jueves, 30 de septiembre de 2010

Te llaman porvenir

Antonio Miguel Carmona


Publicado en el www.elplural.com, el día 26/09/2010

El presente es sólo un paréntesis entre la nostalgia y la ilusión. Mirar hacia atrás, honrar a nuestros muertos y velar nuestra historia, no significa en ningún caso dejar de ser los arquitectos de nuestro futuro común.

En el mitin de presentación de Trinidad Jiménez en Coslada algunos de los asistentes –en su mayoría amigos míos–, se refirieron a Tomás Gómez como pasado. Decir que el candidato madrileño, nacido en la primavera de 1968, es pasado, puede parecer hasta una broma.

Conocen mi opinión sobre Trinidad Jiménez, lo he dicho muchas veces: excelente socialista, trabajadora incansable, compañera imprescindible. Saben mi opinión sobre los que le acompañan: conocidos y amigos de tantos años. Pero tengo que encontrar cuanto antes en este equipo al inteligente eslabón que recomienda emitir estos mensajes tan hilarantes como inútiles.

Los socialistas estamos muy orgullosos del pasado y, por ende, de la actitud crítica y dinámica que ha caracterizado siempre a la izquierda pretérita, presente y futura. Ser socialista tiene como una de sus notas más características el hecho de ser crítico. Llevamos en nuestros genes la crítica y ésta se sustenta, ¡ay!, en el debate.

El PSOE nació un 2 de mayo de 1879, siendo en estos momentos el segundo partido socialista más antiguo de Europa tras el SPD alemán cuya fundación se remonta a 1875. Desde el primer momento, no lo duden, las diferencias entre unos y otros socialistas aparecieron como una fuente de ingenio y prosperidad.

El enfrentamiento de Jaime Vera con Pablo Iglesias puede que dejara alguna cicatriz, pero, sin duda, lo que sí legó fue un debate que, por cierto, aún se conserva en nuestros días. Las posiciones moderadas de Julián Besteiro o las centradas de Indalecio Prieto, se veían numerosas veces arrostradas por las de Francisco Largo Caballero. En el exilio, los largocaballeristas, los besteiristas, los negrinistas o los prietistas, llegaban a enfrentamientos dialécticos que por poco cuesta más de una escisión. Desde el Congreso de Touluse en 1972 y, sobre todo, desde el de Suresnes de 1974, las posiciones se fueron centrando en el eje sustentado por Felipe González y Alfonso Guerra : Socialismo es libertad.

De ese pasado estamos enormemente orgullosos al que hay que añadir los últimos siete años de gobierno socialista: en fin, presumimos de todo aquello que nos hace grandes por el acervo y caudal que contiene. El pasado es como un otero, una colina, una montaña, que, cuanto más alta más allá nos hace ver la línea del horizonte futuro.

Pero esto se soluciona con facilidad: un debate entre ambos candidatos. Insto a los lectores de El Plural a participar en este foro opinando si es bueno que haya un debate entre los dos candidatos con el fin de conocer quién es el futuro, quién el pasado, cuáles las ideas. No lo dejemos sólo en una discusión entre el compañero Solana y éste humilde autor.

Renunciar a nuestra historia es renunciar al aire. Quien intenta mirar al futuro renunciando al pasado, no sólo habrá abjurado de su historia sino que carecerá también de amaneceres. Decía el poeta Ángel González, te llaman porvenir… porque no vienes nunca.

No vienes nunca, porvenir, si no somos capaces de saber cuáles han sido nuestros errores y nuestros aciertos. El pasado no forma parte de una opinión sino que se revuelve amistoso en nuestros pensamientos y en nuestras lecturas. Renunciar a él para dar la imagen de frescura, es como renunciar a la memoria para poder mirar el horizonte.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

martes, 28 de septiembre de 2010

Los trouble makers

Antonio Miguel Carmona

Publicado en el www.elplural.com, el día 25/9/2010

Seguramente ajeno a Trinidad Jiménez, parte de su equipo ha cometido un error : proferir algunas frases insultantes hacia la figura de Tomás Gómez. La respuesta del madrileño ha sido, como dije ayer, el silencio.

Les conozco a todos y sé que tienen de buenos socialistas lo mismo que de educados por lo que no creo que obedezcan los vituperios a impulsos apasionados de ninguno de ellos. Creo, sinceramente, que son imprecaciones medidas buscando alguna estrategia que confunde primarias con oposición, o, vaya usted a saber, candidatura con congreso.

Me llama la atención que los improperios provenga por lo general de una misma persona, lo cual muestra, sin lugar a dudas, una deseada planificación del arrojo hacia el adversario. Los demás, bien seguro, trabajan con intención una causa que ellos (y yo) consideramos justa.

Repito, como sé del buen socialismo del que pronuncia tales frases, además de extrañarme, creo que vive un estado de confusión ciertamente alarmante sobre qué son las primarias. Muestras de elegancia :

- Vino a referirse al candidato de los militantes del siguiente modo : “Tomás Gómez está lleno de frases vacías”. Qué curiosa forma de ir todos en el mismo barco.

- Señaló que Tomás Gómez practicaba una “política victimista”. Bien, yo conozco a este amigo mío, y, de verdad, no le pega nada. Creo que quien le aconsejara ofender le ha hecho un mal favor.

- Increpó que “Tomás Gómez incita al populismo”. ¿Como Perón?, ¿un populismo de altercado social? Tener a las bases junto a Tomás no significa populismo, sino ilusión.

Pero antes de éste había otro, también amigo, que señaló que “Tomás Gómez es el candidato de la derecha”. Lleno de espanto en todos los socialistas esta frase beriana, así que en horas rectificó. Pero, ojo, aquel que le incitó a decir esto, un miembro de la Ejecutiva Federal, de inmediato corrió a una cadena de radio : “¡no hay rectificación que valga!, suscribo la primera declaración de fulanito”, señalaba, como Alicia en el País de las Maravillas, “que le corten la cabeza, que le corten la cabeza”.

Algunos no han entendido las primarias. ¿Por qué? : porque unos no piensan que esto sea unas primarias sino un congreso regional, otros no consideran que se esté eligiendo un candidato a la Comunidad de Madrid sino un relevo orgánico. En el caso de los increpantes, bien seguro que les han dicho, avivad el fuego. Por mucho que se empeñen en estropearlo yo seguiré pensando, como antes, que son dos magníficos políticos o que volverán a serlo.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Silencio

Antonio Miguel Carmona

Este artículo se ha publicado en www.elplural.com, el día 25/9/2010

El silencio no nos da las respuestas que necesitamos saber, no reside en él la ventura de la verdad, ni el pozo del conocimiento, siquiera la terrible letanía del paso del tiempo.

No, compañero Solana, no han sido los amigos Enric Sopena y Julián Santamaría los que en primer lugar han pedido un debate entre ambos precandidatos. Ha sido Tomás Gómez hace ya casi tres semanas y, ¿sabes cuál fue la respuesta del equipo de Trinidad Jiménez? : el silencio.

Conocí y tuve la ocasión de charlar en Bruselas, hace aproximadamente dos años, con el presidente del Partido Socialista Europeo. Mientras hablaba con él me venía a la cabeza como, en el Congreso del Party of European Socialist del 23 de abril de 2004, se presentaron como candidatos a la presidencia de la organización el italiano Giuliano Amato y el danés Rasmussen. A nadie podrá olvidársele que en aquel congreso ambos subieron a un estrado y debatieron, con un moderador de por medio, cada uno de los temas que se iban proponiendo. Los delegados tuvieron un conocimiento exhaustivo de la capacidad de cada uno para entender y transmitir el proyecto de los socialistas europeos. Tras el debate, intenso y profundo, respetuoso y sincero, los delegados fueron a votar. Por una escasa diferencia de seis votos (163 frente a 157) fue elegido Poul Nyrup Rasmussen.

