martes, 14 de septiembre de 2010

Cuatro razones

Mar Espinar

Creo con entusiasmo en el proyecto político que, durante los tres últimos años, Tomás Gómez lleva desarrollando sin descanso para la Comunidad de Madrid, y lo hago por cuatro motivos fundamentales. Cuatro razones de legitimidad y coherencia que me hacen no dudar ni un instante en sus inmensas posibilidades; cuatro puntos cardinales que hacen imposible que pierda mi norte como militante socialista.

El primero de ellos estriba en la solidez de los argumentos que sostienen, desde los cimientos hasta el tejado, su alternativa social, educativa, económica, sanitaria y cultural. Tomás Gómez ha trabajado codo con codo con grandes profesionales de diversos sectores estratégicos para perfilar una nueva idea progresista y abierta de Madrid. Él es el director de orquesta de nuestro programa, de nuestro esfuerzo colectivo como Partido.

Tomás Gómez tiene razón cuando dice que conoce los nombres y apellidos de todos aquellos que han realizado una labor magnífica, muchas veces desde la sombra, por transformar Madrid. El PSM es una alternativa sólida, cuyo destino es llegar al Gobierno autonómico. Somos un vaso desbordado por buenas ideas, por buena gente. Nuestro momento ha llegado y se lo debemos a él..

¿La figura del director de orquesta es prescindible, así sin más, después de lograr una sincronía tan hermosa?, ¿se trata sólo de saber leer una partitura y tocar un instrumento?, ¿se ganan unas elecciones por la cara sonriente de una encuesta o por el currículo de quien todo lo ha dado por Madrid?.

El segundo motivo que me aferra al proyecto representado por Tomás Gómez es su vital condición de demócrata. Tomás Gómez encarna al dirigente que no vive de las bases sino que vive en las bases. Quien le conoce sabe que Tomás Gómez oye y escucha, sabe el profundo respeto que siente por las personas. Quien no le conoce sabe, porque no se puede tapar al sol con el dedo pulgar, de su apuesta rotunda y contundente por el acercamiento de la Política a los ciudadanos.

El tercer elemento que me une a la candidatura de Tomás Gómez, en estos momentos convulsos, es su lealtad hacia el PSOE y, en especial, hacia su Secretario General. José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido tomar una serie de medidas para España que le están pasando una alta factura en popularidad y apoyo social. Él lo sabía, pero ha preferido la responsabilidad al halago. Siempre ha dicho que lo importante era tomar esas medidas por el bien del país y no seguir despuntando en las encuestas. Tomás Gómez ha manifestado en voz muy alta que, ahora más que nunca, Zapatero tiene su apoyo incondicional.

El último motivo, y no menos importante, que encuentro para apoyar a Tomás Gómez estriba en su capacidad intelectual. Hablar con él es aprender, conversar con él es olvidarte de los fuegos artificiales y buscar sin descanso la raíz de los problemas para combatirlos. Tomás Gómez no es un hombre que trabaje solo, porque sabe que la sinergia de un equipo sólido puede con todo. Tomás Gómez tiene las cosas claras y sus principios, que son principios socialistas, no se los lleva el viento. Estoy convencida de que en los peores momentos Tomás Gómez hace suyas las palabras de Omar Mukhtar: los malos vientos no deben encorvar tu espalda sino enderezarla.

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