lunes, 27 de septiembre de 2010

Silencio

Antonio Miguel Carmona

Este artículo se ha publicado en www.elplural.com, el día 25/9/2010

El silencio no nos da las respuestas que necesitamos saber, no reside en él la ventura de la verdad, ni el pozo del conocimiento, siquiera la terrible letanía del paso del tiempo.

No, compañero Solana, no han sido los amigos Enric Sopena y Julián Santamaría los que en primer lugar han pedido un debate entre ambos precandidatos. Ha sido Tomás Gómez hace ya casi tres semanas y, ¿sabes cuál fue la respuesta del equipo de Trinidad Jiménez? : el silencio.

Conocí y tuve la ocasión de charlar en Bruselas, hace aproximadamente dos años, con el presidente del Partido Socialista Europeo. Mientras hablaba con él me venía a la cabeza como, en el Congreso del Party of European Socialist del 23 de abril de 2004, se presentaron como candidatos a la presidencia de la organización el italiano Giuliano Amato y el danés Rasmussen. A nadie podrá olvidársele que en aquel congreso ambos subieron a un estrado y debatieron, con un moderador de por medio, cada uno de los temas que se iban proponiendo. Los delegados tuvieron un conocimiento exhaustivo de la capacidad de cada uno para entender y transmitir el proyecto de los socialistas europeos. Tras el debate, intenso y profundo, respetuoso y sincero, los delegados fueron a votar. Por una escasa diferencia de seis votos (163 frente a 157) fue elegido Poul Nyrup Rasmussen.

¿Tan difícil es hacer esto? El equipo de Trinidad Jiménez no ha querido un debate con el candidato madrileño. Tras la propuesta de Tomás Gómez la respuesta fue tan taxativa como negativa. Cierto es que la contestación no pareció demasiado convincente a la militancia: estando en un mismo proyecto, el debate sólo sirve para erosionarnos, decían. Pero, ¡ay!, a veces el silencio es la peor mentira.

Es verdad que el proyecto lo ha elaborado el partido; es cierto que durante estos tres últimos años la Ejecutiva, dirigida por Tomás Gómez, ha trabajado con ahínco; es evidente que han sido varios miles los militantes y especialistas que, dirigidos por el secretario general, han hecho propuestas y análisis, programas y demandas. Es también cierto que las listas electorales las hará la Ejecutiva Regional, y, por lo tanto, ni en el proyecto, ni en las listas, el que vaya a encabezar nuestra candidatura tendrá más opinión que la que le es propia.

El fondo y la forma
Hay una cuestión de fondo y una cuestión de forma. En relación al fondo un debate entre los candidatos mostraría en primer lugar el grado de conocimiento de su demarcación, en nuestro caso de la región de Madrid. En segundo lugar los militantes nos haríamos a la idea del grado de conocimiento del proyecto. Y, en tercer lugar, saldría a la luz la forma de transmitir el mismo.

En cuanto a la forma, que es lo que teóricamente arguye el equipo de Jiménez, un buen tono, plagado de amabilidad y respeto –de los que puedo dar fe en el caso de ambos precandidatos–, no generaría ningún problema de alimentar, como dicen, las fauces de los medios de comunicación de la derecha.

Puede ocurrir que el grado de conocimiento de los problemas de Madrid, el conocimiento exhaustivo del proyecto y, por lo tanto, la forma de transmitirlo, esté más garantizado en uno que en otro candidato (parece evidente). Pues bien: eso es lo que vamos a votar.

Algunos casos
El pasado jueves una diputada del equipo de Tomás Gómez y un concejal del grupo de Trinidad Jiménez, ambos amigos míos, debatieron amablemente en la cadena SER. ¿Cuál es el problema de que no lo hagan Trini y Tomás?

¿Es menos el Partido Socialista de Madrid que el Partido Socialista Europeo? Aquella imagen de Rasmussen y Amato, debatiendo frente a frente, fue una nueva lección de democracia de la izquierda europea a la derecha vieja. ¿O es que piensas que no tienen sentido común socialista Rasmussen, Amato y tantos otros?

Viviendo en Estados Unidos pude asistir a las primarias de Bill Clinton a principios de los noventa. Ya en España me inscribí en 2007 y doné a la candidatura de Obama en el último caucus demócrata que comenzó en enero de 2008. Hillary Rodham y Barack Obama debatieron intensamente ante las cámaras : todos pudimos verlo de madrugada. ¿Y cuál fue el problema? La dureza, la crudeza del discurso y de las réplicas fueron una bendición para la democracia.

El papel de los trouble-makers
¿Sabes, compañero Solana, lo que deja heridas a partir del 3 de octubre? Sí, quizá alimente más las fauces de los medios de comunicación de la derecha que algún miembro destacado del equipo de Jiménez declare a diario que Tomás es demagogo (?), que no entra en profundidad en los temas (!) y un largo etcétera de inmeditadas declaraciones en los más diversos medios de comunicación. ¿Cuál ha sido la respuesta de Tomás o siquiera de algún miembro de su equipo?: el silencio.

¿Te parece fuerte llamar derechista a un cargo público de izquierdas?, ¿en qué piensas cuando acusas que la posición política libre de una persona de izquierdas favorece a la derecha? Yo pienso en Beria, Hombre, ya no existen las purgas como antes, pero, bien lo sabes, compañero Solana, es un viejo instrumento de algunos supuestos izquierdistas utilizar ese argumento para denostar al adversario, sobre todo si encima, ¡es falso!. A mí lo que me parece fuerte es utilizar esta antigua técnica de propaganda, tal como puso de manifiesto hace unos veinte días un compañero de partido que no debo citar, señalando el casi centenario argumento que tú mismo, compañero Solana, probablemente sin maldad, repetiste ayer. La respuesta no fue mía : fue de Krushev.

Yo trabajé con Trinidad Jiménez en las elecciones municipales de 2003 (y tú no, querido y respetado amigo, compañero Solana, desgraciadamente para todos), y puedo informarte que es una magnífica candidata, una corredora de fondo, una luchadora y comunicadora imprescindible para este partido. También conozco a Tomás Gómez desde hace muchos años y hemos trabajado juntos sin descanso durante mucho tiempo, años, bastantes años. Mi conclusión: el Gobierno no puede quedarse sin una magnífica ministra de Sanidad.

La verdad, compañero Solana, se corrompe con el silencio.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

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