¿Tan difícil es hacer esto? El equipo de Trinidad Jiménez no ha querido un debate con el candidato madrileño. Tras la propuesta de Tomás Gómez la respuesta fue tan taxativa como negativa. Cierto es que la contestación no pareció demasiado convincente a la militancia: estando en un mismo proyecto, el debate sólo sirve para erosionarnos, decían. Pero, ¡ay!, a veces el silencio es la peor mentira.

Es verdad que el proyecto lo ha elaborado el partido; es cierto que durante estos tres últimos años la Ejecutiva, dirigida por Tomás Gómez, ha trabajado con ahínco; es evidente que han sido varios miles los militantes y especialistas que, dirigidos por el secretario general, han hecho propuestas y análisis, programas y demandas. Es también cierto que las listas electorales las hará la Ejecutiva Regional, y, por lo tanto, ni en el proyecto, ni en las listas, el que vaya a encabezar nuestra candidatura tendrá más opinión que la que le es propia.

El fondo y la forma
Hay una cuestión de fondo y una cuestión de forma. En relación al fondo un debate entre los candidatos mostraría en primer lugar el grado de conocimiento de su demarcación, en nuestro caso de la región de Madrid. En segundo lugar los militantes nos haríamos a la idea del grado de conocimiento del proyecto. Y, en tercer lugar, saldría a la luz la forma de transmitir el mismo.

En cuanto a la forma, que es lo que teóricamente arguye el equipo de Jiménez, un buen tono, plagado de amabilidad y respeto –de los que puedo dar fe en el caso de ambos precandidatos–, no generaría ningún problema de alimentar, como dicen, las fauces de los medios de comunicación de la derecha.

Puede ocurrir que el grado de conocimiento de los problemas de Madrid, el conocimiento exhaustivo del proyecto y, por lo tanto, la forma de transmitirlo, esté más garantizado en uno que en otro candidato (parece evidente). Pues bien: eso es lo que vamos a votar.

Algunos casos
El pasado jueves una diputada del equipo de Tomás Gómez y un concejal del grupo de Trinidad Jiménez, ambos amigos míos, debatieron amablemente en la cadena SER. ¿Cuál es el problema de que no lo hagan Trini y Tomás?

¿Es menos el Partido Socialista de Madrid que el Partido Socialista Europeo? Aquella imagen de Rasmussen y Amato, debatiendo frente a frente, fue una nueva lección de democracia de la izquierda europea a la derecha vieja. ¿O es que piensas que no tienen sentido común socialista Rasmussen, Amato y tantos otros?

Viviendo en Estados Unidos pude asistir a las primarias de Bill Clinton a principios de los noventa. Ya en España me inscribí en 2007 y doné a la candidatura de Obama en el último caucus demócrata que comenzó en enero de 2008. Hillary Rodham y Barack Obama debatieron intensamente ante las cámaras : todos pudimos verlo de madrugada. ¿Y cuál fue el problema? La dureza, la crudeza del discurso y de las réplicas fueron una bendición para la democracia.

El papel de los trouble-makers
¿Sabes, compañero Solana, lo que deja heridas a partir del 3 de octubre? Sí, quizá alimente más las fauces de los medios de comunicación de la derecha que algún miembro destacado del equipo de Jiménez declare a diario que Tomás es demagogo (?), que no entra en profundidad en los temas (!) y un largo etcétera de inmeditadas declaraciones en los más diversos medios de comunicación. ¿Cuál ha sido la respuesta de Tomás o siquiera de algún miembro de su equipo?: el silencio.

¿Te parece fuerte llamar derechista a un cargo público de izquierdas?, ¿en qué piensas cuando acusas que la posición política libre de una persona de izquierdas favorece a la derecha? Yo pienso en Beria, Hombre, ya no existen las purgas como antes, pero, bien lo sabes, compañero Solana, es un viejo instrumento de algunos supuestos izquierdistas utilizar ese argumento para denostar al adversario, sobre todo si encima, ¡es falso!. A mí lo que me parece fuerte es utilizar esta antigua técnica de propaganda, tal como puso de manifiesto hace unos veinte días un compañero de partido que no debo citar, señalando el casi centenario argumento que tú mismo, compañero Solana, probablemente sin maldad, repetiste ayer. La respuesta no fue mía : fue de Krushev.

Yo trabajé con Trinidad Jiménez en las elecciones municipales de 2003 (y tú no, querido y respetado amigo, compañero Solana, desgraciadamente para todos), y puedo informarte que es una magnífica candidata, una corredora de fondo, una luchadora y comunicadora imprescindible para este partido. También conozco a Tomás Gómez desde hace muchos años y hemos trabajado juntos sin descanso durante mucho tiempo, años, bastantes años. Mi conclusión: el Gobierno no puede quedarse sin una magnífica ministra de Sanidad.

La verdad, compañero Solana, se corrompe con el silencio.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

domingo, 26 de septiembre de 2010

La izquierda prefiere a Tomás Gómez (Beria le acusa de ser el candidato de la derecha)

Antonio Miguel Carmona


Este artículo se publicó en www.elplural.com, el 24/9/2010

Lavrenti Beria tenía como principal instrumento de propaganda, depuración y eliminación política, acusar al adversario de ser apoyado por la derecha exterior, de derechismo o simplemente de desviación capitalista.

Nada nuevo. Antes de que este abjasio jefe del servicio secreto soviético (NKVD) utilizara estos métodos, algunos miembros de la III Internacional ya lo habían descubierto con el fin de desviar la opinión contra aquellos que tenían que ser purgados, como las famosas checás ideadas por Dzerzhinski. Para desacreditar a alguien, especialmente a los socialdemócratas, se usaba el viejo truco de decir que colaboraba o beneficiaba a la derecha.

Ayer comí con un grupo de periodistas. Todos ellos me advirtieron que la derecha regional y municipal –con la que ellos hablan cotidianamente-, considera que Tomás Gómez sería su peor enemigo. ¿Entonces?, ¿de dónde sacan algunos compañeros que somos los que prefiere la derecha? : simplemente es falso, una patraña similar a las que utilizaba Beria para depurar a sus adversarios y que tan profusamente esgrimió en aquel célebre discurso en el funeral de Stalin, junto con Malenkov y Molotov. Pero esta vez es mucho más sutil, una forma de (intentar) manipular a los votantes socialistas para que se decanten por otra opción a través de las siguientes y falsas consideraciones :

· Primera falsedad. Las encuestas dicen que con Trinidad Jiménez se puede ganar Madrid y con Tomás Gómez se pierde.

· Segunda falsedad. Por lo tanto la derecha, que también tiene estas encuestas, prefiere como candidato a Tomás Gómez.

· Tercera falsedad. Los militantes, como son gilipollas, se creen los dos puntos anteriores y acuden en tropel a votar a un candidato que no sea el que prefiere la derecha.


Vamos a desmontar estos argumentos tan soviéticos como baratos y anticuados. Las encuestas las carga el diablo y, un día te son favorables y otro te dan un disgusto del tamaño de un sofocón. Y es que las principales encuestas desenmascaran con alegría a los nuevos Dzerzhinskis:

1. El sábado 18 de agosto de 2010 TeleCinco lanzó una macroencuesta, probablemente una de las que mayor participación suscitó, preguntando quién cree que es mejor candidato para enfrentarse a Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid. En plena entrevista de Trinidad Jiménez, en la que estuvo tan brillante como siempre, participaron la friolera de 10.066 televidentes, siendo el resultado -tan sorprendente como contundente-, que el 70,23% apostaba por Tomás Gómez, mientras que el 29,77% lo hacía por Trinidad Jiménez.

