domingo, 15 de agosto de 2010

Inuit

Antonio Miguel Carmona


Este artículo ha sido publicado el 14/8/2010 en www.elplural.com


Leo una maravillosa noticia en The Guardian: investigadores de la Universidad de Cambridge vivirán en el Ártico con el fin de rescatar el idioma inuktun debajo del hielo.


El profesor Stephen Pax Leonard abandona Inglaterra este fin de semana con el fin de pasar un año en el poblado más septentrional de los habitantes del Ártico; un año en el que convivirá con los inuit, la oscuridad y -40 grados de temperatura.

En mis primeros años como profesor impartí una asignatura que se llamaba Estructura Económica Mundial recientemente transformada en la actual Economía Mundial. Eran los últimos años en los que todavía se observaba en Economía la influencia del estructuralismo a través de las aportaciones de José Luis Sampedro, Ramón Tamames o Román Perpiñá Grau.

El estructuralismo, sin embargo, no sólo se atenía al mundo de la Economía, sino que formaba parte de numerosas disciplinas entre las que caben destacar la Filosofía, la Psicología, la Antropología o la Lingüística.

En aquel entonces, todavía embebidos por el estructuralismo ya decadente de nuestros maestros, algunos alumnos devoramos literatura estructuralista de otras disciplinas distintas a la Ciencia Económica. Así cayó en mis manos una obra tan interesante como El lenguaje (1933) de Leonard Bloomfield, maestro de Noam Chomsky. Los trabajos de Bloomfield, fundador de la Sociedad Lingüística de los Estados Unidos, sirvieron, entre otras aportaciones, para conocer el principal idioma de los nativos del norte de América: el algonquino.

Del algonquino hemos tomado la palabra esquimal -que significa comedores de carne-, y que nos ha servido para nombrar erróneamente a los habitantes del Ártico. Sin embargo, lo que nosotros llamamos esquimales no son otros que el pueblo inuit conformado por hombres y mujeres inuk. Porque en su lengua y en los diferentes dialectos pertenecientes a los habitantes más cercanos al Polo Norte, inuk significa hombre, si bien, su conjunto conforma el llamado pueblo inuit.

Los inuit viven en las tundras del norte del Canadá y en Groenlandia, un lugar donde se cuenta que en el comienzo del mundo sólo estaban el hombre y la mujer. Pero fue la mujer quien le pidió a Kaila, el Dios del Cielo, que procreara la tierra, de tal forma que Kaila le dijo a la mujer que hiciera un agujero en el suelo y de él extrajera todos los animales, peces y mamíferos, hasta llegar al más bello: el caribú.

Stephen Pax Leonard es un lingüista antropológico que ha observado que una variante del idioma de los inuit está desapareciendo. Un dialecto que nunca fue escrito y que se ha transmitido por tradición oral de padres a hijos: el inuktun.

Un idioma fósil que ha persistido en gran parte por el aislamiento de estos hombres y mujeres del Ártico. De hecho, los inuit creían que los únicos habitantes de la tierra eran ellos hasta que observaron asombrados la llegada en 1818 del escocés John Ross. El explorador británico se asombró de la multitud de términos que el idioma de los inuit, el inuktun, poseía para denominar la nieve: la nieve en el suelo se dice aput, sin embargo los copos de nieve cayendo son qanik.

Se muere gran parte del inuktun enterrado en el hielo y víctima del cambio climático que ha provocado el desplazamiento de una parte de los inuit hacia el sur de Groenlandia, cambiando el suelo de hielo por apartamentos públicos. Leonard se ha propuesto, tal como hizo Bloomfield, estructurar y rescatar un dialecto que se muere. Un fósil lingüístico, repito, que este científico ha de recuperar en uno de los pueblos más al norte de los inuit, Siorapaluk, un poblado de no más de setenta habitantes donde aún persiste vivo este dialecto.

La Universidad de Cambridge, por lo tanto, ha encargado y financiado con dinero público, la recuperación de un dialecto que de lo contrario no estaría ni mencionado en las enciclopedias. Si Stepehn Pax Leonard hubiese nacido en la Comunidad de Madrid, donde las inversiones en universidades han disminuido un -74%, no hubiese tenido la oportunidad de poder desarrollar un trabajo científico de esta envergadura. Hubiese tenido que conformarse con leer un periódico distinto a The Guardian en alguna terraza de verano de la calle Alcalá.

Antonio Miguel Carmona es profesor de Economía y secretario de Economía del PSM-PSOE

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