porque quien hoy el que vierta su sangre conmigo, será mi hermano pues, por muy vil que sea, este día ennoblecerá su condición.”

Enrique V, Acto IV, Escena III

William SHAKSPEARE

En el transcurso de la vida de un ser humano podemos encontrar algunos “Días de Gloria”,pero existen menos jornadas semejantes en el transcurrir cotidiano de una Sociedad.

Dentro de un tiempo, mirando hacia atrás, cuando las golondrinas vuelvan a las alamedas de la Comunidad de Madrid y un aires fresco llene nuestras calles, compañeras y compañeros podremos decir: “Yo estaba ahí, el día de San Francisco de Borja del 2010, no por interés, codicia, venganza, grandeza o honores, simplemente porque era LO JUSTO.

“La libertad no hace felices a los hombres,

los hace sencillamente hombres”

Manuel Azaña

Persiste y firma, escuchando “Glory days” performed by Bruce Springsteen

Falstaff

“Alaban a unos, leen a otros”

Marcial

(Continuará)