2. El 21 de septiembre de 2010 el diario El País impulsó una encuesta que supuso la entrada de 5.784 opiniones, dando como resultado que un 57% de ellas opinaban que Tomás Gómez es el mejor candidato para plantar cara a Esperanza Aguirre, frente a un 33% que daba su preferencia por Trinidad Jiménez, y un 10% negaba esa posibilidad a ninguno de los dos.

3. Anteayer mismo, el 22 de septiembre de 2010, La Vanguardia publicó una encuesta cuya pregunta consistente en saber quien debería encabezar las listas del Partido Socialista de Madrid, fue contestada por 1.746 ciudadanos y cuyo resultado, de forma muy similar a las anteriores, preferían a Tomás Gómez en un 71% frente a un 21% a Trinidad Jiménez y un 8% a otros.

Es más, mientras escribo este artículo, la encuesta de El Plural –que como todo el mundo sabe es un periódico que lee profusamente la derecha-, muestra que Tomás Gómez es preferido por los lectores en una proporción de dos a uno.

Es evidente que con una encuesta en la mano no se puede tomar una decisión política. La demoscopia sirve para ayudar a conocer la evolución en la orientación del voto, la variación en sucesivas oleadas y -especialmente las cualitativas-, para detectar necesidades y oportunidades.

No pueden compararse dos personas con distinto grado de responsabilidad, dado que Trinidad Jiménez es la mejor ministra de Sanidad posible y Tomás Gómez el mejor candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Resulta infantil comparar niveles de conocimiento distinto, porque de ser así tendríamos que poner a las personas más famosas en los lugares más relevantes, y no es la fama el indicador más significativo para liderar proyectos. Y lo peor, como se ha visto, es que aquella encuesta que nos sorprendió en agosto ha sido refutada por otras muchas que nos indican mayoritariamente que es Tomás Gómez el mejor candidato posible.

Con independencia de que ninguno de los dos candidatos garantiza una victoria, sino que la victoria la obtienen unas siglas, las del PSOE, y un equipo, los socialistas, es cierto que, como sabe todo el mundo, incluidos los dos equipos de cada una de las candidaturas, es Tomás Gómez el que ha despertado un auténtico aluvión de ilusión entre los votantes socialistas.

Beria acabó siendo acusado en el Presidium por Nikita Krushev de haber sido colaborador de la derecha internacional, precisamente, y de los servicios secretos capitalistas, motivo por el cual fue juzgado y liberado de sus responsabilidades. No se encontró el cadáver.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE


La fábula del milano y la culebra


Antonio Miguel Carmona


Este artículo se publicó en www.elplural.com, el 23/9/2010

El sabio Esopo supo recrear en forma de fábulas composiciones y moralejas que llegaron a nuestras manos a través de Demetrio de Falero y que han acabado reposando en el corazón de estas primarias.

Un milano raptó una culebra y se elevó por los aires; la culebra entonces se revolvió y mordió al ave, precipitándose ambos al vacío. Muerto el milano, sobre él, la culebra mal herida se preguntaba por qué el milano le había intentado hacer el mal perjudicándose en definitiva ambos.

Mi admirado compañero Solana (Luis), vecino de esta columna, de tan buena pluma como para dedicarla a algo más que a la octavilla, argumenta que si Trinidad Jiménez preside la Comunidad de Madrid tendremos un maná de altos cargos en esta organización centenaria. Creía yo, en mi inocencia, que más bien tendríamos como meta transformar la sociedad y mejorar el nivel de vida de los ciudadanos : debo de estar equivocado.


La vida exagerada de los altos cargos
Todo viene a cuento porque critica el compañero Luis (Solana) que Tomás Gómez pregunte cuantos altos cargos hay en sus asambleas, confundiendo por parte de mi inexorable vecino literario, alto cargo con cargo público.


En un momento de confusión, Solana sostiene que el secretario general del PSM es un alto cargo, como si fuera presidente de la Coca-Cola o de la Disney, quizá de la Westinghouse. Salvo que se refiera a su casi metro noventa, el secretario general del PSM es un cargo orgánico, no un alto cargo, uno más entre iguales.


Todo viene a colación porque el equipo de Trinidad Jiménez cometió un error de principiantes, ajeno bien seguro a la ministra de Sanidad, y que sólo ya es sostenido por el compañero Solana : la retahíla de ministros que salían defendiendo la candidatura de Jiménez. Los militantes extraterrestres y miopes tenían que ser adiestrados, guiados, llevados a la luz por altos cargos que incluso, en casos mencionados, no poseen carné de nuestro partido.


Quiere decir Gómez que el voto de un alto cargo vale lo mismo que el de un militante corriente y moliente. Parece en ese sentido acertar Solana cuando dice que en el PSOE no hay clases, pero, ay, sólo lo parece porque también se equivoca : sí la hay, una, la clase trabajadora (matiz que en este extremo es muy importante). No es la burocracia, el funcionariado o los cargos los que han de guiar al partido, sino el partido el que ha de señalar la orientación política de los altos cargos.


(Un paréntesis ideológico)
Me sorprende cuando Solana, compañero de columna en forma de volante, señala que lo que define al PSOE es que todos los ciudadanos son iguales (he tenido que leerlo varias veces). No: los hombres y mujeres no somos iguales. Lo que define al PSOE es la libertad para lo cual la igualdad es un instrumento, no un fin en sí mismo. Parece más entonces el compañero Solana venir como una sombra desde la Tercera Internacional comunista, haciendo revolverse a Bernstein dondequiera que esté enterrado, tras el golpe mortal que le asesta Solana a la Segunda Internacional socialdemócrata dejando como un páramo Bad Godesberg.

Parece lógico que diga que no presta atención a las cifras concretas relativas al número de avales : que si Gómez aventaja a Trinidad Jiménez en quinientos avales, o seiscientos, quizá mil tras las últimas correcciones. Entiendo claro que no preste atención a las cifras concretas.


No somos milanos ni culebras que debamos buscar el precipicio. El que ganará las elecciones a Esperanza Aguirre, compañero Solana, no será ni Tomás Gómez ni Trinidad Jiménez, sino el PSOE. ¿Sabe el compañero Solana por qué?: por tres años de trabajo que han logrado según el CIS que la intención directa de voto del PSOE en Madrid esté situada cuatro décimas por encima del Partido Popular (véase CIS). Quizá Tomás Gómez aporte más que Trinidad Jiménez, pero en ambos casos resulta marginal en comparación con la aportación aplastante de la organización, por cierto, dirigida por Tomás Gómez, digo, durante estos tres últimos años.


Eurovisión
Sostiene Solana que a Trinidad Jiménez,
l´amour est aveugle, sólo le han bastado tres meses para ser conocida, mientras que Tomás Gómez ha necesitado tres años. Vamos, que Trinidad Jiménez era una honrada modistilla inmigrante que llegó a Madrid allá por junio y que, llegado septiembre, sólo en tres meses se ha dado a conocer. Trinidad Jiménez no era un personaje conocido en su brillante trabajo en las relaciones internacionales, nunca fue diputada, ¡ay!, ni fue candidata al Ayuntamiento de Madrid en 2003, y mucho menos secretaria de Estado, ni ministra, ¡no!, llegó de la luna hace tres meses, ¡sí!, allá por junio, y, abraxas, en noventa días la conoce todo el mundo.

