miércoles, 18 de agosto de 2010

Mi amigo Tomás Gómez

Eduardo Sotillos

Este artículo ha sido publicado en el Suplemento La Crónica de EL MUNDO, el día 15/8/2010

En verano de 2008 yo era un veterano periodista -bueno,viejo- participante en tertulias de radio y televisión, comentarista político en algunos medios y, en consecuencia, capaz de soltar alguna impertinencia sobre el Secretario General del PSM, al que no conocía personalmente. Así que no me sorprendió demasiado recibir una llamada suya proponiéndome un encuentro. Dispuesto a escuchar quejas en las que apelara, además, a mi condición de militante socialista, llevaba la respuesta preparada:"Oye, la ideología no va a interferir en mi práctica profesional". No pude decir nada. Tomás me planteó un discurso de regeneración del socialismo, de los valores que defendía para transformar la sociedad madrileña, de su ilusión por formar un equipo con gotas de añeja militancia junto a la nueva generación que él, evidentemente, representaba. Me entusiasmó. Y pensé que si eso lo había conseguido en una hora, a pesar de mis naturales reticencias a abandonar de nuevo el periodismo, ese hombre era capaz de cumplir sus compromisos y mantener sus ideas contra viento y marea.
En esos dos años le he visto construir su proyecto y predicarlo con la misma dedicación ante un puñado de ciudadanos que ante millones de personas en los medios de comunicación.
Es difícil seguirle en su actividad. Tiene Madrid en la cabeza. Es honrado y austero. Para desesperación de quienes tienen que proyectar su imagen, rehúye las fotos-oportunidad y elude sus rasgos personales. Para no molestar a sus alumnos ha ocultado sus clases en la Universidad. Cuenta bien los chistes e imita con gracia a personajes populares, pero no lo hará en televisión. Pinta y dibuja profesionalmente, pero me costó lo indecible que se supiera que eran obra suya las felicitaciones de navideñas. No fuma, pero transige en que hablemos en una cafetería donde yo pueda hacerlo. Le gustan las corridas de de toros, y ahí discrepamos. Encima soporto que sea del Real Madrid...
Escucha a sus colaboradores y toma notas con cuadros sinópticos, pero nos sorprende, a veces, con decisiones propias generalmente acertadas: sospecho que nacen de sus amigos de siempre y del buen sentido de su entorno familiar. No culpa a los demás de sus errores.
No le conocen los que pensaron que era un peón dócil incapaz de resistir presiones y no mantener su palabra, y la de mucha gente a su alrededor. Por eso, cuando en mayo del año que viene se prepare a gobernar la Comunidad de Madrid, este veterano periodista volverá a su tarea de escribir un ensayo sobre la dignidad política y le tomará como referencia.

Eduardo Sotillos es Secretario de Comunicación del PSM y fue portavoz del primer gobierno de Felipe González.

No hay comentarios:

Publicar un comentario