miércoles, 14 de julio de 2010

Un lugar de encuentro para la convivencia

Javier Gil


Yo quiero hoy empezar manifestando mi opinión, sobre una cuestión de 'rabiosa actualidad', que podríamos llamar, la tácita aceptación. Lo digo porque, si hacerlo de forma expresa; con absoluta naturalidad, la mayor parte de la sociedad, ha aceptado e incluso a mostrado sus simpatías, al recorte salarial, llevado a cabo a los empleados públicos y funcionarios. Sin entrar a valorar si el número de empleados públicos de nuestro país, es más, o es menos, que en el resto de los países de nuestro entorno, y podríamos llevarnos sorpresas. Si es cierto, en mi opinión, que existe una especie de antipatía a este colectivo de trabajadores, tan necesarios como los de otros tantos sectores, y tan buenos o menos buenos, como en los mismos.

El Estado, el nuestro, o el de cualquier otro país, es necesario, su tamaño, como ya he dicho, podría ser objeto de debate, pero al ser necesario, como digo, conlleva obligatoriamente personal a su cargo que desarrolle las tareas, que son muchas, diversas, y la mayoría insustituibles, y decisivas. ¿Podemos prescindir?, de un día para otro, de: médicos, maestros, profesores universitarios, jueces, fiscales, policías, bomberos,...........etc. En tanto ésto sea así, los que llevan a cabo su trabajo en el sector público, deben ser respetados, y aceptados como lo que son 'servidores públicos', eso sí, con buenos salarios, pues el tan utilizado mito de la fijeza en el empleo, no justifica todo, pues todos sabemos, que: ' no sólo de pan vive el hombre'.

1 comentario:

  1. Mi opinion, es que es único colectivo que no se puede defender, ya que sus nóminas son publicas y se les mete la mano sin pedirles su opinión, no tienen defensa posible

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