En un ataque de agitación y propaganda, quizá de paroxismo emocional, nos invita mi compañero de columna a votar a quien se dio a conocer en sólo tres meses, y sólo me viene a la cabeza la bellísima Marta Etura, la actriz revelación de los Goya 2010 (¿se referiría el compañero Solana a ella?).


Trinidad Jiménez es una magnífica candidata, buena persona donde las haya, excelente gestora, a
fructibus cognoscitur arbor, de convicciones profundas y dedicación plena al socialismo democrático. Trabajé con ella como candidata al Ayuntamiento de Madrid en la campaña de 2003, y en varias ejecutivas regionales, así que sólo tengo buenas palabras para dedicarle. Honradamente la defenderé con la palabra ante quien intente dudar de su capacidad y buenas intenciones, sea de mi sector o del sector contrario.

Pero Tomás Gómez, en breve espacio de tiempo, ha logrado, primero, ordenar un partido que había sido vaciado, levantarlo de una derrota que nos había dejado casi sin ayuntamientos donde gobernar, animar a través de estas primarias a toda la militancia, hacer de su liderazgo el que cuenta con más avales, convertirse según las nuevas encuestas en el candidato mejor preparado para enfrentarse a Esperanza Aguirre. Sería conveniente que el milano y la culebra se llevaran bien.

Para qué sirve la memoria histórica

Juan Muñoz Mansilla

El golpe de estado franquista contra el régimen republicano legalmente constituido en España, no solo supuso muerte, sufrimiento y miseria para un gran numero de españoles, también fue el culpable de que nuestro país se hundiera en las catacumbas y no entrara en la época de modernidad y progreso que inundaron Europa tras la Segunda Guerra Mundial; pero además introdujo una dinámica perversa en la relación entre españoles que, en algunos casos, ha sobrevivido a la transición y a la Constitución de 1.978.

Una de las consecuencias de aquello ha sido que, mientras en países de nuestro entorno la derecha política tiene un “sentido del estado” que no le obsta para defender sus intereses de clase, en esta España nuestra nos encontramos, todavía, a una parte de esa derecha que no tiene más motivación ni objetivos que estar en el poder, aunque sea a costa de debilitar el estado de derecho.

Pero esto no es todo. Por otro lado, existe aun una parte de la España que sufrió el golpe de estado que no se siente suficientemente reivindicada, y que además creo que tienen razón. Pero rememorar indefinidamente los desastres y las injusticias históricas no puede centrar el objetivo vital de todo un pueblo, sin que la convivencia se resienta, aunque sea solamente por emplear unas energías que serian más eficaces orientadas al presente y al futuro.

Yo me pregunto, a menudo, si nuestros antepasados que sufrieron la barbarie fascista en la guerra civil y durante la dictadura franquista, no nos reprocharían, si pudieran, que personas como nuestros hijos que han nacido en la democracia construida con tanto esfuerzo, y que tienen en su mayoría conciencia clara de lo injustas y brutales que fueron la sublevación y dictadura franquista, tengan que soportar por tiempo indefinido la tensión de no cerrar definitivamente un capitulo tan oscuro de nuestra historia.

Por eso, cuando se descalifica la denominada “Ley de la Memoria histórica del Gobierno Socialista”, no puedo por menos que pensar lo injustos que somos con los nuestros, más aun cuando fuimos nosotros, la generación que ahora reprochamos a los gobernantes actuales sus iniciativas para cerrar las viejas heridas, los que aceptamos una transición con sordina para “no molestar a nadie” y para conseguir salir de aquel callejón oscuro de la historia de España.

Se me puede decir que, finalmente, pueden quedar muchas injusticias en la sombra del tiempo, incluso que los pueblos que no aprenden de su historia están condenados a repetirla. Pero yo, a estas cuestiones, respondería que el único Gobierno que ha tenido la oportunidad y la decisión de hacer una ley de reivindicación de nuestros compatriotas republicanos, ha sido este Gobierno Socialista y que la historia nos debe enseñar que, con todo el respeto que merecen nuestros antepasados, los que están vivos hoy y los que vivirán mañana deben ser nuestro fundamental objeto político.

Yo aplaudo la valentía y la determinación que ha demostrado José Luís Rodríguez Zapatero al afrontar un asunto como el de la “Memoria Histórica” del golpe de estado y la dictadura franquista que, de antemano, sabia que suscitaría controversia en la derecha rancia que no quiere “recordar” y en una parte de nuestros conciudadanos que hubiera querido más.

La política de nuestro Gobierno, y de cualquier otro al fin, es el arte de lo posible y debe servir siempre a los intereses y bienestar de los ciudadanos de nuestro país, aunque ello suponga que no siempre todo el mundo se sienta plenamente satisfecho.

Por lo tanto, la denominada “Ley de la Memoria Histórica” debe servir para reivindicar a todos aquellos republicanos que aun no lo están, pero también para poner un pilar más que sustente la convivencia en nuestro país.

A la memoria de tantos hombres y mujeres españoles que lucharon por sus ideas, y sufrieron por ellas la tremenda injusticia de la muerte, el exilio, la cárcel y la miseria tras el golpe de estado fascista de 1.936.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Alegría

Antonio Miguel Carmona

La mitad de la alegría reside en hablar de ella. Que más de trece mil ciudadanos hayan decidido que quien elige al candidato de un partido no es la dirección del mismo sino las propias bases, no puede más que inundar de alegría la fiesta de la democracia y la libertad.

Acertó Tomás Gómez impulsando las primarias en Madrid para que todos los militantes pudieran decidir y abandonar el papel de meros comparsas, como en otros momentos, a la hora de decidir quién debe encabezar la lista de los socialistas madrileños.

Se equivocaron aquellos que vieron en las primarias un riesgo electoral para el PSOE, visión de una organización elegíaca. Bienvenido el aval al sufragio que ha supuesto que a la derecha regional madrileña se le oiga imperceptible, allá a los lejos, sin agenda política y sin repercusión mediática, frente a una movilización fértil que sólo puede enojar a los necios.


Acertaron aquellos que prefirieron tener un partido democrático a uno de corte bonapartista, a la antigua usanza de las organizaciones del siglo XX, luz sólo para personajes de edad provecta; acertaron al darnos el privilegio en el que ha tomado la delantera el PSOE, ejemplo hoy en Madrid de democracia con el aval de trece mil firmas.


Se equivocaron aquellos que pensaron que la democracia podía afectar la posición política del presidente del Gobierno, a los que trece mil compañeros y compañeras han resuelto responderles que la democracia sólo perjudica a quien trata de encerrarla en el baúl de la desmemoria.


Acertaron aquellos que sabían que las primarias, como en otras naciones, se convierten en un revulsivo que alienta a la militancia y anima a los ciudadanos a conocer con mayor profundidad las propuestas que podrán llevarse a cabo.


Se equivocan aquellos que utilizan las primarias descomponiendo la figura y descalificando al rival, con ese tono vacuo, expresión de debilidad y agotamiento. Hay que arroparse con las formas del respeto, no ya con el calor de un mero sentido ético de la relación política, o una simple cuestión de educación para la ciudadanía, sino porque tras el día 3 de octubre volveremos todos a remar en el mismo sentido como incluso, sin que se den cuenta los agudos sandios, ahora remamos.


