martes, 31 de agosto de 2010

Dejemos hablar a los Candidatos

Baudilio Cavadas Gormaz

Al fin y a la postre todo el mundo parece estar muy contento con las primarias, y la hecatombe que todo el mundo vaticinaba si llegaba a producirse la confrontación se ha trocado en el beneficio de que seamos los militantes quienes ejerzamos nuestro oficio. En efecto, la vida es veleidosa y la política más.

A este respecto confieso, por ahora, mi apoyo a Tomás Gómez: un apoyo desnudo de emoción y lleno de escepticismo. Y sin embargo, esto no fue siempre así, porque aún recuerdo la esperanza que depositamos en él todos los que deseábamos, por ejemplo, incrementar la transparencia. Tres años después, la opacidad más absoluta sigue presidiendo gran parte de las decisiones partidarias, sobre todo aquellas que afectan a la presencia de militantes en cargos remunerados, es decir, empresas y consejos. También recuerdo el convencimiento de otros porque sería Tomás Gómez quien impulsaría un gran debate que finalizaría con una propuesta organizativa y funcional que pusiera fin a la esclerosis en que vive nuestra organización, si es que así puede llamarse al sistema de resortes “caciquiles” en que se han convertido las Agrupaciones. En todo caso, muchos estábamos convencidos de que también sería Tomás Gómez quien impulsaría un compromiso ciudadano que diera a entender que la izquierda sí es capaz de generar y contraponer un modelo ético distinto al de la derecha. En fin, nada de nada, porque se han malgastado los tres años en no sabemos qué. No obstante, como diría la mayor parte de los profesionales que se dedican a esto, “ahora no toca”, porque “toca hablar de lo que sí toca”.

Pues bien, seamos disciplinados y hablemos de lo que toca. En efecto, por el calendario, por los titulares de los periódicos, etc., corresponde hablar de las primarias, y más concretamente de lo que dicen los candidatos, porque hasta la fecha, si algo hemos oído y leído no es otra cosa que palabras de los que acompañan y defienden a los candidatos. Por cierto, uno de ellos, aparte de ser un hombre con suerte (un antiguo concejal suele referir, para simbolizar también su propia fortuna, el siguiente chascarrillo:”yo casi nací como …….., de pié”), carece, siempre a mi juicio, de otros valores y méritos (quien opine lo contrario que consulte su historial electoral), y no debería justificar la presencia de Gómez en las primarias por ética y razón, sino más bien por autoestima. En todo caso, cuando le escucho y veo que no dice que el cargo del que dispone se lo debe por entero a Gómez, me entra una mala leche, que me dan ganas de votar a Trinidad.

En fin, para evitar estos efectos paradójicos me gustaría escuchar a nuestros candidatos, ¿y de qué me gustaría oírles hablar? Pues sí, de cómo creen ellos que pueden restarse votos al resto de formaciones políticas, al tiempo que incrementar los propios.

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