Acertaron los que no insultan, los que buscan el debate con el oponente, porque discutir no sobra en este partido crítico. Cuanto más usamos la alegría, más se queda dentro, y eso se nota en las caras de allá donde vamos, de los que han salido de sus casas, de los que pronto te abrazan y te ofrecen su mano y su esfuerzo ; los que agradecen que por fin se les haya permitido dibujar el futuro más allá de la imaginación.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

viernes, 24 de septiembre de 2010

Apoyo a Tomás Gómez

María Pérez García

El Cándido es un personaje literario de Voltaire, que es el paradigma del optimismo excesivo, pasara la desgracia más grande que pasara siempre vivía en el mejor de los mundos posibles, pero ¿Cómo podemos definir el optimismo? El optimismo consiste en encontrar acertadamente el espacio donde vivimos, donde nos establecemos, es la percepción positiva de la realidad, o una definición más exacta, la que el propio Cándido da;
“¿Qué es el optimismo?- le pregunto su compañero de viaje Cacambo- ay- le respondió Cándido- es la rabia de sostener que todo está bien cuando está mal “
Y así el pobre Cándido vive en un optimismo absurdo que le hace creer que vive en un paraíso cuando en realidad vive en un anti paraíso.
Hace unos días estaba en la parada del autobús, acababa de salir de una agrupación, y llevaba puesta una pegatina en la solapa de la chaqueta que ponía “Con Tomás gana Madrid” y un señor mayor que estaba a mi lado me miro y sonriendo me dijo “tú eres de Tomás” y le dije “ Si , yo soy de Tomás” y , entonces él me conto que sus padres fueron represaliados en la dictadura y que paso muchas penurias en su infancia y juventud, y en un momento dado de su relato me pregunto y-Yo ¿Qué puedo hacer para que Tomás Gómez gane la Comunidad de Madrid?-, yo le conté que el día 3 de octubre todos los militantes socialistas estábamos llamados a elegir al candidato que representara a nuestro partido en las elecciones del 22 de mayo de 2011 y que si no era militante hasta entonces no podía hacer nada, “-entonces, señorita,- me dijo- el próximo 22 de Mayo todos votaremos a Tomás Gómez -y se fue no sin antes regalarme una mirada llena de esperanza e ilusión.
Estos últimos días en nuestro recorrido por las agrupaciones he escuchado a Tomás Gómez, hablar de un niño que no va al colegio porque no tiene zapatos, de Eugenio y Mari Fe dos grandes dependientes a los que Esperanza Aguirre ha abandonado y que no tienen dinero ni para regresar a su país, de sus vecinos padres de tres niños que están en paro y sólo cuentan con una prestación que se les está agotando, de sus padres que cómo los míos tuvieron que salir de España buscando un futuro mejor. Son pedacitos de historias de cada uno de nosotros.
Y por esta razón, voy a dar mi voto mi apoyo a Tomás Gómez, porque sabe que no vivimos en el mejor de los mundos posibles, porque no vive en un optimismo absurdo, porque la única opción que contempla es ganar para cambiar el futuro, porque tiene un proyecto en el que no sobra nadie y porque no es un cándido ante la situación que están viviendo muchos madrileñas y madrileños en esta comunidad.
Para finalizar quiero citar una frase de Blaise Pascal; “El Corazón tiene razones que la razón, ni las encuestas, entienden”.

María Pérez García. Militante de la agrupación de Ciempozuelos. Miembro de la sectorial de emprendedores y una de las responsables de formación de la secretaría de economía.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El militante extraterrestre

Antonio Miguel Carmona


“Nuestras misiones son pacíficas, no de conquista, cuando entramos en combate es sólo porque no tenemos otra opción”, señalaba el capitán Kirk en aquella inolvidable película: Star Trek.

Algunos llegaron como no teniendo otra cosa que hacer, contemplaron el trabajo de tres años y se dispusieron a ayudar. Creyeron, como en Star Trek, que los militantes son marcianos que desconocen por completo lo que desean los ciudadanos y, de inmediato, les recomendaron que, como son extraterrestres, pensaran en los peatones.

Ayer lunes el salón de actos de la agrupación de Carabanchel estaba a rebosar. Tomás comenzó pausado a mostrar su empeño y las horas que dedicamos los socialistas a ganar Madrid. Junto a él, decenas de militantes trabajadores, afiliados socialistas, compañeros, se agolpaban en la Casa del Pueblo.

Mientras la voz de Tomás susurraba los oídos de los asistentes tuve el placer de fijarme uno a uno en ellos: las compañeras, los compañeros. Me vino a la cabeza aquellas recomendaciones de algunos miembros de la Ejecutiva Federal que señalan que los militantes, cuando voten, han de escuchar la voz de la calle, la de los ciudadanos, la de los peatones, la de los que trabajan, los que pasean, los que votan.

Entonces, me pregunté, los militantes, ¿qué son?, ¿extraterrestres? Aquella señora que miraba atentamente a Tomás ocultaba su preocupación porque su nieto no encontraba trabajo y no disimulaba su ceño porque la pensión de su marido tuviera que ser congelada ; una chica rubia, de no más de veinte años, asía un cuaderno de notas, estudiante de Económicas que había superado primero no sin dificultades. Llegaba tarde, como pidiendo disculpas, un autónomo que acababa de cerrar su tienda y, tras él, un joven veinteañero entraba tímido a escuchar a su secretario general

Dejaré lo de las encuestas para otro artículo. Esa encuesta (singular) que se esgrime como la voluntad de los ciudadanos y como espada de Damocles frente a otros. Como decía el capitán Kirk al capitán Picard, en esa bella película de marcianos,
Star Trek, “¿quién soy yo para discutir con el capitán del Enterprise?”.

“¿Cuántos altos cargos hay aquí?”, pregunta Tomás a cada sitio donde va. Nadie levanta la mano. Todos son ciudadanos corrientes y molientes. Ellos no sólo saben qué es lo que prefieren los ciudadanos: son ellos mismos ciudadanos. Considerar que los militantes van a tomar una decisión desacertada es, primero llamarles torpes e irresponsables, y, segundo, irreflexivo presumir que todos ellos no son ciudadanos que trabajan, o que no trabajan, que sufren, que no llegan a fin de mes, que seleccionan las compras en el supermercado para ahorrar esta semana un poquito más, que les cuesta llegar todos los días a la universidad.

Los militantes no son extraterrestres. Marciano es aquel que considera extraterrestres a los militantes, como si fueran ministros, secretarios de estado o directores generales al uso. Son gente normal, que estudia, que trabaja, que sufre, ríe y vota. Serán ellos los que decidirán porque los militantes son, ellos por sí mismos, ciudadanos. Como decía, en aquella película de marcianos,
Star Trek, el capitán Picard al almirante Dougherty, “¿quiénes somos nosotros para decidir el futuro de esta gente?”

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

Simancas escribe a favor de Tinidad y yo de Tomás, pero en octubre trabajaremos juntos para ganar al PP

Eduardo Sotillos


Este artículo se publicó en el www.elplural.com, el 18/9/2010


El proceso de primarias para elegir el candidato/a a la presidencia de la Comunidad de Madrid en representación de los socialista madrileños está reportando consecuencias sustancialmente muy positivas para la valoración del PSOE como una formación en la que, al menos en el caso de Madrid, apuesta por la democracia interna y el debate.

Esa es la valoración mayoritaria en las encuestas- si es que las encuestas son el punto de referencia-y se desmonta así el argumento del miedo a debilitar al partido o a Zapatero, que ha pretendido trasladarse al conjunto de la militancia. No es una actitud irresponsable ni desleal mantener una posición anunciada inequívocamente mucho antes de que desde otras instancias se decidiera buscar una alternativa-caso excepcional en el conjunto de España-a quien aparecía como el natural oponente a Esperanza Aguirre en mayo de 2011.

¿De derechas?
Parece absurdo tener que subrayar esta obviedad, si no fuera porque ese argumento está siendo utilizado sin rubor por algunos poderosos e influyentes portavoces de la candidatura de Trinidad Jiménez, ella misma mucho más cuidadosa en sus expresiones. Desde ese mismo campo se ha pretendido instalar también la idea de que existe un candidato “favorito de la derecha”. La base para esa falacia, que ha producido un sincero movimiento de rechazo, no es otra que la existencia de comentarios favorables y repercusión informativa en los medios de comunicación conservadores. Por supuesto, ninguna mención a las políticas inequívocamente de izquierdas defendidas por el PSM, encarnadas por su Secretario General, y aprobadas por unanimidad en el último Comité Regional, con el voto de “tirios” y “troyanos”. ¿Por qué no celebrar de una vez un debate de ideas?

Igualdad de condiciones
Sorprende, por otra parte, que quienes presionan a diario – y lo consiguen- para que algún medio de comunicación considerado progresista no desmaye en su apuesta por una de las candidaturas, pretendan, además, que la otra parte renuncie a cualquier otra plataforma para dar a conocer sus propuestas. Afortunadamente, ha desaparecido el monopolio y ello hace posible que Tomás Gómez y Trinidad Jiménez comparezcan en TVE, CNN, Antena 3, Telemadrid…o en La Noria de Tele 5. En igualdad de condiciones. O que sean entrevistados en El País, El Mundo o ABC.

Juntos contra el PP
Porque existe el pluralismo, porque la democracia se enriquece en procesos como el de las primarias, Rafael Simancas firma artículos a favor de Trinidad Jiménez y yo lo hago respaldando a Tomás Gómez. Y estoy seguro de que el día 4 de octubre nos pondremos a trabajar para ganar al PP, sin que los argumentos empleados hasta el día 3 hayan generado una distancia insalvable, más allá de la legítima discrepancia sobre la idoneidad de uno u otro candidato.

Eduardo Sotillos es periodista y secretario de Comunicación y Estrategia del PSM

Artículo publicado originalmente en la web de Fundación Sistema

lunes, 20 de septiembre de 2010

El día en que murió Labordeta


Antonio Miguel Carmona
Este artículo ha sido publicado el 20/9/2010 en www.elplural.com
Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga libertad. Todas las mañanas muere un poeta, pero aquel domingo, ayer, nos dejó para siempre el profesor de enseñanza media que le cantaba a los niños y a los vientos.

Hacía tiempo que no asistía a un encuentro tan emotivo. Como transportado en el tiempo me encontré en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón con mil quinientos compañeros y compañeras cantando el Canto a la Libertad. ¿De quién ha sido la idea?, me preguntaba, ¡qué mas da!, mi cabeza se giró y pude ver un bosque de puños asidos a las notas del poeta de Aragón. A mi izquierda Trini Rollán me miró: “No me lo puedo creer, esto es impresionante”, me dijo.

Habíamos previsto una mañana masiva: cientos de compañeros y compañeras querían formar parte del equipo de Tomás Gómez. De nuevo el partido socialista tomaba la delantera democrática a los conservadores, lección de sufragio, primarias: nada ni nadie decide por nosotros.

Tras las intervenciones de Enrique Cascallana y de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, desgranando sin tapujos los motivos de su apoyo a Tomás, tomó la palabra el que dentro de pocos días será el candidato que desaloje la caspa de la Puerta del Sol.

Tomás ya habla con el corazón, su mirada nos busca, no para apoyarse, sino para verse; nunca en la vida pudo vivir un momento como éste, una avalancha de manos, miles de militantes queriendo decidir. Tomás no se siente el centro de lo que está sucediendo, sino uno más, el amigo al que seguimos: nada ni nadie nos va a parar. Su palabra honda se instala en todos los que le interrumpen de pie. Miro hacia atrás: el teatro abarrotado, el primer anfiteatro, el segundo, en la calle. Me preguntaba lo que tantas veces hemos hablado en su equipo: cómo ordenar este mar de apoyos de militantes de base, con el fin de que, tras las primarias, puedan aportar su valor añadido al triunfo de mayo de 2011.


La voz de Tomás se vuelve grave: “Lo mejor que me ha sucedido en la vida” –dice entre aplausos- “es ser militante del partido socialista”.

Al término nos sorprendemos todos cantando el
Canto a la libertad del poeta de Zaragoza. No podría describirlo. Se nos fue de las manos: cientos de gargantas cantaban a Labordeta. Enfrente Tomás Gómez que había terminado su discurso, con los ojos húmedos y la mirada como buscándonos a todos, asido en el escenario a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, a Juan Barranco, a Enrique Cascallana y a Delia Blanco. ¿Qué podían sentir los cinco –me preguntaba- viendo a tantos gritar sin levantar huracanes de miedo ante la libertad?

¿Qué pensará Aguirre? Entre los sones me venía a la cabeza el enfrentamiento de Labordeta con los diputados del Partido Popular que le hizo pasar a la historia del hemiciclo con un sonoro
¡a la mierda!

No he querido en esta primera carta escribir más que con el corazón. Les podría contar que las últimas encuestas colocan a Tomás Gómez como el candidato preferido por los votantes socialistas, podría decirles que nos hemos vuelto sordos ante las acusaciones de derechismo, pero no mudos ante los embelecos; hoy, sin embargo, he preferido comenzar con el corazón. Un corazón puesto en ésta y en aquella candidatura -que en ambas tengo amigos-, porque como decía José Antonio,
haremos el camino en un mismo trazado.

Ayer fue domingo y murió un poeta:
que no amanece por nada. Sólo hay luz cuando todos los socialistas miran a un mismo punto, cantan a un mismo viento. Tomás Gómez ha conseguido que haya primarias en Madrid, ha logrado que miles de militantes hayan salido de sus casas, tantos para avalarle y muchos para votarle, pero sobre todo para ganar y cambiar este Madrid que nos duele. Como decía el poeta aragonés: que sea como un viento que arranque los matojos.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE


sábado, 18 de septiembre de 2010

La forja de un líder

Joaquín Leguina


Este artículo se publicó en el diario EL PAÍS, el día 16/9/2010

Si el Rey Felipe II -con bien ganada fama de autoritario- hubiera nombrado a un nuevo responsable militar cuando las armas españolas pasaban en Flandes por un mal trance, y poco tiempo después,cuando nuestras tropas comenzaban a recomponer allí su moral de victoria, el Rey hubiera cambiado de criterio, de caballo y de jefe militar en Flandes y lo hubiera hecho solo a impulsos de una sibila que se hiciera llamar Doña Encuesta, jamás hubiera pasado a la historia con el apelativo de Rey Prudente, sino como Felipe El Caprichoso.

Salvadas las distancias del espacio y del tiempo, algo parecido le está ocurriendo a Zapatero en Madrid. Primero promociona a Tomás Gómez (el alcalde más votado de España) y luego quiere sustituirlo por Trinidad Jiménez. La decisión, según se nos dice, se basó en una encuesta casera(por cierto, ¿cuántos posibles líderes se pasaron a examen en esa encuesta?, ¿solo Trinidad Jiménez?), pues la verdad, el argumento es tan débil que no merece la pena discutirlo.

Pues bien, de ahí, de los resultados de esa encuesta es de donde nace (eso se nos asegura) la decisión de Zapatero a favor de Trinidad Jiménez y también es ahí, en esa encuesta, donde se han fundido las medallas que Trinidad se va poniendo sobre sus solapas: "En el PSOE yo soy la mejor para ganar a la señora Aguirre", eso afirma. Una encuesta posterior de Metroscopia para EL PAÍS (12 de septiembre), aunque se pretenda lo contrario, no corrobora sino que contradice tan notable optimismo. En efecto, según esta encuesta, Aguirre seguiría obteniendo la mayoría absoluta contra Trinidad. Es más, Jiménez no le arrancaría a Esperanza un solo voto directo más que Tomás Gómez.

En realidad, Trinidad Jiménez ofrece a los militantes del PSOE las mismas promesas que ya exhibió en 2003 cuando fue cooptada por Zapatero para ser candidata del PSOE a la alcaldía de Madrid en unas elecciones que perdió claramente. Y las perdió -conviene recordarlo- pese a que el PP pasaba entonces por muy bajos niveles de aprecio entre los madrileños a causa del apoyo que dicho partido estaba prestando en aquellos días a Bush, "el mentiroso", en la guerra de Irak. Y las cosas no están ahora mejor que entonces para el PSOE, están mucho peor, con un rechazo y una desconfianza hacia el presidente del Gobierno que, según encuestas del CIS, alcanzan niveles decepcionantes (más del 70% prefiere otro candidato para el PSOE en las próximas generales y más del 75% tiene poco o nula confianza en él). Además, todos los miembros del Gobierno suspenden. Ninguno -y tampoco la ministra de Sanidad- llega al 4 sobre 10 como calificación.Sean cuales sean los impulsos que han llevado al secretario general a tomar de nuevo esta opción, la de Trinidad Jiménez, y al igual que en anteriores sueltas de paracaidistas sobre Madrid (¿quién no recuerda el fiasco electoral de Miguel Sebastián?), la apuesta también esta vez desprende un aroma sacado del jardín construido en Madrid por la Duquesa de Osuna y conocido como El Capricho. Por eso Tomás Gómez, con buenas y muchas razones, no ha aceptado la "sugerencia".

Pero lo más sorprendente de este caso no ha sido la obcecación o el error de un líder, sino el obsceno bombardeo al que ha sido sometido Tomás Gómez por parte de algunos muy directos colaboradores de Zapatero.

Pienso yo -como probablemente piense la inmensa mayoría de los socialistas- que cuando el jefe está a punto de caer en un error, la lealtad de sus parciales se demuestra advirtiéndole de ello..., pero en el presente caso, los más próximos han hecho todo lo contrario: le han inducido a cometerlo y el resto o se ha callado o ha interpretado la lealtad desde un nivel moralmente muy bajo, aunque, eso sí, muy cómodo. Se han acogido a la vieja sentencia castellana según la cual "De bien nacidos es ser agradecidos", confundiendo la lealtad con la obsecuencia. Incluso han convertido a quien hasta ayer era un "querido compañero", objeto de abrazos y de carantoñas, en un adversario al que se han dedicado a denigrar.

Se ha dicho -y se ha dicho desde "arriba"-, que Tomás Gómez es el candidato de la derecha. Que tal cosa se arroje a la cara de un hombre que es hijo de emigrantes y que tuvo que vender cebollas para pagarse la carrera universitaria (que, por cierto, culminó con una brillantez que otros debieran envidiar), es algo más que una infamia.

Pero no debemos engañarnos. Detrás de estas "primarias" madrileñas o bien hay una operación interna, mediante la cual los padres de la idea de jubilar a Tomás Gómez lo que pretenden es quedarse con la finca, o estamos ante algo más trascendente y duradero que afecta al partido en Madrid y a la política en general. Daré mi opinión a este respecto: los males que sufre el PSOE de Madrid no provienen ni solo ni principalmente de la pérdida continuada de elecciones ni de la reducción de los votos y las alcaldías. Esos hechos colaboran con el mal, como también colabora con él un cierto "apalancamiento" personal o de grupito que se observa en muchas agrupaciones socialistas, pero la causa primera de los males del PSM radica en la escasez, detectable hace tiempo, de trabajo y de ideas. Un tándem imprescindible para "hacer partido". Eso es lo relevante y no lo es la presencia mediática de quienes -dados sus cargos- tienen acceso al candelero (ese "candelero" en el cual se le reprochó a Tomás Gómez no estar. ¡Que lo hubiera nombrado ministro de Fomento y lo conocería todo el mundo!).

Si los socialistas queremos ganar alguna vez las elecciones (las del año que viene o las siguientes), es preciso escoger entre el trabajo duro y las ideas, por un lado, y el "milagro" mediático de última hora obtenido a base de fotos y eslóganes, por el otro.

Los líderes mediáticos nos invaden, es cierto, pero sus eslóganes e imágenes no sintetizan la realidad, sino que la simplifican y, como ya escribió Valéry, "lo que es simple siempre es falso". No se trata aquí de negar la utilidad que pueda tener como instrumento la publicidad, tan solo debe recordarse que es eso: un instrumento al servicio de la política. Pero la política no puede navegar sin rumbo propio, sometida a los vientos cambiantes de una opinión efímera y trivial ni reducir su discurso a eslóganes "ilusionantes" o a imágenes.

Ahí radica la diferencia entre la pirotecnia y la artillería, entre el curandero y el médico, entre el charlatán y el orador... entre un político mediático y otro de verdad. Y Tomás Gómez (de quien ya no podrán decir sus adversarios que no lo conoce nadie) pertenece al segundo grupo. Tiene madera de líder. Un líder que puede desarrollarse en muy poco tiempo, entre otras cosas porque ya está rodado en la mejor escuela: la alcaldía de una ciudad como Parla, cuya gestión ha sido brillante -los parleños lo han ratificado por tres veces con sus votos- y desde luego bastante más compleja y difícil que la que exige un Ministerio que apenas tiene competencias ejecutivas.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Siempre puede ser peor....




Yolanda Delgado Batista

Hacía ya algunas semanas que el mendigo se apostaba temprano a la puerta de su iglesia. El sacerdote, que por su profesión, se debe a todas las criaturas de Dios, sean éstos pobres o ricos, decidió preguntarle el motivo de su desgracia. El pobre, animado por el interés que demostraba aquel siervo del Señor, contó con pelos y señales la retahíla de desgracias que el caprichoso destino le había deparado. Había perdido su puesto de director de una sucursal después de veinte años entregado por completo al banco. Al cabo de unos meses, su mujer y sus hijos comenzaron a avergonzarse de él ante los vecinos de la urbanización en la que residían. Con mucho pesar, un buen día decidió abandonar a su familia y aquel hogar que estaba muy lejos del amor en el que él ciegamente había creído. Durante un tiempo empeñó toda su energía en buscar el trabajo digno que, según reza en la Constitución de su país es un derecho fundamental para todos los ciudadanos. Dada su edad, los cincuenta cumplidos, nunca lograba pasar a la segunda fase en los procesos de selección. Lo había intentado todo, de verdad, le confesó al sacerdote, pero finalmente se había dado por vencido, y ahora estaba allí, en completa soledad, aguardando la caridad de las personas buenas que aún hoy podían encontrarse.

Después de escuchar su historia, el sacerdote lo observó con atención y le regaló un gesto de reproche. No sé a qué viene tanta queja cuando en realidad tienes mucha suerte, dijo. El pobre no pudo por menos que sorprenderse de la extraña reacción que había tenido el cura, pero éste no se arredró sino que atacó diciendo: Al menos tú no tienes que levantarte al alba a rezar maitines. No tienes obligaciones con los enfermos, ni tienes que celebrar la eucaristía dos veces los días de diario, y seis, los domingos. Y otros tantos y muchos trabajos que no te voy a contar porque no tengo tiempo que perder. Tú en cambio, estás aquí horas y horas, sentado sin hacer nada, y luego comes a mesa puesta y una dieta variada gracias a la caridad de las monjas. Yo no puedo disfrutar igual que tú de un buen almuerzo. Con la crisis la gente echa mucho menos en el cestillo y la cocinera me pone pollo día sí y día también, que como esto dure…, la misa de Nochebuena la va a oficiar un gallo, y no será precisamente por un milagro de nuestro Señor Jesucristo.

Y luego están las noches, tú te acuestas caliente en el albergue o en el túnel del metro, sin ninguna preocupación. Lo mío es peor, apenas duermo. Cuando el día llega a su fin y me voy a la cama me acompañan no sólo mis preocupaciones sino también las del prójimo, eso sin contar con el peso de los pecados y el dolor de los hijos de Dios. Mírate hombre, eres afortunado. ¡Tú al menos duermes solo!

El sacerdote se fue a su faena y el mendigo quedó convencido de su inmensa suerte. Aquel hombre santo tenía razón: siempre puede ser peor…

martes, 14 de septiembre de 2010

Cuatro razones

Mar Espinar

Creo con entusiasmo en el proyecto político que, durante los tres últimos años, Tomás Gómez lleva desarrollando sin descanso para la Comunidad de Madrid, y lo hago por cuatro motivos fundamentales. Cuatro razones de legitimidad y coherencia que me hacen no dudar ni un instante en sus inmensas posibilidades; cuatro puntos cardinales que hacen imposible que pierda mi norte como militante socialista.

El primero de ellos estriba en la solidez de los argumentos que sostienen, desde los cimientos hasta el tejado, su alternativa social, educativa, económica, sanitaria y cultural. Tomás Gómez ha trabajado codo con codo con grandes profesionales de diversos sectores estratégicos para perfilar una nueva idea progresista y abierta de Madrid. Él es el director de orquesta de nuestro programa, de nuestro esfuerzo colectivo como Partido.

Tomás Gómez tiene razón cuando dice que conoce los nombres y apellidos de todos aquellos que han realizado una labor magnífica, muchas veces desde la sombra, por transformar Madrid. El PSM es una alternativa sólida, cuyo destino es llegar al Gobierno autonómico. Somos un vaso desbordado por buenas ideas, por buena gente. Nuestro momento ha llegado y se lo debemos a él..

¿La figura del director de orquesta es prescindible, así sin más, después de lograr una sincronía tan hermosa?, ¿se trata sólo de saber leer una partitura y tocar un instrumento?, ¿se ganan unas elecciones por la cara sonriente de una encuesta o por el currículo de quien todo lo ha dado por Madrid?.

El segundo motivo que me aferra al proyecto representado por Tomás Gómez es su vital condición de demócrata. Tomás Gómez encarna al dirigente que no vive de las bases sino que vive en las bases. Quien le conoce sabe que Tomás Gómez oye y escucha, sabe el profundo respeto que siente por las personas. Quien no le conoce sabe, porque no se puede tapar al sol con el dedo pulgar, de su apuesta rotunda y contundente por el acercamiento de la Política a los ciudadanos.

El tercer elemento que me une a la candidatura de Tomás Gómez, en estos momentos convulsos, es su lealtad hacia el PSOE y, en especial, hacia su Secretario General. José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido tomar una serie de medidas para España que le están pasando una alta factura en popularidad y apoyo social. Él lo sabía, pero ha preferido la responsabilidad al halago. Siempre ha dicho que lo importante era tomar esas medidas por el bien del país y no seguir despuntando en las encuestas. Tomás Gómez ha manifestado en voz muy alta que, ahora más que nunca, Zapatero tiene su apoyo incondicional.

El último motivo, y no menos importante, que encuentro para apoyar a Tomás Gómez estriba en su capacidad intelectual. Hablar con él es aprender, conversar con él es olvidarte de los fuegos artificiales y buscar sin descanso la raíz de los problemas para combatirlos. Tomás Gómez no es un hombre que trabaje solo, porque sabe que la sinergia de un equipo sólido puede con todo. Tomás Gómez tiene las cosas claras y sus principios, que son principios socialistas, no se los lleva el viento. Estoy convencida de que en los peores momentos Tomás Gómez hace suyas las palabras de Omar Mukhtar: los malos vientos no deben encorvar tu espalda sino enderezarla.

viernes, 10 de septiembre de 2010

¡Señor el Pueblo! ¡Que pase! (2ª parte) de la serie "Pensamientos decapantes"


Falstaff

“Como decíamos, ayer”

(Fray Luis de León)

La Utopía no representa lo imposible. La Utopía es la búsqueda perpetua de la felicidad. Este infinito anhelo tiene una meta, que nunca se alcanza, porque siempre retrocede cuando nos aproximamos a ella. Esta inexorable persecución es el PROGRESO, que hunde sus raíces en el pasado, para transformar el presente y construir el futuro..Pero solo empieza la carrera, cuando se da el primer paso.

Esta primera zancada surge, cuando nace en la mente del ser humano, la creencia que el hecho es factible y cuando se dice, así mismo: ”PORQUE NO”.

“Hijo si tu fueras el Buen Dios ,

bailarías con los ancianos,

ayudarías al pobre,

curarías al enfermo.

Pero tu hijo no eres el Buen Dios.

Tu eres mejor, tu eres UN HOMBRE”.

(Traducción libre, de un texto de Jacques Brel)

- Para algún sector ideológico, lo importante no es pensar, sino actuar. Por eso, no cesan de agitar, los instintos más primarios del ser humano. Estas tácticas no son inocentes, porque buscan en realidad, una mayor facilidad, a la hora de manipular a las “masas”. Cuando el ser humano se rige, en consonancia, con sus impulsos más básicos, su espíritu critico disminuye e incluso puede desaparecer.

Por eso señoras y señores pensemos, porque no somos animales , somos “Homo Sapiens”.

“ Aquellos que son ”bienpensantes”,

porque no pueden “pensar” a secas”

(Roger Martín du Gard)

- La libertad real es el conjunto de oportunidades, que la población, de

forma fehaciente, tiene a su alcance, para cubrir sus necesidades y alcanzar su plenitud personal, de manera fidedigna. En resumidas cuentas, la libertad real depende del grado de igualdad y de justicia que exista en la sociedad. La fractura social, aleja a una parte de la población, que puede ser sustancial, de las oportunidades de progreso social y en definitiva, dificulta la propagación, del disfrute efectivo de la libertad real, a todas la capas de la sociedad.

“Permitir una injusticia, significa abrir el camino

a todas las que siguen”.

(Willy Brandt)

- La formación, la educación, el conocimiento son fuente de mayor libertad, porque facilitan la incorporación laboral, producen el yacimiento de nuevas tecnologías, de nuevas empresas y .por consiguiente, el desarrollo del Estado democrático y del Bienestar. Así mismo, el saber hace más libre al ser humano , porque es más difícil engañarle y manipularle.

Abrir una escuela ,

es cerrar una cárcel”

(Víctor Hugo)

- La Fraternidad, no se sitúa, en el ámbito de lo tangible, más bien en el terreno de lo espiritual. Es una hermandad, que se nutre de las vivencias comunes de un grupo de personas, para su eclosión y su fortalecimiento. Pero esta unión, nunca debe imponerse por la fuerza, a la población; debe crecer y propagarse de forma espontánea e instintiva.

- La palabra “Revolución”, ya no es un termino distintivo y adecuado para las izquierdas en general y para la Socialdemocracia en particular. Hoy la palabra oportuna, para la Socialdemocracia es:

“SINERGIA”

- ¡Señor el Pueblo!

- ¡Que Pase!

N,B.: La búsqueda de la felicidad, esta reconocida, como un derecho inalienable del

ser humano, en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de

América.(1776)


“Yes, we can!

“! Porque, no ¡



“Alaban a unos y leen a otros”

(Marcial (40 – 104))

(Continuará)